lunes, 8 de junio de 2009

Berlusconi y las Mama Chicho

Silvio Berlusconi es un maestro. Un genio. Un vividor. Un machista. Un golfo. Un salido. Un cerdo. Vaya, me he ido calentando (con perdón de la expresión). Pero es que toda la información que ha salido estos días sobre Villa Certosa (desde este momento “Villa Cerdosa”) me tiene atónito. No por Berlusconi, del que ya me espero cualquier cosa, sino por QUIÉN es Berlusconi. Las fotos que hemos visto estos días, esas chicas semidesnudas bailando o peleándose (no lo distingo), ese ex-ministro checo con su pistolita cargada, esas jóvenes paseando en bolas por el jardín… todas esas fotos las puedo ver sin escandalizarme en casa de un empresario, constructor, magnate, editor, y me gustaría verlas en casa de una empresaria, constructora, magnata, editora… Y ojo, que a mí me la suda lo que haga un primer ministro de puertas para adentro, lo que no me la suda es que un país elija al anfitrión de esas fotos como máximo mandatario para que luego les dicte clases de moral sobre la eutanasia, por ejemplo. Y que sus votantes le perdonen, incluso le rían, ciertas declaraciones sobre inmigrantes, chistes sobre mujeres violadas (“es imposible tener tantos soldados como chicas italianas guapas”), propuestas de presentar modelos a las eLecciones (con “L”, no con “R”), relaciones con chicas de 18 años antes de que tengan 18 años.. y por supuesto su Villa Cerdosa. En fin, pues que los italianos le voten. Allá ellos.
Las Mama Chicho. De ellas hablo más abajo, pero pongo ahora la foto para subir la audiencia.
Pero eso es lo único que nos debe extrañar de todo el tema: que le voten. Que Berlusconi tenga una Villa Cerdosa no nos tiene que extrañar. Y aquí es donde entra el carácter televisivo de este blog. Hoy vamos a hablar de lo que sucedió en España hace unos 18 años:


La Teleteta

Así se bautizó en 1990 y 1991 a la recién nacida Telecinco. Telecinco era “Teleteta”. En esa época la dirigía Valerio Lazarov, y había gente que pensaba que Valerio era el artífice de este despelote televisivo. No. Era Berlusconi. En 1990, Berlusconi era uno de los máximos accionistas de Telecinco (con un 25%), que nació a imagen y semejanza de su Canale Cinque. Meses más tarde, Telecinco mostraba su primera teta. Y no era en un programa español, sino en uno italiano que se emitía doblado (pero doblado al español por encima de lo que se oía en italiano, era horrible, pero qué más daba), y que se llamaba Colpo Grosso. Mi amigo Luis y yo nos sabíamos la canción, aunque nos inventábamos un poco la letra. Lo presentaba un señor algo gordo y bigotón (o sea, un adonis, no era muy feminista el programa, no), y si los concursantes ganaban o acertaban, las chicas Cin Cin les enseñaban las tetas. Suena un poco básico, pero era así. 
Más tarde se hizo una versión española, que era más horrorosa si cabe. Se llamó Ay, qué calor, lo presentaba Luis Cantero, un mítico periodista de Interviú, y copresentaba la ex Miss España Eva Pedraza. Los dos lo hacían fatal, pero las chicas Chin Chin seguían enseñando las tetas, que era de lo que se trataba.
Aunque Ay, qué calor era como en un barco, el verdadero buque insignia de la Teleteta fueron las Mama Chicho (atención al ingenioso juego de palabras “barco-buque”). Las Mama Chicho salían en un programa delirante de humor llamado Tutti Frutti. Se emitía los sábados por la noche, pero también los domingos por la tarde. Y como era horario de protección infantil, las chicas no podían extraerse las peras, así que se paseaban por la plaza simplemente en tanga. En Tutti Frutti salían genios del humor como Cruz y Raya (que creedme, mejoraron con el tiempo), Raúl Sénder, Juanito Navarro, Farsantes fingidos, Fedra Lorente, Jordi LP… Era muy fuerte. Y las Mama Chicho cantaban eso de, “Mama, Chicho me toca… me toca cada vez más…” 
Así que la Teleteta se fue convirtiendo en Teleculo, porque se conoce que las bailarinas preferían mostrar el cachete en tanga que ir con los senos al tuntún. Y el siguiente que se apuntó al carro fue Emilio Aragón en su programa VIP Noche, donde aparecieron las Cacao Maravillao. Las Cacao eran como las Mama Chicho, pero en negro. Presentaban a un supuesto patrocinador del programa, y creo que todas eran brasileñas. Por supuesto también tenían una canción y un baile. Y VIP Noche era un programa que se llamaba así para distinguirlo de VIP (a secas, que era diario), VIP Corazón, VIP Guay, VIP Mar y VIP Vaporub. Que me corrija Enrique Catá (el oráculo televisivo de Hachette), pero creo que nunca llegó a haber un VIP Pressing, palabra con la que Telecinco despachaba en esa época cualquier cosa que tuviera que ver con deportes. 
“Claro” – replicaréis con voz de niño preguntón de telefilme estadounidense –, “pero Emilio Aragón sacó a estas chicas semidesnudas porque le obligaban Telecinco y Berlusconi, si Emilio Aragón es supersanto y no es nada machista, pero mírale en Médico de familia”. Sí, ya. Los cojones (con perdón). Emilio se fue años más tarde a Antena 3, a presentar El gran juego de la oca. ¿Y quién salía en la cabecera del concurso? Pues las Oquettes, unas chicas ligeras de ropa que cantaban y bailaban cosas tan profundas como “Di cua-cua y así una oca serás”. Entre ellas, por cierto, estaba Paloma Gómez, que era la niña de Valentina, aquella película de Jorge Sanz, con el que tiene un hijo, creo. En El gran juego de la oca también había una luchadora de barro. Muy feminista también, todo.
Después llegarían más tetas, más bailes, más chicas… Pero la mítica Teleteta Berlusconiana se basó en estos cimientos. Algunos nos conformábamos con ver a esas esculturas por la tele, aunque luego nos quejáramos de lo zafio que era todo. Claro, porque no teníamos una Villa Cerdosa. Si no, de qué íbamos a necesitar un canal de televisión…


sábado, 6 de junio de 2009

Películas para el fin de semana electoral

Como empezamos el fin de semana electoral, hoy os quería recomendar unos titulillos cinematográficos para ver en casa, en DVD o algo. Vais a ver que son películas de consumir y olvidar, de éstas de ver con un bol de palomitas, o dos bols. Porque se supone que estamos en jornada de reflexión, y por eso no pretendo haceros reflexionar lo más minimo, no vayáis a distraeros y luego me votáis a Gil y Gil. Por una vez en este blog, una ración de películas para no pensar y divertirse un rato.
IRON MAN. Ésta la podéis ver en DVD en CANAL+ o en el Canal Emule. No hombre, esto último es broma, la piratería es mala. Yo jamás me descargaría una película ilegalmente. O sí, no sé. El caso es que Iron man es una película de superhéroes, sí, pero con Robert Downey Jr. inconmensurable que encarna al antihéroe, al hombre que tiene poderes sobrenaturales, pero que no tiene claro si debe usarlos. Muy diferente a los Spidermans, Supermans y Geypermans, muy respetables, por otra parte.
PASADO DE VUELTAS. Es una película muy muy americana, pensada exclusivamente para ellos (en España se estrenó en agosto), pero yo guardo muy buen recuerdo de ella porque la vi con mi amigo Tony Aguilar en Los Cabos (México) en unas divertidísimas condiciones dignas de Esteso y Pajares. La historia de la película no la escribió precisamente Ingmar Bergman: es el típico duelo de dos deportistas, con caída y auge del protagonista (Will Ferrell). O sea, que es como cualquier episodio de Rocky sólo que en tono de comedia y con carreras de coches en lugar de rings de boxeo. Se puede pasar un rato viéndola.
ESCUELA DE ROCK. Igual que la anterior, película rodada a mayor gloria de su protagonista: Jack Black (un tipo que a mí se me antojaba que en persona debería de ser un plasta, hasta que pude entrevistarle un día, y entonces descubrí que en efecto era un plasta. Pero tiene gracia, a veces). Escuela de rock es la historia de un profe de música que intenta liar a sus alumno inantiles para montar una banda de rock and roll. Y como es una comedia, pues lo consigue.
EL ÚLTIMO GRAN HÉROE. Es la más antigua de las que os estoy recomendando. El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger (creedme que sé escribir este apellido sin consultar Internet, os lo juro. En cambio, para escribir Federico Luppi siempre tengo que mirar si es con una p o con dos pes, como el PP). En El último gran héroe, Arnie interpreta su mejor papel cómico, riéndose un poco de sí mismo, jugando en dos mundos, el real y el menos real. Es divertida, para ver en familia sin reflexionar.
Bueno, vale, me habéis descubierto. Este post no ha sido nada profesional, no ha habido ningún criterio cinematográfico para hacer estas recomendaciones. Algunas de estas películas ni siquiera me gustan. Soy un gusano. No merezco vuestra atención. Pero es que ayer, por cuarta vez en mi vida y segunda en este año, estuve viendo a AC/DC en concierto. Y hoy no puedo pensar en otra cosa. Todas las películas que os he citado tienen a AC/DC en sus bandas sonoras, igual que yo llevo tatuada su música en mi cabeza desde hace más de 25 años. Lo siento, pero yo hoy me voy a alquiar uno de estos cuatro DVDs y… Let there be rock!!!
P.D. El lunes volvemos al cine y a la tele ya en serio. Bueno, lo de “en serio” es un decir.


miércoles, 3 de junio de 2009

Polanski y otros salidillos (escándalos sexuales de Hollywood)

Hace unos meses se estrenaba en las salas de cine (en pocas) un documental producido por Steven Soderbergh llamado “Roman Polanski: se busca”, que en versión original tiene un título mucho más sugerente: Roman Polanski: wanted and desired (al menos han respetado el “Roman Polanski“, porque conociendo a las distribuidoras españolas podían haberla traducido como El romano polaco que quería deseo).
Yo he tenido ocasión de verlo esta semana. Y al acabar te deja una sensación de mal cuerpo, a no ser que, como yo, ya tengas el cuerpo mal por defecto de fábrica. Lo que quiero decir es que se me empezaron a cruzar ciertos cables. Me dio la impresión de que la chica no fue tan forzada como se dice, pero lo cierto es que la chica tenía sólo 13 años. O sea, que veo un delito así de grande, pero no la presunta inocencia (moral, no legal) de la niña. Me estoy metiendo en un berenjenal muy peligroso que no le conviene nada a mi carácter, pero es que ya sabéis que yo dudo de todo, y encima a lo mejor ni sabéis de qué os estoy hablando.
Asín que mejor sus lo cuento desde el principio.
Roman Polanski fue arrestado en 1977 acusado de drogar y violar en casa de Jack Nicholson a una modelo de 13 años que tenía que retratar para una revista (¿por qué siempre tiene que aparecer Jack Nicholson en asuntos tan chungos?). La familia de la víctima no pidió el encarcelamiento de Polanski: sólo que admitiera su culpa y entrara en rehabilitación. Pero Polanski se vio inmerso en un proceso rocambolesco, con un juez con delirios de estrella que deja los de Garzón a la altura del betún. Después de muchos tejes, condenas, pactos y manejes, Polanski no se fió del juez, y en 1978 huyó a Francia, donde por ley no puedes ser deportado a EEUU. Desde entonces no ha regresado, ni siquiera para recoger su Oscar por El pianista, por temor a que en pleno discurso de agradecimiento aparecieran Jack Bauer de “24? y “Horatio Cane” de “CSI” y le detuvieran en público.
Roman Polanski en la entrada de los juzgados, en 1977
Yo no puedo condenar ni absolver a Polanski. No sé lo qué sucedió esa noche ni creo que haber rodado El pianista, Repulsión o La semilla del diablo le libere de toda condena. Pero después de ver este documental da la sensación de que algo olía a podrido en Dinamarca y en el proceso judicial, que se buscaba un castigo que gustara a la prensa y conformara a Polanski, incluso años más tarde se le llegó a ofrecer una condena mínima a cambio de televisar el juicio… De hecho, los abogados de Polanski han pedido el sobreseimiento del caso basándose en datos del documental. Y en este momento yo me planteo: ¿es reflexivo el verbo “sobreseer”? ¿Me puedo yo sobreseer a mí mismo? ¿Yo me sobreseo, tú te sobresees, él se sobresee? No lo sé, no es importante eso ahora.

Pero el “caso Polanski” no es el primer escándalo sexual con acusación de violación en la historia de Hollywood. Oh, no. Hay más.
FATTY ARBUCKLE. Fatty fue una de las primeras estrellas del cine mudo, o del cine cómico, como lo llamaban cuando yo era un niño, allá por los primeros años 90 (este dato sobre mi edad no es muy exacto, pero a vosotros qué más os da y a mí me hace ilusión). Fatty era “el otro gordo” del cine de aquella época, aunque era anterior a Oliver Hardy. De niño, las aventuras de Fatty no me hacían muchas gracia, porque me parecía un tipo duro y desagradable. Sí me encantaban las de Charlot, Harold Lloyd, El gordo y el Flaco o Harry Langdon, un desternillante e ilustre semidesconocido. Años más tarde leí su historia y descubrí que yo no era el único al que Fatty le resultaba desagradable. Resulta que Roscoe Conkling Arbuckle (Fatty) organizó una fiesta en su hotel a la que llevó a unos amigos y unas mujeres. Una de ellas, Virginia Rappe, enfermó gravemente y a los tres días murió por una peritonitis causada por la perforación de la vejiga. Una amiga que se encontraba en la fiesta acusó a Arbuckle de violarla con una botella.
Roscoe Conkling Arbuckle. El de la fotito con el marco amarillo es su alter ego "Fatty".
Fatty estaba tranquilo, muy seguro de ganar el caso. Pero no contaba con el acoso de los periódicos de William Randolph Hearst (el Ciudadano Kane de Orson Welles), que vieron un filón amarillo en el caso y realizaron un juicio paralelo. Arbuckle fue declarado inocente de la muerte de Virginia Rappe. Pero los estudios prohibieron cualquier muestra de apoyo público y el organismo que controlaba la producción cinematográfica retiró todas sus películas. Fatty no volvió a trabajar tranquilo. Murió alcoholizado a los 46 años.

GERARD DEPARDIEU
. Unos días antes de la ceremonia de los Oscar de 1991, la revista “Time” rescató unas declaraciones de hacía 13 años de Gerard Depardieu a una publicación no muy relevante (Depardieu estaba nominado por Cyrano de Bergerac). El actor contaba en francés que de niño “había presenciado” una violación. La revista tradujo que “había participado” en ella. Prensa y asociaciones feministas comenzaron una campaña contra Depardieu, y el actor no ganó el Oscar. Nunca sabremos si fue por este motivo o no, pero unos días antes de saltar la noticia, Depardieu encabezaba todas las quinielas.
Hugh Grant posando, y no precisamente para GQ
HUGH GRANT. Es el de Hugh Grant el único de estos casos que me hace un poco de gracia. Porque se montó un escándalo brutal por algo sobre lo que aquí pensaríamos: ¿bueno y qué? (aunque a lo mejor peco de iluso pensando esto). Pero su detención en 1995 estuvo en boca de todo el mundo, y en especial en la de la prostituta de color (negro) Divine Brown, que le estaba practicando en el coche una… bueno ya sabéis… ji ji ji… a ver cómo lo digo… una… ji ji ji… vamos: que Divine Brown le estaba comiendo a Hugh Grant el tubito del amor. Para mí, el auténtico delito de Hugh Grant fue buscar una prostituta normalita teniendo a Elizabeth Hurley en casa. Hurley le dejó, Hugh Grant tardó en quitarse el sanbenito de putero mayor del reino, y Divine Brown se paseó por platós y revistas dándole a la lengua. Contando la relación, quiero decir.

EDDIE MURPHY.
Pasamos de Málaga a Malagón. El desternillante Eddie Murphy (el adjetivo va con cierta ironía) fue detenido por llevar en su coche a un travesti de 21 años a las 4:45 de la madrugada. Murphy explicó que padecía insomnio, salió a pasear en coche y a la vuelta recogió al travelo para llevarlo a casa (a casa del travelo, en la de Murphy estarían su mujer e hijos). Como no había pruebas de ningún acto sexual, Eddie Murphy fue absuelto. Le salvaron dos cosas: no fue pillado in fraganti y por una vez en su vida no iba vestido de señora gorda.
ROB LOWE. Rob Lowe tiene varios borrones en su currículum o currínabum. Una vez se filtró un video casero (¿¿pero cómo se “filtran” estas cosas, por Dios??) en el que mantenía relaciones sexuales con dos mujeres, una de ellas menor de edad. Años más tarde, la ex-niñera de sus hijos le acusó de abusos sexuales. Después se estuvo tratando la adicción al sexo, como Michael Douglas y David Duchovny. Que a mí lo de la adicción al sexo me encanta: tú le confiesas esto a tu mujer en Hollywood y como es una enfermedad superchunga, pues ella te perdona y te dice comprensiva: “pobrecito, a ver si te curan en la clínica”. Le voy a decir yo a la mía que me estoy tirando a Perenganita porque pobrecito, soy sexoadicto, a ver qué pasa.
Y hablando de hacer pruebas: ahora es donde voy a intentar demostrar que la prensa puede arruinar una carrera brillante con un simple rumor. Ojo, no digo que los casos que he contado sean rumores. Pero sí parece que en algunos de ellos la prensa fue a por el filón de ventas sin reparar en los daños morales a violadas, presuntas violadas, violadores y presuntos violadores.
Voy a lanzar un rumor sobre mí. Si en 7 días he perdido mi empleo en CANAL+, ya no quieren que colabore en radios y Menstyle me pide que clausure este blog, habré triunfado. Veréis:
Hace dos años, tras una fiesta privada en Beverly Hills, acabé en una suite del Hotel Carlton (propiedad del primo del Príncipe de Bel Air) con Angelina Jolie, Elle McPherson, Scarlett Johansson, Monica Bellucci, Charlize Theron, Halle Berry y Fofito. Fofito se fue pronto porque tenía una gala al día siguiente. Los demás nos quedamos haciendo el amor como locos, que si jacuzzi por aquí, que si la postura del caracol por allá (¿¿que no conocéis la postura del caracol?? Pero qué pardillos…). Eso sí: reconozco que una de ellas no quiso practicar el acto conmigo por sexta vez, y tuve que forzarla. No digo su nombre por respeto. Pero lo reconozco: la forcé un poco.

Bueno, ahí queda el rumor. Veréis ahora la que se lía.

jueves, 28 de mayo de 2009

Ella sí que estuvo en Cannes

Durante la pasada semana, unos seiscientos lectores de este blog, o tal vez dos, me preguntaron por qué no había contado nada del Festival de Cannes, cuando Menstyle sí que había hablado, cuando Cannes es el centro de la actualidad cinematográfica, cuando Tarantino, Almodóvar, Lars Von Trier, Coppola, Amenábar, Haneke, Coixet, Scorsese… habían estado en Cannes.
¿Por qué entonces, Dios mío, este blog ignoraba Cannes con tanto desprecio? Pues bien:
PORQUE YO NO ESTUVE EN CANNES, COÑO, QUE HAY QUE DECÍROSLO TODO.
Pero yo os debía este post, y ese post que os debo os lo voy a pagar. Así que me he esperado a que volviera de Francia una querida amiga que sí que ha estado allí. Se llama Raquel Santos, ha entrevistado a medio Festival y ha estado haciendo las crónicas de Cannes para  CANAL+ y para los informativos de Cuatro (sí, sí, hablando con Iñaki Gabilondo). Y como yo me fío de ella como si fuera yo mismo (pero qué estoy diciendo, de ella me fío de verdad), la he abordado y pedido una entrevista para este blog. Y ella ha accedido con gran amabilidad, la pobre. Así que espero que esta entrevista os explique más o menos cómo fue el Festival. Y aunque Raquel se dará cuenta de que la he manipulado un poco (la entrevista, no a ella), vosotros no tenéis por qué. Ah, y como cuando Raquel habla es como si vieras el cielo, pues he puesto sus palabras en color azul, para que las distingáis de las mías, porque yo hablo de color negro. Ah, y pienso en cursiva.
Hola Raquel, qué guapa estás hoy.
- Tú también, Jose, estás increíblemente atractivo, como todos los días.
- (Bueno, me temo que la primera respuesta me la he inventado bastante. Prometo no hacerlo más) Si te parece Raquel, vamos a comenzar con un resumen del Festival… La Palma de Oro ha sido para “El lazo blanco” de Michael Haneke. ¿Merecida?
- A ver, Jose, en Cannes dicen Háneke.
-¿No es Hanéke?
- No, ahí dicen Háneke.
- (Pues si vas a empezar corrigiéndome, lo dejamos) Bueno, pero ¿cómo es la película?
- Pues es la más perturbadora que hemos visto. Sí, se ha merecido la Palma, pero también podía haber ganado “Un profeta” de Jacques Audiard, por ejemplo… Es en blanco y negro, tiene un ritmo muy pausado, y podría parecer que está contada como un cuento… Pero no es así.
- ¿Y cómo es Hánéké? (Yo lo voy a acentuar en todas las vocales, como los mañicos) ¿Cómo es un tipo de cuya cabeza pueden salir historias con tanta violencia?
- Bueno, en esta película la violencia está más contenida, no se ve tanto como en La pianista o Funny games (qué pasa, señores, es que Raquel y yo sabemos un huevo de cine y hablamos de la filmografía de Hànékê como quien no quiere la cosa. Eso sí, si no conocéis estas dos películas ¡buscadlas!). En ese pueblo y en esos niños de Alemania de principios de siglo hay algo macerándose que luego desembocará en los nazis del futuro, pero la violencia es latente, no explícita. Ahora, una cosa te digo, a mí Haneke me pareció un tipo altivo y engreído.
- Anda leche, ¿sí?
- Pues sí: mira en la primera pregunta de la entrevista le mencioné una frase de uno de sus personajes, y me respondió: “Eso pregúntaselo al personaje”. Entonces le recordé una frase que dice Tarantino, algo así como que los directores son dioses para los personajes, así que algo de ellos deberían saber… “Pero yo no soy Tarantino”, me respondió. Así que opté por una entrevista más convencional.
Raquel Santos en Cannes entrevistando nada menos que a Francis Ford Coppola
- ¡Pues él se lo pierde, Raquel! (Anotar en mi agenda por si un día me toca entrevistarle: “Cuidadín con Hánêkë, es un sihoputa”). Bueno, pues pasamos a otro premio: el mejor actor ha sido Christoph Waltz por “Malditos bastardos”, precisamente de Tarantino

-
Pues sí, merecidísimo. Es el actor secundario, pero se come a Brad Pitt con patatas, estás deseando toda la película que aparezca su personaje, no sé, es…
- (Huy, yo creo que Raquel se gusta de Christoph Waltz. Voy a cambiar de tema a ver qué hace) ¿Y entrevistaste a Tarantino? ¿O total, como habla tan rápido y en inglés ya ni le entrevistas porque no se le va a entender?
- Pues no le entrevistamos porque en el último piso del Hotel Carlton, donde estaba él, se fue la luz. Así que tuvimos que conformarnos con la rueda de prensa. Pero le entrevisté en otro festival, y lo que le pasa a Tarantino es que junta tantas cosas y tanto cine en su cabeza que las suelta rapidísimo. Y no es tan altivo como Haneke, al revés… En su película, “Malditos bastardos”, se carga el III Reich, pero al “estilo Tarantino”. Eso sí, se me hizo un pelín larga, yo no sé si áún la piensa retocar en montaje antes de estrenarla… (Qué lista es Raquel: un par de horas después de charlar con ella recibo en mi mail la noticia de que Tarantino, en efecto, va a alterar el montaje)
- ¿Son ciertos los rumores que te sitúan en la fiesta de Isabel Coixet abordando a Tarantino hasta que te dio dos besos?
- Ay Jose, te dije que esto no lo contaras (bueno, esta parte de la entrevista no fue exactamente así, pero la anécdota es medio cierta y ahí queda).
- Huy, perdón. Entonces pasamos a Lars von Trier. ¿Está tarado?
- Pues yo no pude entrevistarle (lo hizo otro querido compañero nuestro, Raúl de Lamo), pero los periodistas en la rueda de prensa se indignaron con él. Lars von Trier hace cine para expulsar sus demonios, y los expulsa en forma de violencia, y eso no le gusta a mucha gente… Aún así, yo quiero verla.
- Caramba, pues que estómago (es que por lo visto sale hasta una ablación con unas tijeras de podar).
- Ya, pero es que hay que otorgarle el beneficio de la duda, y además hay que verla para poder opinar (mierda, tiene razón). Y por cierto, en la rueda de prensa se autoproclamó el mejor director del mundo… pero bueno, igual todos piensan eso de sí mismos, ¿no?
- Pues no lo sé, a lo mejor Pedro Temboury no…
- Ya pero a lo mejor Pedro Almodóvar sí…
- Es verdad, Almodóvar yo creo que pensaba que le iban a dar la Palma de Oro y todo…
- Pues a eso me refiero… (Mierda, vuelve a tener razón. Voy a cambiar de tema)
- Vamos con los premios a mejor director y actriz… ¿qué te parecen?
- El de actriz (Charlotte Gainsbourg) muy bien: salir viva y airosa del rodaje de Lars von Trier ya merece el premio. Y la película del mejor director, Brilante Mendoza, “Kinatay”, es muy complicada: puede estar 40 minutos con el mismo plano. Pero luego es a la que más vueltas le di en la cabeza. Es Dogma filipino puro y duro (me parece genial lo de “dogma filipino”. Me suena a eso de “disco chino filipino” (qué absurdo, o era chino o era filipino), pero en este caso con sentido y en versión intelectual. Me gustan las cosas que dice Raquel).
- Creo que te diste un paseo por La Croissette con Alejandro Amenábar… ¿cómo es la película?
- Pues si te digo la verdad, hubiera querido que “Ágora” me gustara más. A ver: es una superporodcción a la antigua, con pocos efectos especiales. Y hasta en las escenas de miles de extras, Alejandro  tiene un hueco para ciertos detalles… Pero alguna cosa me sobra, redunda demasiado en las luchas que tenemos los humanos por las ideas religiosas… creo que quedaría igual de claro sin repetir tanto… Pero está muy bien, ¿eh?
- Y un tipo que con 23 años hizo “Tesis”, que tiene un Oscar y tropecientos Goyas, que de repente se ha metido en una superporducción tan bestia… ¿es luego tan normal como parece?
- Es que es muy inteligente, pero no es de los que cuando hablan sientan cátedra. Pero ya lo que haya dentro de su cabeza… Porque parece que has quedado con él para tomar unas cañas, pero luego surge una conversación muy interesante.
- Y hablando de españoles en Cannes, ¿de qué color llevaba las gafas Isabel Coixet?
- Ay, no sé, eran de pasta finita. Yo qué sé. Su película, “Mapa de los sonidos de Tokio”, me parece como todo su cine… ella rueda bien, no sé… pero no me creo la relación entre Sergi López y Rinko Kikuchi. Sergi, por cierto, reconoció que no había visto ninguna película de Isabel Coixet.
- Pues eso que tiene ganado. Yo es que no puedo con Isabel Coixet, me parece que quiere ir de sensible hasta en los títulos de las películas.
- Y a mí qué me importa (bueno, esto no lo dijo Raquel, pero lo pensó seguro)
- Bueno Raquel, y ya para terminar… ¿A quién le darías la Palma de Oro al entrevistado más simpático?
- Pues a Coppola… No, mejor a Terry Gilliam. Sí, con diferencia. Es divertido, interesante, entrañable, cariñoso… Hasta me hice una foto con él, cosa que no hago nunca, y me cogío con un cariño…
- Hablando de sexo, ¿le diste a Elena Anaya recuerdos míos, como te dije antes del Festival?
- Pues sí, le dije que estabas prendado de ella como actriz y como mujer.
- Coño, qué vergüenza. ¿En serio que se lo dijiste?
- Que sí. Le dije que la habías entrevistado varias veces, y se quedó muy satisfecha con tus recuerdos, y además se acuerda del programa y tal, pero no te ponía cara.
- No, deja, deja, mejor que no me la ponga. Pues qué maja (es que a mí Elena Anaya me gusta más que a un tonto Elena Anaya). ¿Y la Palma de oro al tipo más desagradable?
- A Michael Haneke. Me hizo hasta sudar.
- (Uf, sudar, qué poco glamour). ¿La Palma de oro al más guapo?
- A Christoph Waltz, el mejor actor. Yo no sabía que existía, pero ya no se me va a olvidar (¿lo veis? Raquel se gusta de él).
- ¿Pama de Oro a la más humilde?
- A Mariah Carey. Contra todo pronóstico, estuvo encantadora y nada diva.
Pues qué más puedo decir. Que muchísimas gracias, Raquel, por aguantarme durante… ¿45 minutos o así, que estuvimos hablando? Y vosotros, después de esta entrevista, supongo que habréis entendido por qué ha ido Raquel a Cannes y no yo. Para que la conozcáis, os dejo con una de esas crónicas que envió a CANAL+ desde el Festival de Cannes.

P.D. Leo que, mientras estaba en un acto en el Festival de Cannes, unos ladrones entraron en casa de Mónica Bellucci para robar. Y digo yo que hay que estar loco para conseguir entrar en casa de Monica Bellucci y elegir uno de los momentos en los que ella está fuera.

martes, 26 de mayo de 2009

Ya puedes hacer lo que quieras con Popeye

Seguro que usted, querido lector, llevaba mucho tiempo queriendo tirarse a Popeye. Tirarse a Popeye figuradamente, en el sentido de abalanzarse sobre su figura, su imagen, sus beneficios, sus derechos de autor. Bueno, pues ya lo puede usted hacer, querido lector.
Ahora voy a dejar de trataros de usted y de querido lector, que era sólo un formulismo para empezar. Y os explico: a lo que me refiero es que los derechos de explotación de Popeye han caducado en Europa, y ya podemos usarlos para lo que queramos. ¿Podemos editar libros de Popeye? Yes, we can. ¿Podemos hacernos una camiseta de Popeye? Yes, we can. Voy más allá: ¿podemos vender camisetas de Popeye? Yes, we can. ¿Podemos tatuarnos a Popeye en el culo, de modo que su ojo tuerto (el “pop eye” que le da nombre) coincida con el nuestro? Yes, we can, pero sería de muy mal gusto. Aunque insisto: eso sólo se puede hacer en Europa. Un estadounidense tendrá que seguir tatuándose a su padre, y si es tuerto, mejor.
¿Por qué esas diferencias? Pues porque los derechos de autor con respecto a la creación de personajes de ficción funcionan de manera distinta allá y acá. En Europa, cuando pasan 70 años desde la muerte de un dibujante, sus creaciones pasan a ser propiedad pública. Es decir, cuando se cumplan 70 años de la muerte de Walt Disney, y siempre que no salga vivo de la mítica nevera en la que se dice que está congelado, podremos usar desde su primera creación, que era un conejo llamado Oswald, hasta la última, que no sé si fue El osito Winnie. En cambio, en EEUU tienen que pasar 95 años desde la creación del personaje. O sea, que si su creador vive 200 años, o si Walt Disney sale de la nevera en 2080 sacudiéndose la escarcha y algunos trozacos de mantequilla, dará igual: si Mickey Mouse cumple 95 años, su creador pierde los derechos, por muy vivo que esté.
Según esto, Popeye ya es de dominio público en Europa (su dibujante, Elzie Crisler murió en 1938). Pero en EEUU no, porque fue creado en 1929. Qué cosas. Yo, como estoy en Europa, puedo usarlo para lo que quiera. Por ejemplo: puedo usar su careto y el de Oliva para ponerlos en una foto en la que mi novia y yo estamos con un moro que toca la flauta y otro que toca un tamborcete, y nadie me puede decir nada. ¿No os parece un chollo? En cambio mis amigos José Luis y Queta, que viven en Chicago, no podrán hacer esto hasta 2024. Qué putada más grande.
Mi chica y yo usando a Popeye y a Oliva como nos viene en gana
En el caso de Popeye hay un tercer agravante: una empresa llamada King Features Syndicate explota los derechos de Popeye como marca registrada. Y las marcas se rigen por otras leyes, pero no estoy seguro de cuáles son. Por si acaso, si se os ocurre lanzar al mercado una línea de bragas de quita y pon, por ejemplo, no las llaméis Popeye. Llamadlas Poyeya, que se parece mucho y creo que la marca no está registrada.

Esto mismo podría pasar en breve con Supermán, El pato Donald, El gato Félix, Mickey Mouse o Betty Boop. Y si nadie lo impide, en pocos años todos podremos sacara al mercados tazas de Mickey, fundas para móvil de Betty Boop y gallumbos de Supermán para llevar por fuera (bueno, los jóvenes ya llevan los gallumbos por fuera, pero yo me refiero a fuera-fuera del todo, por encima del pantalón).
Yo, que soy hiperemprendedor y más listo que el hambre, me voy a aprovechar de esta normativa, al tiempo que os hago un favor a todos vosotros. He creado un personaje cojonudo y lo he registrado allá donde he podido. Se llama Puchi, y os vais a mear con sus aventuras. Puchi queda bien en tazas, posavasos, toallas, polainas, camisetas y preservativos con sabor de pera. Puchi va a ser un éxito en el mercado. 
El muñeco "Puchi". En el año 2104 podrás hacer con él lo que te salga del chisme.
Y ahora viene la parte altruista: dentro de 95 años, en 2104, tenéis mi permiso para ir a EEUU y explotar gratuitamente todo el merchandising de Puchi. Y cuando yo fallezca, Dios quiera que sea dentro de muchos años (os enteraréis por este blog, porque el último post que escriba me lo voy a dedicar a mí y va a ser precioso), sólo tenéis que esperar 70 años y a partir de entonces forraros con mi creación. A no ser que me dé por congelarme en una nevera como Disney y reaparecer de golpe. Pero esto no es posible, porque mi amigo Luis me prometió un día, bastante borracho, que si esa desgracia me sucedía a mí antes que a él me disecaría y me colocaría en el salón de su casa. Se lo pedí yo, que también iba bastante cargado. Dios mío, cómo se puede ser tan gilipollas.

P.D: A muchos de vosotros este post les habrá parecido absurdo. Tiene su lógica: ES absurdo. Pero es que ayer fue el día del Orgullo Friki, y había que estar a la altura. El día del Orgullo Friki se celebra el 25 de mayo porque ese día se estrenó La guerra de las galaxias. Yo pensaba que se conmemoraba el nacimiento de mi amigo Sigfredo, pero po lo visto no es por eso. En cualquier caso, felicidades a todos.