viernes, 15 de octubre de 2010

En el Festival de Sitges (2). “La otra hija”

Aprovechando mi corta estancia en el Festival de Sitges, y alargándola en la memoria como si la vida me fuera en ello, voy a hablaros hoy de una película que se estrena este viernes y que tiene dos peculiaridades, o tres. Tal vez cuatro. O cinco. Se llama La otra hija, y entre las cosas que la hacen diferente, destacan:
  • Que es una película de Kevin Costner.
  • Que la dirige un español: Luis Berdejo.
  • Que ese español no ha hecho ninguna película antes, porque procede directamente del corto, o sea que ha debutado dirigiendo a Kevin Costner. Mola.
  • Que la co-portagonista es Ivana Baquero, la niña de El laberinto del fauno. O sea, que ha debutado en EE.UU. haciendo de hija de Kevin Costner. Mola.
  • Que en EE.UU. la película sólo tuvo en preestrenillo en el cine y después pasó directamente al DVD. Eso no mola nada.
Ivana Baquero, que es la otra hija de Kevin Costner. ¿A que da mal rollo en la foto?
Bueno, y ahora vamos a explayarnos. La otra hija en inglés se llama The new daughter, un título mucho más acertado, porque la hija ya veréis que más que otra, es nueva. Es una historia de terror paranormal, con rituales religiosos, antropológicos y creo que fantasmagóricos. Cuenta la historia de un padre dovorciado que se traslada a una casa en las afueras del mundo con su hija adolescente (Ivana) y su hijo pequeño. A éste le mola la casa y a la niña no, y entonces va y se pone rebelde (dejavú). Pero de pronto, algo cambia en el comportamiento de la niña, y ese algo parece tener que ver con una especie de túmulo funerario que hay cerca de la casa y en el que parece que podrían descansar los restos de una antigua civilización india o algo así.
Cuando la veais, me explicáis por qué Kevin Costner no se lleva a los niños de esa casa y por qué no les insiste más a unos vecinos que parecen querer contarle la terrible historia de su casa.
Y dicho esto, no debería contar más cosas de la película para no despanzurrarla. Pero sí puedo deciros que tiene demasiados elementos que no me convencen: muchos más dejavús aparte del que os he citado, un argumento a veces poco sólido y otras algo forzado, y una pérdida demasiado temprana de la posible sutileza del miedo en favor de la evidencia. Con esta maravillosa última frase quiero decir que a mí me da mucho más cague el miedo sugerido que el mostrado, me da más miedo el mal que no veo que el monstruo perfecto, me provoca más pesadillas una pantera que no se ve filmada por Tourneur que un Godzilla digital creado por Emmerich. Y La otra hija acaba perdiendo lo primero y rindiéndose a lo segundo.
Hay que decir que Luis Berdejo dirige esta película por encargo. En la entrevista que nos concedió en SItges a los de CANAL+, al alimón con Ivana Baquero e inquiridos maravillosamente por Cristina Teva (y realizados por Carlitos, que es amigo de Berdejo), resumió esta situación así: “tú haces unos cortos, los mandas a EE.UU., alguien los ve, te encarga esta peli y tú aceptas”. Así de fácil y sencillo. Ivana es más elaborada en sus palabras, tiene 16 años pero habla como un catedrático de la lengua (española o inglesa, las maneja igual). Le preguntas qué tal el rodaje y te habla de los sindicatos en EE.UU. Le sacas el tema de Kevin Costner y te habla de compañerismo y generosidad. Luis se ríe más de sí mismo: nos contaba que la profesora de inglés de Ivana (bueno, allí se dice “coach”) llegó a prohibirle que hablara en inglés con Luis, porque le estropeaba el acento. Como decía Luis: “¿y cómo la dirijo? ¿mandándole emails?” Y que Kevin a veces no entendía las instrucciones del dire.
Y también hay que decir que si bien La otra hija no es la mejor película de terror de la Historia, tampoco se merece en absoluto pasar directamente al DVD. Yo puedo ver cada año 200 películas de terror y fantásticas peores que La otra hija, Bueno, esto es mentira: no veo al año 200 películas de terror ni de coña. Creo que no veo al año 200 películas de nada. En fin, el caso es que aquí sí que se estrena en los cines, este viernes, creo haberlo dicho ya…
Dejando de lado a La otra hija, y para cerrar este cepítulo tan así del Festival de Sitges, os comentaré que ha sido sencillamente un placer estar estos días por aquí, comer más arroces caldosos que la madre que parió al inventor de los arroces caldosos, pasar en el Hotel Meliá (la sede del Festival) más tiempo que la madre que parió al inventor del Hotel Meliá, encontrarme por sus jardines con la gente que lleva la prensa de las películas para poder atender a sus peticiones o no, y que indistintamente te traten con la misma sonrisa y cariño, y hablo de Sandra Ejarque, Ainoa Pernaute, Manel, Alberto Sestayo de Vértice, Nuria Costa, Piti, Laura Olaizola, etc… Gracias a todos ellos, y a mis padres, que me apoyaron en este proyecto, y muy especialmente al equipo que viajó conmigo y a mis hermanas, y a mi chica, y a mis gatetes. Mierda, ya se me ha ido la pinza y he pensado que me han dado al Goya al mejor director de sonido novel. Dispensadme.
Y también fue un placer charlar con el director del festival, Angel Sala, de lo divino y lo humano (bueno, sólo de lo humano); reencontrarme después de muchos años con el guionista, director y hombre orquesta Antonio Trashorras, cambiar impresiones con Jaume Figueras, comer con su equipo de TV3 y esquivar por los pasillos a Carlos Pumares, al que no conozco en persona pero esquivo por si acaso.
Mi compañera Patri (del progama "Mundo X") con Bruce LaBruce, que es el tío de las gafas de sol. El otro es mi compañero Carlitos García.
Y os dejo con esta foto que habéis visto de la entrevista que le hicimos a Bruce LaBruce, mítico director de cine porno gay, del que no tengo ni idea de qué contaros, pero para remediarlo me he empezado a bajar su filmografía del emule, por profesionalidad, curiosidad y rigor periodístico, pero he puesto en el buscador “Bruce + porno + gay” y me ha bajado una película casera de un efebo de New Jersey copulando con un doble cutre de Bruce Springsteen, “The boss”. Paciencia, ya me bajará algo digno.

Cómo es esto del emule, en cuanto buscas una cosa inocente para culturizarte, te baja algo de porno…

martes, 12 de octubre de 2010

En el Festival de Sitges (1): “Carne de neón” y “Secuestrados”

Iba hablar hoy de lo que estoy viviendo estos días en el Festival de Sitges, o lo que es lo mismo, de la sarta de estupideces que se me ocurren pensar y vivir cuando estoy en un certamen de cine del que el resto de periodistas del mundo mundial sacan un jugo inteligentísimo.
Pero esta mañana me he despertado con una noticia que me ha llenado de tristeza: la muerte de Manuel Alexandre. Y a este actor se le tiene tanto cariño, nos ha hecho reír tanto con tan poco, nos ha acompañado durante tantos años (en la mayoría de los casos durante todos los años que marca nuestro DNI), que se me quitan las ganas de ponerme a contar lo que está sucediendo en un festival de cine fantástico, y el cuerpo me pide hablar sólo de él, recordarle, agradecerle, echarle de menos.
Pero esta semana estoy en Sitges, toca hablar de Sitges, así que solamente vamos a darle las gracias a Manuel Alexandre por todo lo que nos ha hecho vivir, y más adelante le recordaremos como él se merece. Perdón: no como él se merece. Desde un blog, éste o cualquier otro, no se le puede recordar como él se merece. Pero vosotros me entendéis. Descanse en paz, pero que jamás descanse en nuestro recuerdo.
. . . . . . . . .
Ya sabéis que yo tengo el don de pasar unos días en un festival y luego hablar durante semanas de lo que ha pasado allí, dando la impresión de que he estado en el festival más días de los que ha durado. Me pasa hasta con el de Eurovisión. Quiero con esto decir que no voy a estar en el Festival de cine Internacional de Cine fantástico de Cataluña (así se llama en realidad el Festival de Sitges) hasta que se acabe, porque tengo que dar de comer a mis hijos, si los tuviera. Pero sí tengo la suerte de estar aquí dos días mal contados (mal contados porque son tres), de ver algunas películas, reencontrarme con algunos amigos, echar unas risas grandes como una sandía, trabajar bastante y joderme a mí mismo el puente del Pilar (que digo yo que se debería decir “de la Pilar”).
Ambientico en el Hotel Meliá, sede del Festival. Como veis, el cartel del Festival es un homenaje a las niñas de "El resplandor" o a las hijas de Zapatero.
Ya sabéis que yo soy muy de ir contando las cosas de una en una, porque si no se me agolpan, no las distingo y las intento abordar todas de golpe, me pasa igual cuando como uvas. Quiero hablaros de dos películas, pero estoy seguro de que se me va a ir la pinza con otras cosas. Así que voy a ir tema por tema, punto por punto, organizaditamente.
  • Salgo de Madrid en AVE. El productor de mi programa, Alberto, con el que a veces no se puede trabajar porque te estás descojonando, se empeña en que salga de la estación para quedar con él que está fuera, así entramos juntos, pero yo estoy tomando un café dentro, y no entiendo eso de salir fuera para volver a entrar dentro. Al final creo que no salí, o sí, no lo recuerdo, pero diez minutos más tarde estábamos los dos tomando otro café en el vagón del AVE en el que te dan café.
  • Llegamos a Sitges, me encuentro con Antonio Frutos, que ha montado Carne de neón de Paco Cabezas, me da un abrazo, yo se lo devuelvo airado, quedamos en vernos en el festival y no nos volvemos a ver.
  • Me encuentro con Paco Cabezas. Me da un abrazo.
  • Vemos Carne de neón, de Paco Cabezas. Para mí es un cañón de película. Tiene que estar Paco harto de que le digan lo de Guy Ritchie, Tarantino y Almodóvar, pero también tiene que saber que son tres comparaciones cojonudas. Con Mario Casas, Ángela Molina, Vicente Romero (enorme), Macarena Gómez, Blanca Suárez, Darío Grandinetti, Antonio de la Torre… Un reparto de órdago. La película, sí, contiene violencia, pero una violencia coherente con la historia, rodada con asombroso realismo, esa violencia que a veces te hace apartar la vista de la pantalla. Y al momento, Paco te mete un volantazo emocional con un toque de humor, un golpe, una frase, muchas de ellas pronunciadas por un actorazo llamado Dámaso Conde que interpreta a “La infantita”. Y en el cine español se hacen muy pocas cosas así, sobre todo porque las que se hacen (que ahora mismo no sé cuáles son), se olvidan de la historia. Carne de neón no. Me da muy buena espina.
  • Para mi programa de televisión, obligamos a Paco a exponerse ante tres de sus actores, y que sea  él quién les entreviste, preguntándoles lo que nosotros le digamos: qué tal les ha dirigido y cosas así. El experimento resulta muy divertido, bueno, o eso o estaban todos fumados, pero el caso es que se rieron mucho.
Blanca Suárez, Mario Casas y Macarena Gómez, riéndose seguramente de alguna barbaridad que habrá dicho Maca.
  • Asisto a una de las surrealistas y deliciosas genialidades de Macarena Gómez: me dice que no le gusta nada la Couldina que le han dado (la pobre está acatarradica), pero porque se la está comiendo como si fuera una galleta, acompañando cada bocado con un buchito de agua, o sea, efervescencia en la boca, no en el vaso. Si algún día Ferrán Adrià crea un plato con Couldinas, seguro que se come así, deconstruído.
  • Hablo un ratito con Blanca Suárez, que está encantada con el momento profesional que está viviendo. Acaba de rodar con Almodóvar (cuatro días), y dice que todavía no se lo cree del todo. Pues que se lo vaya creyendo, porque Blanca va a ser muy buena actriz. Y también es muy guapa, no me había fijado. Bueno, en realidad sí, y además hace un huevo.
  • Andá, observo que con Mario Casas no hablo casi… ¿por qué tendré yo estas preferencias para hablar según con quién? Que falta de profesionalidad.
  • Eduardo, Jaime, Inma, y el resto de mis compañeros de la tele nos comemos un arroz caldoso en el Restaurante Posit que no se lo salta un torero, primero porque no hay ningún torero cerca, segundo porque si lo hubiera no creo que saltara por encima de nuestro arroz, qué gilipollez, y tercero porque a lo mejor también está prohibido en Cataluña que los toreros merodeen cerca de los arroces, por si rematan a las gambas.
  • Me encuentro con Paco Cabezas. Me da un abrazo. Me encuentro con su mujer, Patri. Me da un abrazo. Me encuentro con la sección femenina del coro de Alabarderos de San Juan. Me dan un abrazo.
  • Vemos Secuestrados, de Miguel Ángel Vivas, otra de las sensaciones del Festival. Dicen que es la Rec de este año, y ha sido premiada como mejor película y director en el Festival de Austin. Y suena como posible premiada aquí en Sitges.
  • Me decepciona. A ver: resulta que unos secuestradores albanos muy violentos, como los que retuvieron a José Luis Moreno pero a lo bestia, encierran en su casa a una familia formada por Fernando Cayo, Ana Wagener y Manuela Vellés. El asunto no es nada refinado, como en Funny games: éstos quieren la pasta. Pero la violencia va creciendo, el padre tiene que salir de la casa con uno de los brutos ´setos para sacar dinero de los cajeros, y la madre y la hija se quedan dentro… Pero llega un momento en el que la acción no avanza, sólo parece aguardar a que se termine la película para resolver el asunto. Violencia, claustrofobia y vale, algo de originalidad formal, pero da la sensación de que la historia podía durar tres días, dos meses, una hora o siete noches.
  • Cristina Teva, presentadora de mi programa, o mejor dicho del suyo, me dice al salir del cine una frase que me gusta y que ella ya sabía que le iba a robar: “si te pones a clavar agujas a un bebé bajo las uñas, también puedes haces sufrir al espectador”. Se entiende perfectamente, ¿no? Aún así, para no dejarla mal con nadie, diré que a Cris le gustó la película más que a mí. Y ojo: no está nada mal hecha (ni la película ni Cris).
  • Hablo un poquito con Manuela Vellés. Qué fijación tienes con las jóvenes actrices hermosas, diréis. Pues no: es que Manuela es amiga de la hija de una amiga de mi hermana Susana, que es como de la familia. Bueno, y que tengo cierta fijación con las jóvenes actrices hermosas, vale.
Manuela Vellés durante la entrevista que nos concedió, pizpireta y amable. No tiene pájaros en la cabeza: es un efecto óptico.

  • Entrevistamos a Miguel Ángel Vivas, Ana Wagener, Fernando Cayo, Manuela y a Martijn Kuiper, que hace del secuestrador más malote. Carlos García, mi superrealizator-man, me sopla una frase que dijo Martijn y que yo no escuché: “yo no veo películas sólo para entretenerme: prefiero tocar un instrumento, leer un libro o mirar una pared”. No sé, yo sí que veo películas para entretenerme. ¿Prefiero leer un libro? Pues a veces sí y a veces no, depende de la película y del libro. ¿Prefiero tocarme el instrumento? Pues depende de la película: si es porno, sí. ¿Y prefiero mirar una pared? No, por Dios, eso nunca, qué coñazo.
  • Empiezan a pasarme más cosas, pero también empiezo a pasarme de espacio y de tiempo… así que os lo sigo contando otro día. Voy a ver si me como otro arroz caldoso con éstos, que me parto de risa con ellos.

viernes, 8 de octubre de 2010

Los periodistas somos unos torpes (una de erratas)

Yo soy el típico pedorro que cuando ve una errata la subraya, la destaca y se ríe de ella. Hay incluso veces que cometo erratas yo, las destaco, me río de mí mismo y como no puedo subrayarme, pues me pinto un bigote finito. Otras veces recorto las erratas y las meto en un cajón en el que guardo erratas, botellas de plástico y un cargador Nokia antiguo de pitorro gordo. Y meses más tarde, buscando un cargador Nokia de pitorro fino, abro el cajón y me encuentro las erratas recortadas, las miro, y me vuelven a llamar la atención, y me digo: “¿qué hago con ellas?” y me respondo pizpireto: “pues aparta las que tengan que ver con cine y cuélgalas en el blog”. Y me vuelvo a contestar: “buena idea”.
Porque por si no se había fijado, los periodistas somos torpes, señora. Cometemos erratas o imprudencias por diferentes motivos: por no enterarnos de las cosas, por no hacer nada por enterarnos, por suponerlas, por usar la Wikipedia como si fuera la palabra de Dios te adoramos óyenos, por entender mal una información hablada, por escribir de lo que no sabemos o simplemente por despiste, como diría Rosendo.
Os muestro unos recortes de ejemplos varios:
Errata producida por no ver una película, creo. No quisiera acusar de algo que no sé, tal vez se deba a un doble despiste. Pero en el primer párrafo (de la misma página), se nos dice que Monstruos contra alienígenas la dobla en inglés Whitherspoon. Hombre, no llamemos a los actores por el apellido, como si estuviéramos en el colegio. Digamos el nombre completo, Reese Witherspoon, igual que decimos luego Hugh Laurie y no Laurie o directamente House. También hay un dato que me hace pensar que quien escribió esta reseña no ha visto esta peli: las de dibujos se suelen ver dobladas y no en V.O. (aunque de todo hay en la viña del Señor), y en España la voz de la protragonista la puso otra famosa, Carolina Cerezuela, o si nos ponemos en plan cole, Cerezuela a secas. Yo habría dicho: “Con la voz de Cerezuela”, en lugar de “Con la voz de Witherspoon”. Pero vamos, que si nos ponemos en plan cultos y vemos los dibus en V.O., pues entonces no digo nada. Nos quedamos con la voz de Witherspoon.

Pero para el segundo párrafo ya no encuentro ninguna disculpa: alguien que haya visto la minoritaria película La casa de mi padre (hace unos meses hasta la propia Verónica Echegui se sorprendió de que la hubiera visto yo), nunca diría que es divertida. Vamos, a no ser que dos escenas con sendos atentados de ETA que acaban con éxito le parezcan divertidas a alguien… en tal caso Tiro en la cabeza, de Jaime Rosales, le parecerá el despiporre.
Errata producida por preguntar una cosa por teléfono siendo duro de oído. Rescato una necrológica de hace más de un año, cuando murió Farrah Fawcett, la pobre. Reconstruyo la posible conversación entre el joven redactor y, por ejemplo, su madre, que veía Los ángeles de Charlie en los 70.
  • Mama, cómo se llamaban las actrices de Los ángeles de Charlie, que tú te las sabías, mama…
  • Pues Farrah Fawcett
  • Ésa ya la tengo, que es la que se ha muerto.
  • Jacklin Smith
  • Huy, ésa no sé escribirla, ésa no la pongo, dime otra.
  • Cheryl Ladd
  • Ésa vale. Hala, ya están las tres.
  • No, espera, y Kate Jackson.
  • ¿Pero no eran tres?
  • Sí, pero hubo una que sustituyó a Kate Jackson.
  • ¿Kate cómo has dicho?
  • Jackson.
  • Vale, no te he entendido bien, pero ya sé quién es, ésa sí que me suena…
Y va y en vez de Jackson pone Kate Hudson, que es la hija de Goldie Hawn.

Errata por despiste, pero muy graciosa. Ésta es una tontería, pero me hizo mucha gracia recibir una invitación escrita por un becario chino, digo yo. No sé, el pobre se lo curró tanto, lo hizo todo tan mono, tan maquetadito… y al final nadie se dio cuenta de que puso en su idioma lo de “cubril”. Poble becalio mandalín…

Errata por despiste, pero mucho más gordo. Y el despiste es mucho más gordo porque la película argentina de la que nos habla este recorte (muy recomendable, por cierto) se llama Un novio para mi mujer, y no Un novio para mi padre. No dudo que si le buscáramos novio al padre la película sería más divertida, captaría público gay, si el novio es joven captaría también público gerontófilo, si el novio es muy joven captaría público pederasta… Vale, lo que quieras. Pero en la película el novio se lo buscaban a la mujer.

Errata por inercia y educación. El autor de este breve atribuye a George Clooney un Oscar por Buenas noches y buenos días. Eso no es cierto. Lo ganó por Buenas noches y buena suerte, la frase que pronunciaban el periodista Edward R. Murrow en la vida real, David Strathairn en la ficción y Zapatero en los debates de las elecciones de 2008. Pero a mí lo de Buenas noches y buenos días me parece mucho mejor, es más, yo añadiría buenas tardes, para ser educados del todo. Si se dan las buenas noches, lo suyo es dar los buenos días a las 8 horas. Claro que sí.

Y para acabar, algo que no es una errata, sino un absurdo. Un anuncio que promociona Madeira para el turismo dice: “No sólo es la cuna de Cristiano Ronaldo…”. O sea, como si ése fuera el principal atractivo de Madeira. El resto es ya como de añadido. “Venga usted a visitar Atenas. No sólo es la cuna de Nana Moskouri, sino que además parece ser que hay templos”. “Visiten Salamanca. Su principal atractivo es que allí nació Vicente del Bosque, pero ya que van, fíjense de soslayo en dos pequeñas catedrales y una Universidad de mierda”. En fin. VIvir para ver.


Y para meter la pata.

martes, 5 de octubre de 2010

Esas cosas que tiene la tele

Por esas paradojas que tiene la vida, llevo unas semanas que no ando muy pendiente de la tele. ¿Por qué? Porque trabajo mucho en otra tele que no me deja tiempo para estar pendiente de las demás teles. Entonces, en un momento de clarividencia y tontuneo, decido ponerme un poco al día y echar un vistazo a los programas de zapping (leáse SLQH o Surferos), a Youtube y a webs de información televisiva, para llegar a la conclusión de que durante estas semanas no me he perdido nada importante. Pero sí que me encuentro en esete repaso con algunas cuestiones que me inquietan un montón, y no puedo evitar el compartirlas con vosotros. No os voy a engañar: habría preferido compartirlas con Scarlett Johansson, pero por lo visto ya había quedado. Supongo que estaría en el entierro de su marido. Digo, en el estreno.
Por ejemplo, estoy indignado con el tema lo de los 33 mineros chilenos. Ya no son noticia: en cuanto se pasaron de moda las lágrimas, las portadas y la angustia, los mineros han dejado de interesar. Pero de repente aparecen en la tele por dos motivos a cual más surrealsita:
  1. El Real Madrid les va a enviar 33 camisetas para animarles. Esto es genial, yo creo que ver a los 33 mineros chilenos vestidos del Real Madrid es lo que todos, ellos y nosotros, necesitamos en este momento, pero a ver si se van a der de hostias porque todos quieren la camiseta de Cristiano Ronaldo y ninguno la de Mamadou Diarra. Como cunda el ejemplo, El Juli les podría enviar 33 trajes de luces de purísima y oro, y prefiero no pensar lo que podría enviarles Paco Clavel como le entre la vena solidaria.
  2. Linze, una compañía del Grupo Endemol, lleva casi un mes preparando una TV movie sobre los mineros. Hala, sin esperar a ver cómo acaba la historia. Yo alucino con el apetito buitre y carroñero que han adoptado últimamente los formatos para televisión: el secuestro de Anabel Segura, el caso de la niña asesinada en Huelva, el vuelo del Spanair, se está rodando una sobre el 11-M… Qué asco, señor, qué asco.
(Por si a alguien le sigue interesando la situación de los 33 mineros, que están viviendo en su propia carne el argumento de la película Buried, os cuento que las labores de rescate van mejor de lo esperado, y que las últimas informaciones apuntan a que podrían ser rescatados en la segunda quincena de octubre. Buena noticia: al principio se hablaba de diciembre)
La huelga. El día de la huelga tampoco vi mucha tele. Sí que vi los telediarios matinales, donde entre otras cosas pude apreciar a algunos piqueteros dando patadas a la furgoneta de un repartidor de periódicos mientras gritaban “¡democracia, democracia!”. Qué cosas. Respeto por igual (exactamente por igual) a los que hicieron la huelga y a los que no. Pero estas cosas… pues no sé, como que no puedo con ellas. Por cierto: ¿un sindicalista que va a bloquear unas cocheras, está trabajando? Creo que no. Entonces, si no está trabajando, ¿lo hace por hobbie? Dios mío, espero que tampoco. ¿No había ningún sindicalista para insultar al Barça y al Valencia, que jugaron el 29-S, o el fútbol está fuera de las huelgas? ¿Puede hacer huelga general el Guaje Villa? ¿El contrato de Messi es fijo o temporal? ¿Tiene un contrato basura por ser joven e inmigrante? ¿A qué velocidad vuela el somormujo común? No lo sé, bueno da igual.
El caso es que a Berto le pasó algo parecido a lo de los repartidores presionados, pero en vesz de con unos sindicalistas, con unos antisistema. Pero es mejor vérselo contar a él: en el minuto 5:45 de este vídeo tenéis su “altercado” y su maravillosa manera de reírse tanto del altercado como de él mismo.
Eurovisión. Por lo visto, el otro día le preguntaron en el Congreso al Presidente de la Corporación de RTVE, Alberto Oliart, por Eurovisión, por el gasto que supone y por cómo se iban a hacer las fases de clasificación para que no haya escándalos. Vaya, no me imagino a un diputado preguntando: “¿Va a usted a hacer algo para que no salga elegido el Chiki-Chiki?” ,”Señor Oliart, es intolerable que Karmele puede meter una canción en la fase de clasificación”, “¿Es usted consciente de que John Cobra puso muy nerviosa a Ane Igartiburu, Señor Oliart?”  “¿Va usted a aumentar la seguridad de los cantantes para que Jimmy Jump no vuelva a irrumpir en mitad de un temazo como “Algo pequeñito”?” La respuesta de Oliart estuvo muy bien: “Mire usted, si de mí dependiera…”
El espontáneo carente de gracia Jimmy Jump irrumpiendo en la canción "Algo pequeñito".
En cualquier caso, para que os quedéis tranquilos, TVE filtrará este año a los aspirantes que no den un mínimo de calidad. Eso sí, a ver quién es el que decide que Algo pequeñito supera los límites de calidad.
Miss España. El otro día se celebró el certamen de Miss España, en cuyo jurado se encontraban José María Íñigo, Alicia Senovilla y José Luis Uribarri. No, no se me ha ido la olla y sigo hablando de Eurovisión, os hablo de Miss España. Y tampoco os llevéis las manos a la cabeza, durante años Luis María Ansón fue parte de ese jurado, y les decía a las aspirantes cositas bonicas que a mí me sonaban pero mogollón a viejo verde. Eran los tiempos en los que Telecinco retransmitía Miss España con una gala superhortera, con pasarelas y fuentes; los tiempos en los que las misses se hacían superfamosas; los tiempos de Sofía Mazagatos, Esther Arroyo, Eugenia Santana, María Reyes; los tiempos en los que los embajadores de Rusia les preguntaban a las aspirantes lo que sabían sobre su país (que me gustaría a mí haber oído lo que sabía el embajador de, por ejemplo, Teruel). Por cierto, la sede Miss y Mister España está a 30 metros de mi casa,  y de vez en cuando ves a gente muy guapa en el portal. ¿Qué se hará en la sede de Miss y Mister España? ¿Será como una mansión Playboy, pero para ambos sexos y con toques cañís y olés? Pues no lo sé, pero seguramente no.
La gala de 2010 ni siquiera salió por la tele, se retransmitió por Internet. Y ganó Paula Guilló, nacida, mira tú por dónde, en Teruel.
Paula Guilló con una coronica en la que podrías encerrar a un buitre leonado sin que se escape.
TV movies. Decía yo más arriba que me indigna un poco (pero sólo un poco, enseguida se me pasa y me pongo a beber cerveza) el cariz morboso que han ido adquiriendo las TV movies españolas. Una cosa es hablar del 23-F y otra muy distinta del accidente de avión del Spanair. Una cosa es contar la vida de RaphaelMarisol y otra recrear las no muy discretas muertes de Paquirri o el Duque de Cádiz (muy fuerte lo de esta última serie, por cierto). Pues bien, dentro de esta absurda espiral en la que han entrado las TV movies, aún nos falta ver:
  • A Francis Lorenzo haciendo de Ángel Sanz Briz, “el Ángel de Budapest”, el “Schindler español”, el hombre que en 1944 salvó la vida a 4.000 judíos húngaros mandándolos a España. También se dice que es el hombre que informó a Franco del holocausto, con la espectacular y rápida intervención humanitaria del Caudillo que todos conocemos (aquí estaba ironizando, yo).
  • Se rumorea (no estoy de coña) que se está preparando una miniserie sobre el abogado, prófugo y sexy-man Emilio Rodríguez Menéndez. Dice él mismo desde Argentina, donde tiene pendiente una orden de extradición, que está negociando los derechos con una productora. Añado yo que el gremio de los actores españoles de mediana edad están escondidos para que no les llamen para este papel. ¿Quién hará de Nuria Bermúdez? Se me ocurre una candidata insuperable: Nuria Bermúdez.
  • Y como he dicho más arriba, se habla ya de la TV movie sobre los 33 mineros chilenos y de otra sobre el 11-M (Telecinco), en la que, para más INRI, se asegura que no se tomará partido en la guerra política previa a las elecciones del 14-M. ¿Cómo se hace para no tomar partido? ¿Diciendo que Acebes mintió, pero sólo un poco? ¿Diciendo que Zapatero iba a ganar las elecciones igual, aunque no hubiera existido el atentado? ¿Ignorando las palabras en los días previos y posteriores de, por ejemplo, Iñaki Gabilondo y Federico Jiménez Losantos? ¿Diciendo que la teoría de la conspiración nunca existió, o peor aún, que sí existió pero que era cierta?

Nunca lo sabré, porque jamás veré esa TV movie. Tengo otras cosas mucho más importantes que hacer, como por ejemplo morder la tapa de un boli.

viernes, 1 de octubre de 2010

Animadrid, José Ramón, Daniel Sánchez Arévalo

Hoy voy a hablaros de animación, de dibujos, de ilustraciones y de cine. Y en un ataque de democracia temporal, en una exhibición de integración de todas las edades, voy a escribir una entrada en la que pueden sentirse cómodos los niños de hoy, los niños de ayer y el público de las salas de cine de todos los tiempos. A los niños del mañana, mira, que les den por el saco rectal.
La mecha de todas estas divagaciones la encendió como todos los años mi querida Laura Olaizola, encargada de prensa del festival Animadrid, que este año celebra su duodécima edición (la celebra el Festival, Laura no sé qué edición celebra porque a las señoritas no se les pregunta eso). Como todos los años desde que nos conocemos, Laura me invitó a Animadrid y a hacer algo para el programa de cine que se supone que dirijo con soltura. Yo, ni corto, ni perezoso, ni glotón, ni embarazado, ni muchas cosas más (no sé por qué sólo se recalca lo de corto y perezoso), indagué en el programa de Animadrid con una lupa y un vaso de agua cerquita.
Entre los actos que se han celebrado en el certamen que dirige Pedro Medina, al que no pude saludar el otro día por una disfuncionalidad de unos dos o tres minutos, me llamó la atención el homenaje a  Michel Ocelot. Michel Ocelot (y no “Lancelot”, como decía el miércoles el Diario de Pozuelo) es un animador francés absolutamente fuera de las corrientes disneyanas, digitales o pixarianas, con un estilo näif más cercano a Rousseau el aduanero que a los dibujos de la Dreamworks (que ojo, están también muy bien). Ocelot tiene un montón de películas maravillosas, pero para a mi insano juicio destacan tres: “Kirikú y la bruja”, “Kirikú y las bestias salvajes” y “Azur y Asmar”. Son deliciosamente surrealistas, inocentes y bonitas. Si no las conocéis, buscad alguna de ellas. Vais a flipar.
Kirikú, de Michel Ocelot, un negrito pequeñísimo que va por libre desde el momento en el que nace (en el que incluso avisa a su propia madre, como en las historias de Gila).
Pero había un acto en Animadrid que me tocaba mucho más de cerca. El martes 28 el Festival homenajeaba a José Ramón Sánchez. Para los que tenemos algo más de 20 años (aproximadamente, unos 20 ó 25 años más) José Ramón es toda una institución. José Ramón era el dibujante de la tele, de la única tele, que era TVE. José Ramón dibujaba con los niños, y nos enseñaba a pintar un circo, un león, un payaso. José Ramón salía en El kiosko, en Dabadabadá, en los programas infantiles de los últimos 70 y primeros 80, cuando los niños disfrutábamos de programas para nosotros y no teníamos que aguantar hasta la noche para ver a Pablo Motos manchando a sus invitados. Y José Ramón era un señor simpatiquísimo que hacía dibujos pensados únicamente para soñar. Algunos años después de hacer estos programas, José Ramón se sacó de la chistera un par de exposiciones con el cine como leit motiv. Qué de colores, qué de historias, qué de amor al cine había en esas dos exposiciones.
Y para colmo, José Ramón Sánchez era amigo de mi padre.
Así que nos pusimos manos a la obra y decidimos quedar con José Ramón para hacerle una entrevista en nuestro programa de CANAL+, del que por cierto, ¡dice que es fan! (qué cosas, yo crecí viéndole en la tele y ahora resulta que él ve un programa que hago yo). Pero para rizar el rizo, y en uno de esos destellos de genialidad que tengo cada dos años a finales de septiembre, se me ocurrió llamar también a su hijo Daniel Sánchez Arévalo, el director de Azuloscurocasinegro y Gordos, para que se viniera a la entrevista. Así, como favor desinteresado. Y Daniel, que es un cielo, aceptó y se vino. Y junto a David Broncano, ese joven genio del humor con quien este año tengo el gusto de trabajar, mantuvieron una conversación de padre a hijo, pero sobre todo de cinéfilo a cinéfilo, llena de una ternura que yo no podía ni imaginar cuando, al principio de este post, os contaba que empecé a leer el programa de Animadrid.
"El desván de la fantasía", de José Ramón Sánchez. Muchos mayorzotes todavía recordarán la cantinela: "sube que sube, sube al desván..."
Y como mucha gente no sabe que Daniel es hijo de José Ramón, y como organizamos esta charla en la sala de exposiciones que exhibe sus dibujos (gracias a Julia Sánchez), pues la estancia se llenó de espectadores, curiosos y amigos que venían a ver el posterior homenaje. Y todos en silencio, escucharon las cosas que les preguntaba David y las cariñosas anécdotas que recordaban y contaban padre e hijo.
Antes de todo esto, cuando nos encontramos, José Ramón me estuvo contando a qué se dedica ahora, cómo le gusta y le sigue gustando el cine, cómo admira a su hijo como contador de historias, cómo acudió cada día (¡cada día!) al rodaje de Primos, la tercera película de Daniel, para hacer un diario de rodaje y un dibujo con la escena del día (ese libro tengo que verlo yo)… y también evocamos algunos recuerdos más personales. Para mí fue un lujo reunir a un dibujante que admiro hasta las trancas y a un director que respeto muchísimo por lo que ha hecho y por lo que sé que va a hacer. Y ver por ahí merodeando a Verónica Mengod y José Carabias no sé si fue un lujo, pero me trasladó a mi última infancia, a ésa época en la que las hormonas andan confundidas entre los juegos, las chicas y los lapiceros de colores. 
No cuelgo muchas fotos mías de frente por razones obvias, pero ésta sí. Yo soy el de la cara de lelo.
Mientras David Broncano nos hacía esta foto que acabáis de ver, en la que el pobre Daniel parace que tiene una extraña aura de santo en la cabeza, José Ramón me dijo por lo bajinis: “Ahora mismo tu padre nos está viendo desde ahí arriba hacernos esta foto. Y si sigue ahí arriba es que está bien, porque si no, conociéndole, se hubiera vuelto a bajar”.
Hay veces en las que que uno no puede contener las lágrimas en público, caramba.


(Animadrid se clausura este viernes 1 de octubre, pero la exposición de José Ramón podéis verla hasta el 22 de octubre en Pozuelo de Alarcón).