domingo, 5 de junio de 2011

“X-Men: Primera generación” y la Patrulla X

Yo soy un viejuno. Yo he visto morir a Franco, ese hombre autoritario l según la RAH; he visto jugar a Amancio y Pirri; crecí con los programas de Torrebruno (más  que él) y mías son algunas de las pinturas que se pueden admirar en Altamira (me he inventado uno de los datos para ocultar mi verdadera edad, pues soy coqueto).
Quiero con esto decir que cuando hace unos años Bryan Singer comenzó con las películas de X-Men, a mi cabeza ya se venía “la Patrulla X”, un nombre que hoy me suena a película porno, y me trae recuerdos como a Pedro Guerra, que cantaba aquello de “y la Patrulla X, ganando para miiiií”.
A estas alturas de la semana, ya habréis leído muchas cosas sobre X-Men: Primera generación, alguna de ellas incluso se las habréis leído a ese imbécil que firma por ahí con mi mismo nombre,  habréis visto el magnífico ránking sobre superhéroes y elegancia que ha publicado GQ.com, habréis ido a la típica fiesta temática en la que hay que disfrazarse de X-Men o de frutas… Y yo lo último que quiero hacer en la vida es repetirme. Bueno, miento: lo penúltimo. Lo último que quiero hacer es ver “Mellizos”, el espectáculo de Arévalo y Bertín Osborne.
El Profesor X o Charles Xavier en los tebeos, y James McAvoy, su alter ego con pelo.
Por eso hoy prefiero no hablar tanto de la película como abrir los ojos del público más joven, los vuestros, queridos niños que seguís este blog, a vosotros, bebés lactantes que apenas sabéis balbucear y que aún así consultáis ansiosos estas crónicas, que lo sé, que me lo cuentan vuestras madres. Y quería explicaros que mucho antes de que X-Men: Primera generación llegara a las pantallas para contarnos los primeros años del malote Magneto y del Profesor X, antes de que Matthew Vaughn dirigiera seguramente la mejor película de la saga, antes incluso de que Hugh Jackman (Ju Jáman, como le llama mi amigo Luis) se desmarcara en solitario con Lobezno, y antes aún de que se rodaran las tres películas de X-Men, mucho antes de todo ello, existieron unos cómics (que entonces se llamaban tebeos) de la Patrulla X. 

Magneto, el malo, y Michael Fassbender, que lo interpreta con soltura y pericia.
Y como casi todos los cómics de superhéroes de la época, la Patrulla X nos llegaba de la mano de la Marvel y de un genio llamado Stan Lee, el padre de Spiderman, de Los 4 Fantásticos, de Hulk y de algún hijo normal que tendrá, digo yo. Los X-Men aparecieron en 1963 (yo no había nacido, os lo juro), y ya aparecían Cíclope, Ángel, Bestia o El hombre de hielo. Y desde el primer momento aparecían también el malote Magneto y el Profesor X, inicial de Xavier, que se llama como Xavi el del Barça, porque si fuera Xabier se llamaría como Xabi el del Madrid. En cualquier caso, aparecían los protagonistas de X-Men: Primera generación, pero ya la tenían medio liada, sin contarnos Stan Lee sus inicios desde el primer momento, como en la película.
No penséis, pequeños aspirantes a mutantes, que lo de la Patrulla X fue un éxito desde el principio: la revista fue cancelada por sus bajas compras allá por 1971. Pero en 1975 reaparecieron, y lo hicieron con algunos de los personajes que hemos visto en las películas de Bryan Singer y en la de Brett Ratner: Lobezno, Tormenta, Coloso, etc. Ésa sería la segunda generación.
 Lobezno, que pertenecería a la segunda generación de los X-Men. Y Hugh Jackman con las uñas largas.
Y lo que ha empezado ahora tiene pinta de ser una nueva trilogía, anterior en el tiempo pero posterior en la producción, como sucedió con Star Wars y con Loca academia de policía. Bueno no, con ésta no sé bien lo que pasó. El caso es que la tres primeras películas serían la 2G. La de Lobezno iría por libre. Y ésta es la primera película de una nueva trilogía sobre la 1G. Por eso los productores no quisieron ni siquiera un cameo de Ian McKellen en otro papel, para no identificar una trilogía con otra. Hijos, pues tampoco pasaba nada.

Y esta es la historia de la Patrulla X, niños. Y ahora, a  la cama.

miércoles, 1 de junio de 2011

Juego de tronos: para frikis e infrikis

Llevo varias semanas queriendo hablar de uno de los fenómenos televisivos del año, una más de las genialidades de la Eichbió o HBO, y en definitiva una de las series que, te gusten más o menos, harán época. Me refiero a Los quién. No hombre, me refiero a Juego de tronos, que en España emite CANAL+.
Es Juego de tronos una de estas series que provocan seguidores frikis que se lo saben todo. Porque tienes las características perfectas para foros, facebooks, webs, discusiones y memorizaciones. Como pasara en televisión como Perdidos y en cine con El señor de los anillos. Y es que, no en vano, tienen algunas cosas en común:
1. Hay algunos fenómenos sobrenaturales. En un país ambientado en una etapa pseudo medieval hay unas criaturas de la noche que son más peligrosas que Belén Esteban en una reunión de vecinos. Fuera de estas criaturas, la serie va más en la línea de las luchas de poder de dos grandes familias.
2. Hay sagas y árboles genealógicos para aprenderse, recitar y hacer notar que eres más guay que tu rival en la vida. Los Stark contra los Lannister. Como sucedía con los que se sabían los nombres de los elfos, los enanos y los orcos malos.
3. Hay una tierra pretérita y lejana, ambientada no sabes si en la era medieval, en un futuro apocalíptico o en un universo detenido en el tiempo donde aún se usan pieles y espadas y se vive en castillos. Pero no es la época medieval. Como en El señor de los anillos. La tierra se llama Poniente.
4. Está basada en siete libros, con ciertas semejanzas a los de Tolkien pero menos fantasiosos, llamados Canción de Hielo y Fuego y escritos por George R.R. Martin. En EE.UU. se han vendido dos millones de copias, y se han traducido a 20 idiomas.
5. No se ha rodado en Australia, porque los canguros ya estaban hasta las pelotas de hobbits y criaturas fantásticas, pero se han desplazado a Irlanda del Norte y Malta. De hecho, es un placer reconocer escenarios naturales malteses que hoy en día están tal cual. Incluso se ha creado un idioma propio para unos brutos que hay por ahí sueltos y que follan como monetes: el Dothraki.
Y bien, una vez enumerados los motivos por los que esta serie será de culto e incitará al friquismo, dejadme que explique algunas cosas más desde mi punto de vista, yo que no me considero friki pero sí lerdo perdido, dato que tampoco aporta gran cosa pero que ahí dejo.
Sean Bean con su albo équido.
6. La serie huele a buen cine fantástico por los cuatro costados. Aunque a veces me lío con los Stark y los Lannister y con los hijos naturales y el hijo bastardo de Sean Bean (un habitante del mundo de El Señor de los Anillos reciclado para Juego de tronos), está bien hecha, contada y rodada.
7. Aunque reconozco que me dan un poco igual estas historias pseudomedievales donde el honor, la sangre y todo eso es lo primordial, me quedo enganchado a la tele cuando ponen Juego de tronos, y me he descubierto canturreando músicas épicas en algunas escenas.
8. Seguramente por su firma HBO, sólo comparable a las facturas de Showtime o BBC, la serie también me evoca ciertos recuerdos de Los Tudor que me gustan.
9. El todos contra todos, la dirección artística, la fotografía, los duelos entre familiares, las discretas pero explícitas escenas de sexo y la acción en su justa medida, hacen que no me canse yo, que tiendo a agotarme cuando una cabecera tiene más planos que segundos.
10. Y para terminar… hay un personaje, hermano del príncipe, un enano mujeriego, pendenciero y altivo, interpretado por ese pedazo de actor llamado Peter Dinklage y que nos deleitó con sus interpretaciones en Vías cruzadas, Un funeral de muerte y Nip/Tuck, que cada vez que sale en pantalla e hipnotiza y eclipsa todo lo demás.

Llevamos cuatro capítulos. Quedan seis. Aún estáis a tiempo. El juego continúa. O juegas o mueres. Rendío, hijos de perra (huy, lo siento, me he crecido en este mundo de frases promocionales impactantes).

domingo, 29 de mayo de 2011

El Festival de Cine de Ibiza and me

Hace algunos años, el maravilloso documental Lost in la Mancha nos contaba cómo Terry Gilliam tuvo que abandonar el rodaje de El hombre que mató a Don Quijote porque se le inundaron Las Bardenas Reales (es que la estaba rodando allí) y se le arruinó el equipo técnico, se le hernió literalmente Jean Rochefort que iba a hacer de Don Quijote, y cada cinco minutos sobrevolaban el cielo unos aviones de la OTAN que le jodían el audio y el rácord. Casualmente, Terry Gilliam es un asiduo del Festival de Ibiza y uno de sus padrinos. Da la impresión de que para suplir su ausencia en esta quinta edición, el Festival ha decidido homenajearle evocando su mala suerte (aviso: veréis que el reportaje del próximo programa de CANAL+ Nos gusta el cine comienza con esta misma historia, pero no es porque nos hayamos copiado mutuamente, es que lo contamos la misma persona en ambos casos).
El Festival de Ibiza cumple con su modesto papel: presenta media docena de películas independientes que están a un buen nivel, invita a algunas personas famosas que en ocasiones son de la isla, y se trae a alguna celebridad de Hollywood (Terry Gilliam, Cuba Gooding Jr. o John Hurt) para atraer a los medios. Pero en esta edición parece que les ha mirado un tuerto. Y a mí que no me digan nada, porque con un ojo no veré bien, pero tuerto tuerto, lo que se dice tuerto tampoco soy. Pero si me queréis, fijarse en estas cosas y me comprenderéis:
Un hidroavión, o lo que sea, coge agua del mar de Ibiza para apagar el incendio.
- El mismo día de la inauguración del Festival se produce el famoso incendio que ha sido triste noticia estos días en telediarios, periódicos y en la cabeza de mi madre, que no paraba de llamarme por si acaso se me chamuscaba el coxis. Los medios locales dejan al Festival en segundo plano y cubren el desastre (se ha quemado más de un 2% de la isla). A mí mismo, cuando me llamaron de la radio ésa en la que hablo, me preguntaron por el incendio y no por las películas.
- El Presidente del Jurado iba a ser Val Kilmer. Un día antes, Val les llama y les dice que casi mejor no va, que tiene un problema con la película que está terminando con Coppola o algo peor. Esto anula un par de proyecciones-homenaje y supongo que la visita de algunos medios. En CANAL+, por ejemplo, habíamos hecho el esfuerzo de ir a Ibiza por Val Kilmer.
- El premio honorífico del Festival es Antonio Isasi Isasmendi. Durante los 3 días que estuvimos en la isla, Isasi estuvo indispuesto y no le vimos el pelo.
Bueno, aquí ya empiezo a mezclar la mala suerte del Festival con la mía particular que conocen los lectores de este blog. No le pongo peros al nivel cinematográfico del certamen, sólo os cuento las cosas que nos han pasado estos días para qué veais qué raro puede llegar a ser todo:
- Viajo con un equipo de lujo: Elena Pascual, la mejor realizadora de Europa Occidental y el mejor apoyo moral imaginable; Alberto, excelso productor y experto amenizador de saraos; Eduardo, gran camarógrafo y artista donde los haya; Jaime, insigne ayudante y resulta que casi paisano mío. Hasta ahí, todo bien.
- Llegamos a la comida de bienvenida, con el incendio de fondo, y se quiere hacer amigo nuestro el señor que tocaba la guitarra allí. Pero yo me hago un poco amigo del director de cine Ramón Salazar, porque este blog es de cine, si un día tengo la suerte de viajar con el gran Fermín Zabalegui, pues ya que se haga amigo del guitarrista él, si quiere. A nosotros nos venía mal en ese momento porque queríamos tomar café.
- Vamos a ver y a grabar la exposición sobre Elizabeth Taylor. No es que haya muchas fotos, pero están en un local muy interesante que nos invita a frutas y nos regala camisetas. Antes íbamos a entrevistar a Isasi, pero se pone malete.
El cartel del Festival en su versión "invitación a fiesta".
- Fiesta nocturna inaugural (qué pasa, esto es así, esto es Ibiza): aparecen Elena Tablada, la mujer de Bisbal, y su familia (que algo tienen que ver con el Festival, me comentan); Priscila de Gustín, modelo a la que no seguía la pista desde mis tiempos de Canal Estilo; Valeria Alonso, una actriz de Cuéntame; Ronnie Taylor, el director de foto de Ghandi, que es más mayor que el propio Ghandi, Isabelle Stoffel, actriz hispano-suiza y miembro o miembra del jurado; y Macarena Gómez, amiga y actriz, que se viene a pasar con nosotros algunos ratos del Festival. Ah, y unos trapecistas, dos rejoneadores y unos cuantos vinos blancos.
- Pasan las horas y nos comunican así, a vuelapluma, que tengo que entrevistar YA a la directora y a la actriz de Festival of lights, indias residentes en Nueva York, o se me marchará de Ibiza la actriz, que está bastante buena, mejorando lo presente. No he podido ver la película todavía porque es por la noche, pero hala, yo las entrevisto con un par de cojones. Son dos mujeres encantadoras, simpáticas, comprensivas con mi falta de documentación y que se marchan pensando que han hecho un buen contacto en España al conocer a nuestro equipo, las pobres.
- Íbamos a ver Mercenarios, otra de las películas, pero hay un cambio de planes. Aún así, por la noche, los actores de Mercenarios entran en las habitaciones de mis compañeros Elena y Eduardo por un error del portero de noche del hotel, que así entre nosotros, era un señor feísimo. Joder, qué susto. Qué susto porque entren en las habitaciones, no por el portero de noche. Este fue el único contacto que tenemos con el equipo de Mercenarios, bueno, y sus disculpas con Elena al día siguiente. Yo creo que también eran indios, pero no sé por qué todo el mundo empieza a parecerme indio.
- Veo De mayor quiero ser soldado, una buena película de Christian Molina, pero no llego al final porque me comunican que unos Mercenarios están entrando en las habitaciones de mis compañeros.
- Charlo de su película con Christian Molina, un tipo muy preparado. Tomamos café rodeados de la directora india, Macarena Gómez y los Mercenarios Okupas.
- Solicitamos entrevistas con el director del Festival y los miembros del Jurado. Se nos van concediendo un poco así, al azar. Aquí todo es un poco de sorpresa y por lo tanto, una risa. Íbamos a entrevistar también a Isasi, pero está malete.
- Me comunican que tengo que entrevistar YA a Martha Plimpton, la hija de Keith Carradine, la actriz de Los Goonies y La costa de los mosquitos (y de más cosas, y de muchas series), que presenta en Ibiza Small town murder songs, pero que no puedo ver la película antes porque es por la noche. La entrevisto. Ya me da igual todo, yo puedo entrevistar a quien quieras sin saber nada de él. Soy un dios de la entrevista a ciegas. Traedme a vuestras suegras, que yo las entrevisto. Encantadora, Martha Plimpton, experiencia por los cuatro costados. Y encantada de estar en Ibiza. No se ha jodido.
- Íbamos a entrevistar también a Isasi, pero está malete.
- Me dice el director del Festival que si quiero entrevistar a Enrique del Pozo que presenta una película. Retiro lo dicho antes de que puedo entrevistar a quien quieras.
- Llegamos al aeropuerto con tiempo, por si nos alcanza el fuego y por si nos piden entrevistar a más gente. Nos comunican que el vuelo va con cuatro horas de retraso. Compro una ensaimada sin cabello de ángel y un vino autóctono. Elena y yo adquirmos unos quesos a muy buen precio, dato que os importará un pepino (alemán), pero cuando estás cuatro horas en un aeropuerto cualquier evento se convierte en una fiesta. Entrevisto a media tripulación de Spanair y a un turista colorado. Dialogo. Ceno. Sollozo.
- A mi izquierda, una señora casi fallece de un ataque de tos en pleno vuelo. Finalmente, no lo hace. Me alegro por toda su familia.

No creo que me vuelvan a invitar a Ibiza. Seguro que piensan que soy yo el gafe. Pero las películas eran buenas, ¿eh?

domingo, 22 de mayo de 2011

Palmarés de Cannes Real Ya

Reconozco que tengo un pequeño lío esta tarde de domingo. No sé si ir a votar, volver a la concentración de la Puerta del Sol (es que vivo en Madrid y es la que me queda cerca) o quedarme en casa siguiendo online la gala de clausura del Festival de Cannes. Gracias a esta época de avances tecnológicos que vivimos, decido echarme a la calle con mi Iphone, votar, protestar contra todo y seguir Cannes a través de las aplicaciones más modernas y revolucionarias que conozco, como el teletexto.
Os transmito cómo he vivido esta tarde en directo MINUTO A MINUTO:
19:30. Me empiezan a llegar los primeros rumores de Cannes: Pedro Almodóvar no está en la alfombra roja, por lo que ya antes de la ceremonia  se supone que no va a rascar nada. Vaya, con lo que habrá subido en las apuestas en los últimos días.
19:32. Llego a mi colegio electoral. Sección 12, mesa U. Está en el gimnasio del colegio. Es el primer gimnasio que piso en 12 años.
19:34. Leo en Twitter que se entrega el primer premio de la noche: la Cámara de Oro a la mejor primera película. Se la lleva Las acacias, del argentino Pablo Giordelli. El premio lo ha entregado Marisa Paredes, que es solemne hasta cuando entrega un boli.
19:36. Tomo en mis manos las papeletas de los Partidos de los Fumadores, los Antitaurinos y el Partido Pirata (en serio, los tres existen). Pienso en cuáles serían sus políticas en economía o cultura y como no se me ocurre lo que pueden proponer, pues las suelto.
19:38. Leo en Facebook la entrega del Premio del Jurado (que es algo así como quedar tercero en el Festival): es para Polisse, de Maïwenn Le Besco, una directora y actriz francesa que se casó con Luc Besson cuando tenía 16 años y Luc apenas era un Minimoy. Sale con un escote del que casi se escapan sus senos o peras, y da un discurso que supera en solemnidad e intensidad a los de Marisa Paredes. Cuentan los periodistas allí destacados que jadea en sus agradecimientos como si estuviera padeciendo un orgasmete.
19:40. Voto. No puedo evitarlo y le miro los senos a la Presidenta de la mesa U para compararlos con los de Maïwenn Le Besco, pero la Presidenta es un señor con bigote. Seguro que ha votado a los Piratas.
19:42. Leo en Tuenti el Premio al Mejor guión: es para el israelí Jospeh Cedar por Footnote, pero no está presente y no lo recoge. ¿Esto puede querer decir que igual gana Almodóvar, porque tampoco está? No. No quiere decir eso. Igual no ha ido porque como es judío le daba miedo encontrarse con Lars Von Trier.
19:44. Me voy a Sol a ver si está Almodóvar está allí.
19:46. Consulto en la web oficial de Cannes el Premio a la Mejor actriz: lo gana Kirsten Dunst por Melancholia de Lars Von Trier. De esta manera premian a Von Trier pero se quitan de encima el marrón de que hacerlo directamente. De hecho, Kirsten agradece el premio al director y en la sala se oye división de opiniones, pitos y palmas. Por cierto, este papel es el que Lars quería que hiciera Penélope Cruz, pero que rechazó para hacer Piratas del Caribe. Seguro que Penélope ha votado al Partido Pirata, y Lars Von Trier al Partido de Amigos de Alfred.
19:50. Me entero por telepatía de que el Premio al mejor Director es para Nicholas Winding Refn por Drive, protagonizada por Ryan Gosling. La película, una de las últimas que se exhibieron, gustó mucho en el Festival, así que es normal que haya ganado, digo yo.
Ryan Gosling y Carey Mulligan en "Drive".
19:52. Llego a Sol. Allí sigue la gente, tal y como la dejé. Bueno, un poco más mayor. Les pregunto si se sabe ya quién ha ganado, y  me dicen que aún no han cerrado los colegios electorales. Yo me refería a Cannes. Qué lío me estoy haciendo, esto está mal organizado.
19:54. Un miembro de Democracia real ya me sopla el Premio al Mejor actor: lo ha entregado Catherine Deneuve (entre Maïwenn. Marisa y Catherine, la cuota de solemnidad e intensidad está por las nubes). Lo gana uno de los favoritos: Jean Dujardin, el de El artista, la película muda. El otro favorito era Sean Penn, pero no estaba en la gala, así que era difícil que hubiera ganado…
 
19:56. Tensión en Sol: los colegios electorales están a cinco minutos del cierre. Pronto se empezará a saber cuánto impacto ha tenido realmente la maravillosa Spanish Revolution.

19:58. El Tío Pepe de la Puerta del Sol me envía un mail y me dice que el Gran Premio del Jurado (medalla de plata en Cannes) es ex a quo para El niño con bicicleta de los Hermanos Dardenne y Érase una vez en Anatolia de Nuri Bilge Ceylan. Estos directores sólo ganan cosas en Cannes…
20:00. Cierran los colegios electorales.
20:02. Me llega a través del newsletter de Adoptaunaoveja.com la Palma de Oro, que la entrega Jane Fonda haciendo un número de aerobic. Esta tarde sonaban dos películas como ganadoras, y gana una de ellas: El árbol de la vida, de Terrence Malick, que no nunca acude a recoger premios. Sólo ha hecho cinco películas en 42 años, así que tampoco ha podido recoger tantos. Los grandes perdedores son el PSOE, Aki Kaurismaki, que no se lleva nada, y Pedro Almodóvar, que solamente gana uno de los premios menores que no se entregan ni durante la gala: el de la Juventud (que lo entregan los jóvenes, no porque él sea joven). Lo recoge su hermano.
Brad Pitt en "El árbol de la vida" con un muchacho en la chepa.
20:04. Acabado el Palmarés y cerrados los colegios electorales, me marcho para casa para ver los informativos. Estoy hecho un lío: ahora mismo creo recordar que he votado a Terrence Malick para la asamblea y a Almodóvar en la Comunidad.

20:30: Ya en casa, oigo a Miguel Ángel Oliver en Cuatro que aún no se sabe si Almodóvar ha ganado en Cannes o no. Tirón de orejas a Cuatro… chicos, si con haber mirado Twitter o el Teletexto…

sábado, 21 de mayo de 2011

Piratas del Caribe 4: Cuando Jack Sparrow conoció a Pé

Ayer desembarcó en las salas españolas Piratas del Caribe: en mareas misteriosas (perdón por la obviedad, pero no quería que ésta fuera la única crónica que no utilizara el símil “desembarcar”). Concretamente en 874 salas españolas. No sé si hay muchas más salas en España, yo creo que no, porque sólo se estrenaron dos películas más, pero el caso es que este fin de semana Sparrow y Penélope despertarán del sueño de la taquilla a esa delicia llamada Midnight in Paris, y se colocarán viento en popa a toda vela en la cabeza del box office.
En muchas de esas salas, la película se podrá ver en 3D.  Esto estaría muy bien si no hubiese salido un estudio reciente que dice que 6 millones de españoles no ven bien el 3D, y uno en concreto no lo ve bien ni mal, pero tiene un blog en GQ en el que haba de cine en 3D. Yo durante la promoción de Piratas creí por unos momentos que sí que veía en 3D, porque los senos de Penélope me parecían más orondos que en la propia película, me parecían dos cañones por banda, dos cantos a la tridimensión, pero luego me explicaron que eso era un efecto de la lactancia, no de la estereoscopia. Eso sí, los efectos digitales son de estos que los inflan, como en Alicia en el país de las maravillas o Furia de titanes. No, si al final para ver 3D puro y sin adulterar habrá que recurrir de nuevo a Torrente (que también va por la 4).
Johnyy y Penélope, Jack y Angelica.
Hablando de la película, vamos a ver: es Piratas del Caribe 4. Da igual que se llame “en aguas misteriosas”, “en aguas turbulentas”  o “en aguas fecales”. Es una más de Sparrow, de aventuras y de barcos enfrentados entre sí, de piratas de los de verdad, no de los de la Sinde. La novedad, quizá la más interesante, es que está Penélope. O sea que ya no está Keyra Knightley, de lo cual me alegro bastante porque es un poco ñoña y porque cada vez que tengo que escribir su nombre tengo que mirar la Imdb. Penélope, que fue reclamada por el director Rob Marshall, el que le llevó a su tercera candidatura a un Oscar por Nine, interpreta a Angelica, una pirata española que estuvo en un convento en tiempos pasados. Por eso, una vez más, no la escuchamos con ese acento americano que está perfeccionando, sino con esa manera de hablar inglés tan particular que tiene y que personalmente me parece que le queda de puta madre para estos papeles. Aunque por supuesto, el 99% del público va a escuchar a Pé doblada. No es Piratas… una de esas películas que hay que ver en V.O.S. Eso sí, la española de Penélope vuelve a ser racial, algo histérica, valiente, clara… como en Vicky Cristina Barcelona, aunque como esa era de Woody Allen, pues al final ganó un Oscar. En esta lo que podía ganar ya lo ganó al firmar el contrato.
Volviendo al embarazo de Penélope, o la maternidad, o a lo que sea, se hace saber que en la película también aparece su hermana Mónica Cruz como doble de Penélope en algunas escenas de acción vistas desde lejos, cuando a Pé ya se le notaba un poco la barriguita. Es que ya nos hemos acopstumbrado, pero yo me acuerdo en 1998, con mi amiga Eva Díaz de Vanity Fair, en un desfile de Pasarela Cibeles de Victorio y Luchino (qué haría yo allí, ¿no?), en el que desfilaba Penélope cuando aún no era tan así. Mónica estaba entre el público y nosotros pensábamos que era la propia Penélope que al final no iba a desfilar. Y cuando Pé abrió el desfile, nos pareció como un truco de Houdini. Y es que era su hermana. Sirva esta estúpida anécdota para apostillar: si es que de lejos se parecen mucho.
Johnny Depp empujando una barca un poco.
Hace mucho que no hago una referencia a La canción del pirata. Venga, va: un velero bergantín.
Lo que no sabemos es si Penélope estará en la quinta, porque parece que va a haber quinta, ya lo ha sugerido Johnny Depp, que en esta saga cada vez me recuerda más al cantante de Kiss. El que sí ha firmado es el guionista, Ferry Rossio. A mí me gustaría que la quinta dirigiera Almodóvar.
¿Y en cuanto a calidad? Pues lo dicho más arriba. Nadie la ha loado como película ni en Cannes, ni en España, ni en Nueva York… Es una máquina de hacer dinero, no una obra de arte y ensayo. ¿Calidad? Pues poquita. ¿Espectáculo? Mucho, parece un parque temático. ¿Entretenimiento? Por supuesto, pero ojo, que dura dos horas y cuarto y también puede empujar al aburrimiento. ¿Infantil? Por supuesto que sí.

Es Piratas del Caribe.