Yo hace un año era alguien.
Hace un año yo acudía al Festival
de San Sebastián, la vida me sonreía de oreja a oreja, las mujeres
polinesias me recibían en chozas con guirnaldas de flores y luego andaban
juguetonas en mis partes bajas… Un año después, todo esto ha cambiado.
Bueno, en realidad no ha
cambiado tanto. Simplemente ha cambiado que este año no he ido al Festival de San Sebastián. Lo
de las mujeres polinesias nunca me sucedió, si os soy franco. Y la vida no me
sonreía tan claramente, sólo de vez en cuando me hacía una mueca, pero igual se
estaba riendo de mí.
Por suerte, tengo en San
Sebastián dos de las mejores espías que uno puede enviar a un festival: Raquel Matahari Santos y Cristina Matahari Teva, las
dos de Cinexprés,
de CANAL+ (ya sé
que me repito en lo de “Matahari”, pero es que no me sé el nombre de ninguna
otra espía con fama de inteligente y guapa). Y las dos me están contando
algunas cosas de esta edición que yo, como no me puedo callar, pues os las
cuento a vosotros, que sois otros cotillas.
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| Brad Pitt firmando autógrafos en la donostiarra y encarnada alfombra. |
Por lo visto Tarantino se pasó medio rodaje sacando fotos con un consolador a quien se dormía. O sea, se las sacaba con una cámara, el consolador se lo ponía al lado. Por eso, durante la rueda de prensa, un periodista comenzó a blandir un vibrador rosa de
Precisamente Raquel y Cristina (las Mataharis) me cuentan que
también han estado por allí Juan
José Campanella y
Ricardo Darín, que son prácticamente pareja de hecho desde
antes de El hijo de la novia.
Presentaban una película que se llama El
secreto de sus ojos, que se estrena este viernes y que es una
preciosidad. Darín
aprovecha que está en Donosti para presentar también El baile de la victoria, de Fernando Trueba, al que
no sé qué le parecerá que su actor le comparta con una película que se llama El secreto de sus ojos. De
los ojos de Trueba
hablaremos más tarde. Mis espías, camufladas en esta ocasión bajo los disfraces
de Manolo Orantes y
Raffaella Carrá, me
confirman que Ricardo Darín
es un encanto (yo ya lo comprobé hace un año y pico, en una de las entrevistas
más agradables que he realizado en mi corta vida) (vale, en mi mediana vida).
Tengo con Darín
cuatro cosas en común: los ojos, el atractivo físico, la personalidad
arrolladora y que se quedó fascinado con Cristina
Teva. Releo estas cuatro características y descubro que en
realidad sólo compartimos una.
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| Fernando Trueba con dos de los actores de "El baile de la victoria". |










