viernes, 6 de marzo de 2009

3 frustraciones, 3 quejas, 3 gilipolleces

Hoy me vais a permitir que utilice este blog como el diván de un psiquiatra, y a vosotros como psiquiatras. Porque tengo que manifestar tres frustraciones: una relacionada con el cine, otra con la televisión y otra con la telefonía, tres de las pantallas que rigen nuestros designios vitales (esto tan inteligente de las pantallas se lo he copiado al maestro Juan Cueto). Las dos primeras quejas me duelen especialmente porque se refieren a Majadahonda. Majadahonda es un pueblo de Madrid en el que no he nacido, pero en el que he vivido casi 20 años y al que sigo yendo todas las semanas.
FRUSTRACIÓN 1: JAVIER FESSER, CENSURADO
Nos guste o no, Camino, de Javier Fesser, es la película española del año. No lo digo yo, que también, sino la Academia de cine: mejor película, director, actriz, actor de reparto, actriz revelación… Eso es así. También fueron la película del año La vida secreta de las palabras y ¡Ay, Carmela!, son hechos objetivos que pasan a la historia de nuestro cine.
"Jesús te ama, niña, pero la Casa de la Cultura de Majadahonda no mucho".
Pues bien, la Casa de la Cultura de Majadahonda pensaba proyectar Camino el 20 de marzo. El cine, por si alguien no lo sabe, es una cosa a la que si quieres vas y si no quieres, pues no. Si la película no te apetece, no vas y no la ves. Y los que sí quieren verla, pues van y la ven. Esto parece una gilipollez, pero no sé si lo es tanto. Porque unos vecinos de Majadahona se han quejado al Ayuntamiento (PP) por la proyección de Camino seguramente porque habrán oído que no pone demasiado bien al Opus (y digo que “habrán oído” porque estoy seguro, pero seguro seguro, de que no la han visto) y la concejala de Cultura, Ana María Fernández Mallo, ha anulado dicha proyección. Y digo yo, ¿¿¿pero por qué??? Camino no ensalza el terrorismo, no incita a violar niños, no anima a asesinar al prójimo. No es anticonstitucional. O sea, que se está censurando su proyección por razones ideológicas o religiosas. Y ya estamos con lo de siempre: como yo no quiero casarme con un gay, pues que no se case nadie. Como yo no quiero abortar, pues que no aborte nadie. Como yo no quiero ver Camino, pues que no la pongan en mi pueblo. Perdonadme que me ponga tan serio, pero es que no puedo con este concepto de libertad coercitiva. Y por cierto, sientan un peligroso precedente, porque si ahora varios vecinos escribimos a la Casa de la Cultura para que no emitan Sangre de mayo porque nos aburre Garci… ¿se nos tiene que hacer caso? (Respuesta correcta: No)

FRUSTRACIÓN 2: EL ALCALDE TELEADICTO
Mi segunda frustración con Majadahonda es más absurda y arbitraria. Majadahonda ha tenido alcaldes ilustres, como Ricardo Romero de Tejada, “el hombre de las fotocopias”, o Guillermo Ortega,  uno de los implicados en el caso Gürtel. Pero eso no importa ahora, de verdad. Lo que voy a decir a continuación no tiene nada que ver con la política, ni con el PP, ni con el PSOE, ni nada, porque en todos los partidos cuecen habas. El caso es que leo que durante su mandato, Guillermo Ortega empleó 30.000 euros de las arcas municipales en que una productora le entrevistara periódicamente en dos teles locales. Supongo que eso no está bien, y que es un detalle super corrupto, no lo sé. Lo que a mí me soprende es que Guillermo Ortega quisiera salir tanto en la tele. Porque, queridos amigos, si yo tuviera el careto de Guillermo Ortega no querría que me sacaran ni en la foto del DNI.
Guillermo Ortega se gusta.
FRUSTRACIÓN 3: LA TELEFONÍA Y SUS COSAS

Esta última frustración os la cuento ya en plan amigos. Resulta que he tenido una serie de averías en mi teléfono fijo que, misteriosamente, me arreglan siempre “a distancia”, es decir, sin que un técnico venga a mi casa. Como esta reiteración me resulta extraña y, sobre todo, como era fin de semana y tenía más tiempo, me animé a llamar a mi compañía para pedirle explicaciones. Mi compañía es Telefónica.
Marco el 1004 (atención personal). Lo primero de todo, una máquina me pregunta si conozco el SISI PC con TFT (que va a ser que no) y que mi ADSL va a 3 Mb. Genial. Después de estos trascendentales datos, me pasan con una señorita que, tras escucharme, me dice que estoy en el 1002 (averías),  y que tenía que haber llamado al 1004 (atención personal). Respondo que yo he llamado al 1004, y que le he dicho a la máquina que quería “explicaciones por reiteración en averías”, y entonces la señorita me regaña por haberle dicho a la máquina la palabra “avería”, porque entonces me pasa con el 1002, hombre. Para mí que no se cree que he llamado al 1004, pero por si acaso me regaña más, cuelgo y vuelvo a marcar el 1004. Esta vez (después de lo del SISI PC y el ADSL) no le digo a la máquina la palabra “avería” sino cualquier otra, no sé si “patata”, pero cuela y me pasa con una COMERCIAL. Le cuento mi historia y me dice que para esas dudas tengo que llamar al 1002, averías. Vaya por Dios. La informo de que allí mismo me han remitido al 1004, y entonces me dice que entonces no puede darme una solución, que lo siente, pero que… ¡no cuelgue! que me van a preguntar si estoy satisfecho con la atención recibida. Me parece un gesto tan absurdo y suicida que espero. De nuevo una máquina (por supuesto) me pregunta si me he quedado contento, y entonces marco el 2 (= NO). La máquina me responde: “en ese caso espere, le pasamos con un COMERCIAL. Cuelgo y desisto. Es fin de semana y tengo tiempo, pero no tanto.

¿No os pasan a vosotros cosas así? En cualquier caso, gracias por escucharme.

jueves, 26 de febrero de 2009

Quieto todo el mundo

A ver: ¿tú qué estabas haciendo el 23-F?
Yo, por ejemplo, el 23 de febrero de 1981 por la tarde estaba estudiándome el “quattrocento” y el “cincuecento” con un ojo tapado para corregirme la bizquera (que con el tiempo se me corrigió demasiado y ahora tengo un ojo que a veces se me choca con la oreja). Y me acuerdo perfectamente de esa noche, de la mañana siguiente, de no ir al colegio, de no hacer el puto examen del “quattrocento” y el “cincuecento”, y de poco más, porque aunque todos estos recuerdos me ubican en la actualidad más cerca de los 40 que de los 30, tampoco era yo por aquel entonces un individuo de una madurez y análisis político ejemplar. También debo confesar que no hacen falta estas cosas para colocarme más cerca de los 40 que de los 30. De hecho, estoy más cerca de los 40 que de la pantalla de mi ordenador, ahora mismo.
O sea, que no recuerdo aquellos días con la precisión necesaria como para juzgar con un rigor histórico asombroso las dos miniseries que han emitido recientemente Antena 3 y TVE. Y tal vez por eso no he entendido algunas cosas. 
La familia real de Lluís Homar. Vistos así, a mí me dan mucha risa
  • No entiendo cómo es posible que ambas cadenas estrenaran sus productos la misma semana sin que ésta fuera la del 23-F. Es más: el 10 de febrero coincidieron el segundo capítulo de A3 con el primero de TVE1. ¿Es que estamos tontos? ¿Por qué no se esperaron alguna de las dos al 23-F? ¿Por qué no se esperó la una si sabía que estrenaba la otra? ¿Eh? ¿Eh? Hay cosas que no me explico, como que los de Muchachada Nui estiren tanto sus gags que al final se les rompen.
  • No entiendo por qué Antena 3 coge un tema tan delicado como el golpe de estado y lo intenta mezclar con una historia de amor. Es como si decides hacer una película sobre el asesinato de Kennedy y como telón de fondo te montas una historia de celos entre dos lesbianas de Luxemburgo. O como si haces una película sobre la miseria en la India y la mezclas con un concurso de televisión. Ah, que esto último ya se ha hecho.
  • No entiendo por qué empecé a ver la serie de Antena 3 y al rato dejé de verla y me puse un DVD. Bueno, es mentira, sí que lo entiendo.
  • No entiendo por qué TVE llamó a su miniserie “El día más difícil del Rey”. La debería haber llamado “El día difícil del Rey”, el único, a secas, sin el “más”. A no ser que los guionistas tuvieran también en mente el día del “¿Por qué no te callas?”, que es posible.
  • No entiendo por qué Lluís Homar, que es un actorazo, no consigue que piense en el Rey, sino en José Coronado de mayor. Me falta la voz del Rey. Hubiera preferido que lo hiciera Manel Fuentes y dijera eso de “Me llena de orgullo y satisfacción”.
  • Tampoco entiendo por qué me dio tanta risa una escena en la que la hermana del Rey (bueno, la actriz) le dice: “No te abandonaremos: estamos juntos en esto, como siempre ha sido… Juanito”. Me da risa que llamen al Rey “Juanito”, sobre todo en un momento tan tenso, como si fuera un futbolista o un niño tontico.
  • Eso sí, constato en mis tertulias multiculturales que la serie de TVE ha gustado a las personas mayores. Y el motivo es que sienten que se les han explicado algunas cosas de aquella noche que se quedaron en el tintero (que digo yo que pobres, porque en realidad aquí nadie sabe lo que pasó entre el Rey, Armada, Milans y Sabino Fernández, ni creo que nos enteremos nunca, y mucho menos creo que lo sepan ahora mismo los guionistas de TVE). Pero la verdad, me alegra comprobar que hay gente mayor (con “gente mayor” me refiero a “gente mayor que yo”) que contradiga el concepto de audiencia entrada en años que tiene José Luis Moreno.
  • Y tampoco entiendo las rachas de suerte de las televisiones. Durante años, Tele 5 estrenaba una castaña y era líder de audiencia. Antena 3 estrenaba una castaña parecida y naufragaba. Ahora, la chiripa la tiene TVE: El día más difícil de Rey hizo un 35%. La de Antena 3, en cambio, un 13% (entre otras cosas, porque esa sí que era una castaña). Pero es que Águila roja empezó con un 26%, y Pelotas con un 17% (que no está mal, teniendo en cuenta que luchaba contra CSI). La 1 está que no se lo cree.

Insisto: ¿qué estabas haciendo tú el 23-F?

miércoles, 25 de febrero de 2009

El día del espectador (prestadas apostillas a los Oscar)

Hoy voy a hacer una cosa horrible, que está fatal y que no debería hacer más veces: echarle el morro de no escribir el post del día y cederle la palabra a un espectador, o lector, o blogaudiencer, o como diablos se diga.
La cosa es que yo pensaba zanjar hoy el tema de los Oscar con un último post conclusivo y superinteligente, de verdad, iba a ser una reflexión impresionante. Pero de pronto, leo los comentarios que habéis dejado a mi noche de los Oscar y veo uno del tamaño de mi post, y que más que un comentario a mi post parece un post a mi comentario. Y a lo mejor tenéis la costumbre de leeros todos los comentarios, pero a lo mejor no, y me daba rabia que no leyerais éste. Esto ya se me había pasado por la cabeza algunas veces (lo de utilizaros para sustituírme), pero hasta ahora no lo había hecho. Quiero con esto decir: que lo pienso hacer alguna vez más. A no ser que me denunciéis por piratería. Lo mismo podrían hacer CANAL+ y plus.es, que retransmitieron la gala y que me han prestado las fotos que ilustran este post, como no podía ser de otra forma. Pero en realidad lo hago para hacer marca del canal en el que trabajo.
Hugh Jackman, el mejor presentador de los últimos años (el primero de Jon Stewart también estuvo muy bien)
En fin, el caso es que Julián dixit:

“En eventos como los Oscar, cada uno siempre guarda en su memoria pequeños detalles que aparentemente son absurdos pero que guardan un significado muy profundo en la historia del cine. Éstos son los míos:
1. La forma de aplaudir de Jennifer Aniston. Ella no utiliza las palmas, sino que golpea sus muñecas, de forma muy delicada. Es verdad que mientras aplaudia a unos nominados que no le interesaban nada, hacía como que su mirada mirara a cualquier lugar menos enfrente, que era donde estaban Brad Pitt y Angelina Jolie.
2. El salto de Tigger de Danny Boyle. Suficientemente ridiculo es que prometas a tus hijos pequeños que si ganas el Oscar saltaras como Tigger, pero si encima tus hijos estan sobrepasando la adolescencia, ya es muy falso. Pero claro, reflejo es de la impostura de Slumdog.
3. El padre de Kate Winslet se baja el ala de su sombrero. Es muy significativo el hecho de que la Winslet hiciera su primera mención a Penelope en su discurso. Están compinchadas obviamente. Penélope vino a los Goya en una maratoniana semana, la noche anterior terminó el rodaje de Nine en Roma, e inmediatamente despues de los Goya pilló un avion a Los Angeles para acudir al almuerzo de nominados con un Goya en su regazo, pero también con un DVD de la ceremonia de los Goya. ¿Por qué? Pues para llevárselo a su amiga Kate y que viera lo emotivo que queda el momento en que el ganador de un premio (el director de El truco del manco en los Goya) salude a su padre, que está en el gallinero. En este caso, la Winslet opto por un padre modelo bizarro, que estoy seguro que no era su padre ni nada
El extraño padre de Kate Winslet con Kate Winslet
4. Los planos que pincharon de los caretos de Brad Pitt y Angelina mientras hablaba Jennifer Anniston sobre el escenario. Vale, es la ex ultrajada de Pitt y llamó cutre a Angelina, pero por si no nos acordábamos, esos planos nos lo recuerdan.

5. La mano de Robin Wright Penn sobre la pierna de Sean Penn. Significa “¡este hombre es mío otra vez!”, lo cual es una idea muy poco progresista del matrimonio, pese al discurso de Penn a favor del matrimonio homosexual y la elegancia de Obama. Me parece que en casa la orientación es otra.
6. La familia de Heath Ledger sobre el escenario recogiendo un Oscar. A los que hemos pasado situaciones familiares similares nos resulta harto extraño que la familia se vista de gala, se maquille como puertas y vaya a una gala de fiesta y celebración y sentarse en unas butacas todas esas horas para ver si su hijo muerto gana un Oscar. Hombre, ya se veía que iba a ganar, pero ¿y si no lo gana? ¿cómo se quedan con sus vestidos en la butaca? Es raro, hasta Angelina lo cree, que se pudo a llorar no por Heath, sino pensando que si ella la palmara probablemente su padre tambien acudiria a recoger su Oscar. Aunque esto solo lo escribo porque creo que la familia de Ledger no lee los comentarios de este blog. (Aquí hace un inciso el bloguista: Julián, pese a todo he ascendido tu comentario a la categoría de post porque me consta que la famlilia de Ledger tampoco lee el blog, a no ser que uno de ellos utilice un seudónimo y sea “Alejandro”. Pero no lo creo).
La apenada familia Ledger
7. Angels Barcelò quiere que los vascos salgan del armario. Bueno, en Berlin ya se estreno la primera peli gay en Euskera, así que es el momento, sobre todo con las elecciones de algun politico vasco salga del armario. Lo insinuo hablando de Mi nombre es Harvey Mikel en vez de Harvey Milk.

8. Adrien Brody saca los pies del tiesto. Y no por su nuevo look, ni por su castillo, ni por la Pataky, sino porque si te toca hablar de uno de los nominados y no te acuerdas de que era el padre muerto de A dos metros bajo tierra ni nada, no dices que has tenido que mirar en Google quién es.
9. Sofia Loren tiene que poner un brazo en jarras para sostenerse. Ya me lo habia dicho una amiga mía que estuvo en su casa en Suiza, Sofia no podia moverse, solo tenia una posicion para sostenerse, que era la que tenía en la ceremonia. En esa postura, claro no podia mirar a Meryl Streep mientras hablaba, y se quedó leyendo el prompter hasta que leyó ¡15 nominaciones! y miro a Meryl como diciendo ¿he leído bien? Meryl ladeó suavemente la cabeza como diciendo “Sí, ya ves, pero he perdido 13 veces”.
10. La sonrisa de Jennifer Aniston de oreja a oreja cuando gano Kate Winslet. ¿Está compinchada con la Winslet como Penélope? ¿O simplemente es que no quería que ganara Angelina?
11. La cara de Sarah Jessica Parker ¿Es por lo que le apretaba el cinturón, porque ha vuelto con Mathew Broderick después de que éste le pusiera los cuernos, o porque se ha estirado para la segunda peli de Sexo en Nueva York?
12. Los puños en alto de Sam Mendes. Bueno, en principo parece lo normal estar contento de que tu mujer se lleve un Oscar, pero es un gesto demasiado “a lo Tom Cruise en el sillón”, que para mí es más reflejo de un pensamiento tipo “por fin, ahora Kate, olvidemos el Oscar y pensemos en nosotros y en nuestros pequeños”, aunque quizas es que todavía piensa en su ultima pelicula, Revoluciobnary Road y es que Kate todavía esta en la piel de su personaje, y piensa que con el Oscar ya vuelve a ser Kate.”
Julián

Bueno, pues esto era lo que quería que leyerais. Gracias Julián por tu involuntaria colaboración. Y gracias a todos por perdonarme este día tan vago, en el que me veía incapaz de superar este comentario (bueno, casi todos los días me siento capaz de superar los comentarios). Mañana ya cuelgo un post nuevo y graciosísimo, que esto de explotar a los comentaristas está bien como enriquecimiento del blog, pero no como sustitutivo del trabajo que debe hacer uno mismo.

lunes, 23 de febrero de 2009

Los Oscar: Pé y Já ya tienen la parejita

Pues aquí estoy, despierto a las 2:30 para ver la 81 edición de los Oscar. Lo iba a ver como todos los años: junto a algunos de mis mejores amigos mientras hacemos apuestas, degustamos caféses y decimos chorradas. Mientras tanto, otros de mis mejores amigos están en CANAL+ encargándose de que la retransmisión salga bonita bonita. Lamentablemente, ayer se me estropeó el Plus y los técnicos dicen que no van a venir a arreglármelo en fin de semana ni aunque me apellidara Polanco (aunque yo creo que en ese caso si habrían venido). Así que estoy viéndolo por Internet a través de TNT, eso sí, en pantalla grande de plasma y con mis 8 cinéfilos del alma. Me pierdo el buenhacer de mis queridos Cristina Teva, Juan Zavala y compañía en CANAL+, pero me cuentan desde allí que todo está saliendo bien. Ya os veré grabados, chatines. Bueno, vamos al lío. Comienza la gala.
Internet versus Internet. El presente blog, y al fondo la TNT Internacional online
2:30. Hugh Jackman comienza con un magnífico número musical que mezcla las películas nominadas con una escenografía supuestamente cutre por la crisis. Desde los vídeos que preparaba Billy Cristal no recuerdo un principio tan brillante! Lo decía en el anterior post: Hugh Jackman va a ser una más que agradable sorpresa. Cómo tambalea este tío mi supuesta heterosexualidad.

2:45. Llega el momentazo spanish de la noche. Tilda Swinton abre el sobre donde está el nombre de la ganadora al Oscar a la mejor actriz de reparto, y va y dice: ¡¡¡Penélope Cruz!!! ¡¡¡Tooooma!!! Pé y Já ya tienen la parejita (mira qué frase más apañada, la voy a poner de titular). Já no ha ido a la gala porque estaba rodando una película en Barcelona, que digo yo que podía haber pedido un día libre como hizo su madre el año pasado para verle a él, pero ellos sabrán. Penélope, que está preciosa, empieza el discurso ahogando un pollo, o eso me parece. Se lo agradece a Almodóvar, Allen, Trueba y a más gente. A Javier no. Claro: que hubiera ido.
Penélope, la segunda actriz o actor español (en este caso actriz) que gana el Oscar
2:56. Mi nombre es Harvey Milk se lleva el premio al mejor guión original. Me temo que va a ser el único premio de la noche, pero no me hagáis mucho caso (a las 5:45 Sean Penn me hace fracasar en este vaticinio).

3:00. Slumdog millonaire empieza su gran noche: gana el mejor guión adaptado, media hora después el de mejor fotografía y más tarde los de mejor montaje y mejor sonido, que recoge un hindú muy bajito al que estoy convencido de que han cacheado en el aeropuerto. Luego, The Duchess gana el de mejor vestuario. Como no la hemos visto en España, pues imaginamos que será todo muy bonito, de época y tal.
3:07. Pixar se lleva el Oscar de animación por Wall-E. Estaba cantado, tiene 6 nominaciones en total, si no le dan éste sería tan absurdo como el año en que a Amèlie no le dieron el de mejor película de habla no inglesa cuando tenía 4 nominaciones más. O sea, que habría sido absurdo pero podría haber pasado. Al momento, Pixar pierde el de mejor corto animado con Presto, que era el favorito. Gana La maison em petit cubes, que parece que va a ser un corto francés pero que luego resulta que sale a recogerlo un chinorri.
3:18. Comienza los premios técnicos para El curioso caso de Benjamin Button. En unos minutos se lleva la dirección artística y el maquillaje. Si es que está muy bien hecha, pues claro que sí, hombre. A mí cuando a Brad Pitt lo maquillan de viejuno se me parece un montón a Robert Redford. Mi hermana Bea está de acuerdo y mi novia Teresa dice que no. Que se aclaren entre ellas, que yo estoy muy liado ahora. Por cierto, este premio confirma que lo de Mickey Rourke en The wrestler no fue obra del maquillaje: Rourke está así. A la hora, Benjamin Button gana también el de efectos especiales.
4:08. Llega el momento del mejor actor de reparto. Y como era más que obvio, gana Heath Ledger. Es el segundo actor que gana un Oscar después de haber fallecido (el primero fue Peter Finch por Network, y el segundo pudo ser Massimo Troisi por El cartero de Pablo Neruda, pero no lo consiguió, tampoco creo que le importara mucho). Todo el mundo se emociona y le aplaude. Yo voy a decir una cosa un poco impopular: creo que si Heath Ledger no se hubiera muerto, tal vez no habría estado ni nominado. Minutos más tarde, El caballero oscuro gana el de mejores efectos de sonido.
4:25. Me voy a orinar. Supongo que estas cosas no se cuentan en un blog, pero es la primera vez que hago esto en directo y no lo sabía (es la primera vez que escribo un blog, orinar en directo lo hago todos los días).
4:42. Llega el premio honorifico para Jerry Lewis. Yo soy fan de Jerry Lewis. De pequeño le imitaba y decían que me parecía a él, así que imaginaros mi lamentable aspecto de niño. El Ceniciento y El profesor chiflado me parecen dos de las mejores comedias que uno puede ver, y creo que la faceta que tiene Jerry de hacer muecas y tonterías es sólo una pequeña parte de su grandeza cómica. Tiene 83 años y tiene la misma cara que hace 50 años. Qué grande, Jerry.
4:55. Sigue siendo la noche de Slumdog millonaire. Gana la mejor banda sonora y la de mejor canción. A continuación, el canal de Internet en el que estamos siguiendo los Oscar (que ha pasado de ser TNT, que se pixelaba, a RCN-Colombia) nos obsequia con un fantástico anuncio sobre la menopausia.
5:03. A estas alturas puedo decir que Hugh Jackman no es ni mejor ni peor que otros presentadores. Simplemente es el que menos ha aparecido en escena de la historia. Ha hecho dos grandes números musicales, pero ha salido muy poco más. Ahora da paso a la actriz de Slumdog millonaire, que es más guapa que yo qué sé y que entrega el premio a la mejor película de habla no inglesa. Las favoritas eran Vals con Bashir y La clase. Pero gana una japonesa, The departure. Lo recoge un señor supergracioso y muy gritón, hablando un inglés peor que el de Jesús Gil.
5:18. QUEDAN LOS 4 PREMIOS GORDOS. Y caen así: mejor director para Danny Boyle. La consagración de Slumdog va llegando a su fin: con éste lleva 7 Oscars. Kate Winslet, como estaba previsto, gana el de mejor actriz. Se lo dedica a su padre, al que el realizador enfoca y resulta ser un señor abotargado y con un sombrero de aspecto deplorable. También les da las gracias a su marido Sam Mendes y a Stephen Daldry, que parecen más normales. El mejor actor es Sean Penn. Entre los que se lo entregan está Adrien Brody, que como dice mi amiga Laura, está mutando en Diego el Cigala. Qué extraño aspecto, no sé cómo Elsa Pataky no le dice nada. Yo creía que iba a ganar Mickey Rourke, pero ya en los Globos de Oro mi amigo Jorge-Julián me dijo que iba a ganar Sean Penn. Qué rabia me da que siempre tenga razón.
5:50. El premio a la MEJOR PELÍCULA la entrega como siempre Steven Spielberg, que cada año se parece más a mi cuñado Augusto. Es… ¡¡¡Slumdog millonaire!!! Hala. La gran triunfadora de la noche con 8 Oscars. Salen a recogerlo medio Hollywood y medio Bollywood. Jesús, si parecen los de Viva la gente.

Resumiendo: Slumdog millonaire, 8 Óscarses. El curioso caso de Benjamin Button, 3. Mi nombre es Harvey Milk y El caballero oscuro, 2. The reader (el lector), Wall-E, The Duchess y Vicky Cristina Barcelona, 1. En la quiniela que hice ayer en este blog, he acertado 6 de 8. Mal, tendría que haber acertado los 8 o más. En la porra global que he hecho con mis eternos compis de noches de Oscar (las 24 categorías), quedo aún peor. Ha ganado Luis. Qué coraje, demonios. Pero si no fuera por él, Susana, Laura, Olga, Ana, Bea, Teresa, Mayte y José Luis, estas noches de Oscar serían insufribles. Gracias. El año que viene, más.

viernes, 20 de febrero de 2009

Los Oscar: algunas historias y algunas apuestas

Hola amigos. Este domingo son los Oscar. Y como los Oscar son tan así, pues todos los que amamos el cine mucho, poco o algo, nos ponemos nerviosos y les damos codazos a nuestras parejas mientras les decimos ansiosos “ay, quién ganará, quién ganará, quién ganará, ¿eh? ¿eh? ¿eh?”. Aunque luego en el fondo nos dé exactamente igual, y si no gana quien nos gustaría, o incluso si no gana Penélope Cruz, pues nos la pela y seguimos con nuestra vida tal y donde la habíamos dejado. 
Eso sí, ante la inminente celebración de los Oscar, hoy quería rendirles un homenaje en forma de memoria histórica, y contaros algunas curiosidades de su larga vida, que además tienen que ver con la ceremonia de este año.
  • Para empezar, os sugiero que leáis este post oyendo de fondo la canción “The wrestler”, de Bruce Springsteen, de la película que da nombre a “The wrestler”, de Bruce Springsteen. Este temazo ganó el Globo de Oro, pero no está nominado al Oscar. Si lo estuviera, yo creo que ganaría. Si entendéis inglés, oiréis que el que habla es el propio luchador, que sabe perfectamente que la gente que tiene alrededor le está utilizando, pero él sigue encajando hostias porque no sabe hacer otra cosa.
Los Oscar. Es sorprendente, pero si os fijáis bien, los Oscar no tienen pilila.
  • Parece ser que Penélope Cruz es la favorita al Oscar a la mejor actriz de reparto. Y esto se debe a que la Academia no ha nominado a Kate Winslet por Revolutionary Road. De haber sido así (no olvidemos que Kate ganó los Globos a la mejor actriz principal y de reparto, por The reader y Revolutionary Road), Kate Winslet habría estado nominada en dos categorías. ¿Y esto ha pasado alguna vez?, os preguntaréis con vuestras vocecillas aflautadas mientras me miráis punzantemente a los ojos. Sí, pequeñuelos. Les pasó anteriormente a Fay Bainter en 1939, a Teresa Wright en 1943 (¿Y quiénes coño son esas?, me espetaréis decepcionados), a Jessica Lange en 1983, a Sigourney Weaver en 1988, a Holly Hunter y Emma Thompson en 1994 y a Julianne Moore en 2003. Ninguna de ellas se llevó los dos gatos al agua.
  • Marisa Tomei está nominada como mejor actriz de reparto por El luchador, o sea que es una de las actrices que pueden dejar a Pé sin el Oscar. A mí esta chica me gusta más que a un tonto un lápiz, algo que no tiene nada que ver con que en su película salga todo el rato medio desnuda. O tal vez sí. El caso es que Marisa Tomei ya ganó en 1993 este mismo Oscar por Mi primo Vinny, pero lo hizo bajo sospecha. Porque resulta que el actor que se lo entregó, Jack Palance, dio la impresión de llegar a la ceremonia bastante borracho. Y no acertaba a sacar el papel del sobre, y de repente dijo “Ma…risa… Tom…ei”, que era el último nombre que había sonado en el vídeo anterior que citaba a las nominadas. Esto es una leyenda urbana. Hay quien dice que si la verdadera ganadora no hubiera sido Marisa, la Academia habría intervenido. Pero si buscáis en Internet, veréis miles de rumores al respecto.
  • Jack Palance entregaba ese Oscar porque el año anterior ganó uno por Cowboys de ciudad. No tengo claro si aquel año también andaría mamado, pero tras recoger la estatuilla se puso a hacer flexiones en medio del escenario ante la atónita mirada de las dos azafatillas pizpiretas que esperábanle solícitas (lo podéis ver en  http://www.youtube.com/watch?v=g426J4Uh2m4). Un tipo curioso, este Palance.
  • No sé si al final Javier Bardem entregará el Oscar de la categoría de Penélope, ni siquiera sé si irá a la gala. Como esta parejita se pone tan guays para estas cosas… El que seguro que no irá a ver cómo Pé recoge el Oscar es Woody Allen. Nunca va. Al principio era porque los lunes tocaba el clarinete en un club de Nueva York. Pero después pasaron la gala a los domingos, y desde entonces no va porque no le da la gana. Sí lo hizo en 2002 para homenajear a Nueva York tras el 11-S. Y dijo estas palabras: “Cuando me llamaron de la Academia, pensé que era para devolver las estatuillas que he ganado, lo que hubiera sido un problema porque las tengo empeñadas. Pero no, era para presentar un vídeo sobre Nueva York. Yo les dije: ¿y por qué no se lo decís mejor a Scorsese o a Coppola? Porque ya lo hemos hecho y no pueden”. Adoro a Woody Allen, qué queréis que os diga.
  • (Un día después de escribir esto, y uno antes de los Oscar, me entero de que Javier Bardem NO irá a la gala. La “excusa” es que está rodando en Barcelona “Biutuful”, de González Iñárritu. No sé, el año pasado a su madre le dieron permiso en el teatro par ir a ver el Oscar del niño, y dudo que ninguno de los actores que estarán mañana en el Kodak Theatre no esté rodando algo fuera de L.A. En fin, creo que Pé y Já, con esa manía de evitar que se les vea juntos, sólo consiguen que se hable más de ellos, y que además se les rodee de un halo de tontería muy grande. Si alguna vez gano un Oscar, y a mi novia le tocara dármelo porque ella lo ganó el año anterior, a mí me gustaría que lo hiciera, no sé.)
  • Meryl Streep, con su candidatura por La duda, ha batido su propio récord de nominaciones: 15 (de las que sólo ha ganado 2). La anterior poseedora de este honor era Katharine Hepburn, con 12 nominaciones y 4 premios, pero Katharine sólo acudió a la gala en una ocasión y no para recoger un Oscar, sino para entregarlo. Por cierto, cuando Cate Blanchett lo ganó en 2005 por interpretarla en El aviador, se convirtió en la primera actriz que gana un Oscar por interpretar a otra actriz ganadora de un Oscar.
  • Al contrario que Katharine Hepburn, Meryl Streep va siempre a las galas. La verdad es que en La duda está impresionante, pero a veces se parece a sí misma cuando la maquillaban de fiambre operado en La muerte os sienta tan bien.
  • Este año, el presentador de la gala es Hugh Jackman. Una elección que ha despertado cierto recelo, porque Hugh no es un showman ni un humorista, sino un actor (¿sin capacidad de improvisación, se supone?). Pero ojo: el tío tiene mucha coña, da mucho juego y no para de vacilar en las entrevistas que concede, yo auguro que lo va a hacer mejor que algunos recientes “hosts” (así les llaman a los presentadores de los Oscar, y he leído que Hugh Jackman “is a good host”, que debe querer decir que “está bueno de la hostia”, cosa que suscriben muchas de mis amigas, algunos de mis amigos y yo).
  • El Oscar honorífico va a ir a parar este año a manos de Jerry Lewis, otro que fue bastantes veces “host”. De hecho, en 1955 sustituyó en estas lides a Bob Hope porque, según explicó el propio Jerry Lewis, “la Academia no ha conseguido localizar a Bob, porque estaba en su casa”. Bob Hope tiene el récord mundial de presentaciones de los Oscar: 18 veces. Decía que lo hacía “para no pagar los doce dólares que cuesta la entrada”. Qué tío.
  • En otro orden de cosas, yo creo que Wall-E, que tiene 6 nominaciones, debería ser una de las cinco candidatas a la mejor película (pero a la mejor película en general, no de animación). Lo mismo pienso de otra de dibujos: Vals con Bashir (hacía mucho que no me gustaba tanto una película, y ya no os digo un documental). Pero amigo, es casi imposible que la Academia cuente para la máxima categoría con una película de animación. Sólo ha sucedido una vez: en 1992 con La bella y la bestia. ¿Cómo es posible? ¿No nominaron ninguno de los clásicos de Disney? ¿Ni las aventuras de Naranjito, como cortos de animación? Pues no.
  • Y por cierto: no os sintáis mal por no tener un Oscar. Alfred Hitchcock, Cary Grant, Charles Chaplin, Federico Fellini, Ingmar Bergman y Stanley Kubrik tampoco lo ganaron nunca (no cuentan los honoríficos).

“Slumdog millonaire”, la máxima favorita, o por lo menos MI favorita.
Para terminar, me voy a poner un poco sobrado y os voy a decir quiénes van a ganar los Oscar. No en todas las categorías, porque si no me aburro, pero sí en las principales. Hago mal en hacer esto, porque luego yo el domingo hago una porra, y me la van a copiar mis rivales. Pero no se lo voy a decir a la seño, porque son todos buenos amigos o familia y ya me darán algo a cambio por haberles dejado de copiar.

A ver:
  • Mejor película: SLUMDOG MILLONAIRE.
  • Mejor director: DANNY BOYLE (Slumdog Millonaire).
  • Mejor actriz: KATE WINSLET (The reader - El lector).
  • Mejor actor: MICKEY ROURKE (The Wrestler - El luchador).
  • Mejor actriz de reparto: PENÉLOPE CRUZ (Vicky Cristina Barcelona).
  • Mejor actor de reparto: HEATH LEDGER (El caballero oscuro).
  • Mejor película de animación: WALL-E.
  • Mejor película de habla no inglesa: VALS CON BASHIR.
Si acierto todas, me invitáis a un plato de croquetas. Y si fallo más de una, os pago a todos un crucero de 15 días en el Princesa del Pacífico, con paradas en Acapulco y Puerto Vallarta, y con la impagable hospitalidad del Capitán Merryl Stubing, la relaciones públicas Julie McCoy y el sobrecargo Gopher Smith.
Pero si en serio alguien quiere apostar aquí y conmigo, éste es el momento. Yo pasaré la noche de los Oscar conectado y en vela, como siempre, rodeado de amigos que vienen a casa a gorronearme CANAL+ (lo hacemos desde hace más de 15 años, y es uno de mis grandes placeres del año). Desde el plus retransmitirán la gala Angels Barcelò, Pepe Colubi y mis queridos Juan Zavala, Cristina Teva y Guillermo de Mulder (estos dos desde Los Angeles). Dirige todo el cotarro otro amigo, que se llama Jorge Julián o algo así, y coordina el programa Miguel Parra, el hombre-Oscar con corbata.

El lunes, a primera hora, tendréis aquí la crónica. O la contra-crónica.