lunes, 12 de enero de 2009

Los Globos de Oro (ni para Pé ni para Já)

Me planto a las 2 de la madrugada ante la televisión para ver en directo los Globos de Oro, que retransmiten para CANAL+ mi amigo Juan Zavala y Pepe Colubi, que no es mi amigo, pero porque no nos conocemos en persona, que si no… No suelo trasnochar para los Globos, aunque lo hago siempre para los Oscar, así que decido ponerme un chute de café y de té, me echo una manta por los hombros, me calo un sombrero mexicano y sigo el siguiente horario:
  • 2:05. La primera en la frente, casi no hemos empezado y ya me han jodido media ceremonia: ha perdido Penélope Cruz. El primer premio de la noche, actriz de reparto, se lo lleva Kate Winslet por The reader, que recoge el premio enfundada en un elegante vestido negro. Bueno, la verdad es que yo para describir ropa soy malísimo porque soy medio daltónico y confundo los vestidos elegantes con los trajes de chaqueta, así que no lo voy a hacer más. Yo quería que ganara Pé, pero aún así no siento demasiado su derrota… ¿por qué no me acabará de caer bien esta chica?
  • 2:10. Sting, que está mutando en un leñador con barba, entrega el premio a la mejor canción. Está nominado Peter Gabriel, que está mutando en el Señor Miyagi,  pero lo gana Bruce Springsteen por The wrestler, película protagonizada por Mickey Rourke, que no tengo ni puta idea de en qué está mutando.
  • 2:12. Despierto a mi hermana Alicia para que me recuerde la clave para entrar en el portátil que me ha prestado para escribir este blog en directo. Seguro que le ha agradado un montón tener noticias mías en plena madrugada.
  • 2:15. Gabriel Byrne gana el premio al mejor actor de televisión por En terapia (maravillosa serie diaria que emite FOX), y Anna Paquin el de mejor actriz por True blood (Sangre fresca), que emite CANAL+. El primero no ha acudido a recoger el premio y la segunda sí, pero se ha perdido por el camino entre las mesas (en serio). Pepe Colubi hace una referencia a las camisetas que lleva Anna en la serie. Será posible, qué depravado (aquí iría una hipócrita cara mía de avergonzado disimulo, pero no sé cuál es el emoticono que se corresponde con ella).
  • 2:20. Tom Wilkinson por John Adams y Laura Dern por El recuento ganan los premios a los mejores actores de reparto en miniseries. Así a lo tonto, mis compañeros de CANAL+ que eligen las series llevan ya 3 Globos.
  • 2:29. Sale Eva Mendes a presentar al Presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera, que es la que entrega los Globos (los de Oro, no los de la Mendes, que lleva un vestido blanco, una gargantilla azul y un escote que te cagas).
  • 2:35. Meto el dedo en el té para ver si se ha enfriado ya. Mierda, sigue caliente y me quemo.
  • 2:43. Momento alegre de la noche: Wall-E gana el Globo de Oro a la mejor película de animación. Si hubiera ganado Kung-Fu Panda o Bolt también me hubiera puesto muy contento. Me hace gracia, porque Juan Zavala comenta que la película recupera el espíritu de Buster Keaton y Charles Chaplin, y yo le estuve dando la brasa ayer a mi chica con lo mismo. También dice Juan que hay una campaña para que Wall-E opte al Oscar a la mejor película, pero en la categoría global, no en la de animación. A ver si es verdad, se lo merecería.
  • 2:47. Johhny Depp le entrega el Globo a la mejor actriz de musical o comedia a Sally Hawkins, la chica que te puede encantar o ponerte de los nervios en Happy, un cuento sobre la felicidad. A continuación, John Adams gana el premio a la mejor miniserie de televisión. Pedazo de historia con Paul Giamatti.
  • 3:00. El momento emotivo de la noche: Heath Ledger gana el premio al mejor actor de reparto. ¿Merecido? Seguramente, pero no puedo evitar preguntarme qué hubiera pasado si, por suerte, Ledger no hubiera muerto: no sé si es un premio o un homenaje. Lo recogió Christopher Nolan (había tortas entre la familia y los cineastas por ver quién lo hacía), que dijo una bonita frase sobre el hueco que ha quedado en el futuro del cine americano. Antes se produjo el momento tonto de la noche: Demi Moore, que entregó el premio, habló de su hija sin venir a cuento. Minutos más tarde, David Duchovny hizo lo mismo (con su hijo, no con la de Demi Moore). Me planteo tener un hijo y hablar de él cuando entregue un premio, pero ahora mismo estoy muy cansado.
  • 3:09. El estupendo documental de animación Waltz with Blassir gana el Globo a la mejor película en lengua extranjera. La película es de Israel. Vaya por Dios, en qué momento. Acto seguido, Laura Linney gana el Globo a la mejor actriz de miniseries por John Adams, que ya lleva dos premios de dos. Y después, la primera sorpresa: la película Slumdog millionaire gana el premio al mejor guión. Derrota a las grandes favoritas para los Oscar: El curioso caso de Benjamin Button, La duda, El desafío: Frost contra Nixon y The reader (el lector). Que se jodan, hombre (no es que esté en contra de ellas ni que me haya cabreado, es que son las 3:30, estoy somnoliento y no controlo mis emociones).
  • 3:23. Alec Baldwin gana el premio al mejor actor de comedia o musical en televisión por Rockefeller Plaza (los Globos distinguen entre drama y comedia/musical). A lo largo de la noche, esta serie que emite Paramount Comedy se va a llevar hasta 3 Globos: Tina Fey mejor actriz y la serie en sí como mejor comedia o musical (en este caso es comedia, ¡qué distinción más rara ésta de los Globos!)
  • 3:30 Paul Giamatti gana el premio a mejor actor de miniserie por John Adams. Otra que hace pleno: 4 de 4.
  • 3:40. Comienza el rato de bajón de la madrugada: se encadenan los premios a la B.S.O. que va a parar otra vez a Slumdog millonaire, que lo recibe un señor indio, y el Premio Honorífico para Steven Spielberg, que le entrega Martin Scorsese (que cualquier día desaparece bajo sus cejas), y que acompañan con el vídeo y el discurso más largos que he visto en mi vida. Bostezo superfuerte. Miro a ver si he despertado a Teresa, pero no.
  • 4:15. Dustin Hoffman y Emma Thompson salen a entregar el premio al mejor director. A Dustin Hoffman le entrevisté el año pasado y desde entonces le admiro más si cabe. La que casi no cabe es Emma Thompson, caramba, cómo ha engordado. Gana Danny Boyle por Slumdog Millonaire, que a estas alturas parece la triunfadora de la noche.
  • 4:20. Llega el momento de Javier Bardem. Vaya, o no le encuentran las cámaras o no ha ido a la gala. Sandra Bullock (que a mí me cae como boba) dice que el ganador es Colin Farrell por Escondidos en Brujas. Caca. Pero me pasa como con Pé: yo quería que ganara Javier, pero… ¿por qué no me acabará de caer bien este chico?
  • 4:28. Me siento en el suelo y de un rodillazo descuajeringo mi pequeña mesa negra de Ikea.
  • 4:30. ¡Sorpresa! Vicky Cristina Barcelona rasca un premiazo: mejor película cómica o musical (en este caso cómica, ver mi apreciación de las 3:23. Me alegro supermucho, yo defiendo esta película ante mucha gente que no lo hace. No lo recoge Woody Allen, porque para eso están los productores, entre ellos el español Jaume Roures. Qué feo es este señor, demonios. Pé también se sube al escenario. Definitivamente, Javier no ha ido. ¿¿¿Por qué???
  • 4:40. Empiezan los 4 premios gordos: Kate Winslet gana el Globo de Oro como mejor actriz de drama por Revolutionary road. Así que Kate Winslet sale de la gala con dos enormes globos, que espero no le retoquen con el Photoshop. En sus agradecimientos está un poco sobreactuada: me recuerda a cierto discurso de Isabel Coixet. El mejor actor, sorpresa, es Mickey Rourke. ¡Toma ya! Se abraza a Bruce Springsteen, dos monstruos cada uno en lo suyo: la música y la jeta.
  • 4:45. La mejor serie es Mad men, por segundo año consecutivo. Vaya nivel había en esta categoría: competía con House, True blood (Sangre fresca), Dexter y En terapia. De verdad, tal vez descartando a House porque ya no es una novedad (triunfó en su primer año), podía haber ganado cualquiera. ¡Otro gran premio para mi CANAL+!
  • 4:55. Y la mejor película es… ¡Slumdog Millonaire! Danny Boyle ha hundido a todas las favoritas (ver 3:09). Con 4 Globos, es la única y gran triunfadora en cine. Veremos qué pasa en los Oscar…
Bueno, ya está bien, que son las 5:10 y que me quiero ir a dormir un rato. Resumiendo, los premios se han repartido así:
  • CINE. Con 4 Globos: Slumdog Millonaire. Con 2: The wrestler. Con 1: Vicky Cristina Barcelona, The reader (El lector), Wall-E, Happy (un cuento sobre la felicidad), El caballero oscuro, Waltz with Blassir, Escondidos en Brujas y Revolutionary road.
  • TELEVISIÓN. Con 4 Globos: John Adams. Con 3: Rockefeller Plaza. Con 1: Mad men, En terapia y True Blood (Sangre fresca).
Besos a todos en los globos. En los oculares o en los que os dejéis.

P.D: No os he puesto imágenes de los Globos porque tenéis cientos de ellas en este mismo site de Menstyle.

viernes, 9 de enero de 2009

Año nuevo, series nuevas

Pues vamos a seguir hablando de televisión, pero ahora en positivo. O sea, que después de poner a caer de un burro las bufonadas que pudimos ver en las cadenas en abierto durante estas Navidades, vamos a echar un vistazo a esa especie de edad de oro (o segunda edad de oro) que están viviendo las series de TV. Y en estos primeros días de 2009 se han asomado a las pantallas nuevas cabeceras y nuevas temporadas de viejas cabeceras.
Antes quería señalar una cosa: muchas de las series de las que más se ha hablado en los últimos años no las hemos podido ver en las teles en abierto, sino en las de pago. Pero ojo: hablar de estas series que no puede ver “todo el mundo” (como algunas de las que os voy a recomendar) no supone ningún elitismo: es que hoy en día las buenas series o las ves en los canales de pago, o te las compras un año después en DVD, o te las bajas del Emule. Así de claro. No es concebible ver Los Soprano como pretendió emitirla La Sexta en sus inicios: interrumpida por bloques de pubicidad al estilo CSI (o al estilo Matrimoniadas, que no sabes si hay anuncios dentro de la serie o trozos de serie entre los anuncios). La 2 respetaba un poco más los horarios con, por ejemplo, Perdidos o Mujeres desesperadas, que no eran del todo deseperantes de seguir… pero ¿pudiéndolas ver en Fox?  ¿pudiendo comprarlas o alquilarlas en DVD? ¿pudiendo bajártelas? Que no, que no. Que no hay color.
Fringe. Es una nueva serie que acaba de comenzar en CANAL+. Tiene unos buenos genes: es la última creación de J.J. Abrahams, el idolatrado papá de Perdidos (serie a la que no he conseguido engancharme, a pesar de conocer a adictos como Nacho Valcárcel o Jorge Ortiz, dos profesionales de la tele de los que me debería fiar en el tema series). “Fringe” significa “flequillo”, pero también es un término que se utiliza para describir fenómenos a los que no se les encuentra explicación, como los flequillos de Hermida, el doctor Cabeza o el mío en los 80 y 90. Fringe es una serie policiaca pero con toques científicos y fantásticos. Me explico: una investigadora se encarga de casos casi paranormales (pero sin llegar a ser Expedientes X), con la ayuda de un profesor que, lamentablemente, estuvo 20 años encerrado por estar mal de la chaveta. Y juntos se enfrentan, por ejemplo, a un virus que en unas horas se come tu cuerpo y te deja la piel transaparente, que se te ven los huesos y las tripillas a través de ella, como si fuera el envoltorio de un Burmar Flash; o a casos de niños que nacen y que enseguida ya son viejunos, o sea, que en un par de horas sufren el proceso de envejecimiento de 80 años. Y cosas así. Pero lo bueno que tiene es que lo hace de una manera creíble, te lo explica científicamente (bueno o pseudo científicamente), pero con una sencillez que hace que te creas que todo lo que sucede es creíble. No sé, puede ser que canse, pero a mí los primeros capítulos me ha enganchado.
"Fringe", casos raros, raros nacidos de la mente del creador de "Perdidos"
House. Qué decir a estas alturas del doctor cojo, borde y con ojos-bola (y sin embargo atractivo) más famoso de la tele. Cuatro ha empezado a emitir su quinta temporada (igual que Fox), tras el ya casi olvidado traumático final de la cuarta (que fue la temporada ésa tan rara, la que se detuvo por la huelga de guionistas). Las cosas ya no siguen igual en el Hospital (por si acaso no habéis visto los últimos capítulos de la cuarta, diré sólo que hay una muerte, pero no de quién), su único amigo (de House, o sea Wilson) está cabreado y le culpa de dicha muerte (a House)… Y mientras todo esto sucede, siguen apareciendo casos médicos tremendos, como el de una enferma con alucinaciones bestiales, o un montón de gente que se va muriendo porque, al parecer, han tenido a un mismo donante de órganos. House es una de las mejores series que se pueden ver en la televisión en abierto, pero 5 años después, a mí se me repite y ya me cansa un pelín. Mi chica sabe de sobra que si un día me sucede algo grave no me tiene que llevar al hospital de House, porque entonces me harán pruebas erróneas hasta que a las 10:25 aproximadamente, entraré en convulsiones y me reanimarán con el desfibrilador, luego la insultarán un rato (a mi chica) y finalmente descubrirán aliviados y un poco por casualidad que lo que en realidad me pasaba es que tenía ladillas, pero que se estaban complicando con una hipermetropía rectal. Siempre es así.
Mad Men. Otra serie que emite CANAL+. Atención a los que no hayan oído hablar de ella (que no es el caso de mi leído y leyente Wolffo, al que hice opinar sobre esta serie en un programa de tele que hago, no sé si lo hice por lo de “Mad” o porque la serie trata de Publicidad, y de eso Wolffo sabe un rato): esta serie ganó en su primer año 6 premios Emmy y 2 Globos de Oro, que es como si una película ganara 4 Oscar, 2 Goya, la Palma de Oro y una muñeca Chochona. Porque no sólo habla de Publicidad: habla del nacimiento en Nueva York , en los años 60, de la Publicidad moderna. Habla del machismo indisimulado de esa época de EE.UU., en el que los hombres eran los que trabajaban y las mujeres eran las secretarias (para qué hablar del machismo de esa época en España, por ejemplo). Habla de la relación entre sexos, de los jóvenes que llegan a las oficinas y desplazan a los no jóvenes (ah, cabrones, yo antes era uno de los vuestros!). Y además, en Mad men se fuma. Con dos cojones. Se fuma mucho, como se fumaba antes. El ginecólogo fuma. La embarazada fuma. La serie lo muestra y a mí me gusta, porque no ha sufrido la paranoia ésa de retirar del mercado carteles de Humphrey Bogart porque ¡horror! fumaba. La nueva temporada empieza con la llegada de Kennedy a la Casa Blanca y con la sensación de envejecimiento creativo del protagonista (un actor llamado Jon Hamm, recientemente elegido el segundo hombre más sexy vivo después de Hugh Jackman). Dice Hernán Casciari, un blogger de TV de verdad, no como el que estáis leyendo, que Mad men es como Cuéntame, salvando las distancias. Abismales distancias, añado yo.
Don Draper (Jon Hamm), un publicitario atractivo al que le ponen la pierna encima para que no levante cabeza

Y ya se me está yendo este post de duración… así que si os parece, otro día os hablo de más series que me están enganchando. A todo esto, mientras yo me enganchaba a Fringe, Tele5 aprovechaba para quitarme, a traición y por la espalda, la serie a la que más años llevaba siendo fiel, a pesar de que no es la mejor de la historia. La verdad es que no creo que esté ni entre las 1000 mejores de la historia. Pero yo qué sé, a mí me gustaba. Desde aquí, un absurdo réquiem por El comisario. Y mi pésame a Ruth Gabriel, que después de años sin trabajar de seguido, encuentra una serie de éxito y ¡zas! en su primera temporada se la quitan. En fin, siempre nos quedarán otros productos españoles, como la nueva temporada de Pocoyó.

miércoles, 7 de enero de 2009

Humor navideño (o algo así) en TV

Estaba esperando yo para hablar del humor visto en TV durante las Navidades a que se pasaran estas fiestas megaentrañables (incluido el día en el que llegan los Reyes con el aguinaldo) (por cierto ¿quién coño escribe las letras de los villancicos? ¿desde cuándo los Reyes traen el aguinaldo? El aguinaldo se lo trae la señora del quinto al portero, o el jefe de personal al conserje, acompañado de un puro, pero los Reyes no. Bueno, da igual, porque en ese mismo villancico los Reyes le traen al niño sopas con vino, así que mejor lo dejamos).
Llamar “humor” a lo que he visto estas Navidades en la tele es mucho decir. A ver, tampoco me he tragado enteros todos los espacios de coña que han puesto las cadenas: por ejemplo, solamente zapeé unos minutos por el especial de Chikilicuatre y el Neng, o por los de Camera Café y El Intermedio (estos dos espacios ya los veo habitualmente). Y pasé olímpicamente de las Matrimoniadas, ese programa para adultos que va en horario infantil, y de El hormiguero, ese programa infantil que va en horario de adultos, y que se ha convertido en un homenaje continuo al Quimicefa.
Los espacios de humor de los que yo os quiero hablar y que me tragué competos son cuatro:
Josema y Flo. Especial Nochebuena. ¿Y ahora qué? Como escribió Rosa Belmonte en ABC (yo es que leo toda la prensa), el que le puso el título al programa se debió de quedar a gusto. Pero el problema de este especial no fue el título, sino que Josema y Flo intentaran en todo momento, sin disimularlo lo más mínimo (bueno, eso al menos se agradece), emular a Martes y Trece. Pero sin ningún pudor, o sea que Josema utilizó descaradamente a Flo como sustituto de Millán, pero con resultados muy distintos a los míticos programas de Nochevieja de los últimos 80 y primeros 90.
Josema y Flo, o el sucedáneo rellenito de Millán.
No sé si por falta de presupuesto o de talento, Josema y Flo decidieron hacer algunos sketches directamente desde el plató. Como por ejemplo, un brindis sin gracia (ni puta gracia, como decía Enrique Catá en un comentario reciente) y un número musical que enlazaba con el especial de Raphael, cuya mayor genialidad residía en la rima “me gusta el cava, nunca se acaba”, con la música de She drives me crazy, de Fine Young Cannibals. Eso sí, hubo algún momento con cierta chispa, como la imitación de Amaral, algún doblaje de ésos que Flo hacía en El informal o el homenaje a Tip y Coll (ellos sí que eran grandes), que al menos fue entrañable. Pero pasé más vergüenza ajena que diversion, especialmente cuando desde el plató intentaron resucitar patéticamente el mítico gag de las empanadillas de Móstoles de 1986. Mi sobrino Gonzalo, de 12 años, vio el programa conmigo y me preguntó que de qué coño hablaban esos dos. En fin.
Raphael: 50 años después. No tengáis la menor duda: también era un programa de humor. A pesar de lo inquietante del título (¿¿¿lleva Raphael 50 especiales de Nochebuena??? No, sólo lleva 4, pero ¿a que parecen 50?), el programa celebraba las bodas de oro de Raphael consigo mismo en el escenario. Comenzó cantando el Cantares de Serrat, pero con su estilo. Confirmado: Raphael es un humorista capaz de llevar a su terreno, si se lo propone, el Satisfaction de los Rolling: “Eh, pero que I can’t get no… eh, pero que Satisfactioooon!!!”  En el especial de humor de Raphael me despistaron Alaska, Enrique Bunbury y Miguel Bosé (que a veces me despistan sin necesidad de Raphael), me despistó la versión española de “Can’t get my eyes out of you” (hay canciones que nunca se deberían traducir, ¿verdad Fermín Zabalegui?), me despistaron los clips de sus películas que parecían sacados de Cine de barrio… Pero me devolvió a la realidad la actuación de Manu-hel (el hijo de Rapha), el público coreando “¡ese Rapha, ese Rapha-el, oé!” y la performance delirante con coreografía asombrosa de Escándalo. Sí: era un programa de coña.
José Mota: Es bello vivir. Y yo que tenía puestas ciertas esperanzas en este programa… Resulta que a mí el dúo Cruz y Raya nunca me ha hecho gracia alguna (miento, tienen algún gag de El señor de los anillos y algún otro de Spiderman que sí), así que cuando vi el especial de José Mota en solitario en la Nochevieja de hace un año (la de 2007, Ciudadano Kien, creo que se llamaba), me quedé grata, gratísimamente sorprendido. Todavía recuerdo con una sonrisa un sketch de la Duquesa de Alba y unos micrófonos, un cameo del propio Josema Yuste en un gag sobre los móviles, una parodia inteligente de Los desayunos de TVE… Y de repente me encuentro este año con una hora y media (réstense los anuncios) de gags forzados para que tengan que ver con la crisis, el paro, las hipotecas, las subidas del euríbor (que por cierto, en diciembre ha sido el más bajo de los últimos 2 años, se conoce que esos sketches estaban grabados antes de octubre), etc. Pero aparte de lo gracioso o no que pueda resultar acabar el año de la crisis con ese pesimismo (a mí no me lo resulta), el problema principal de José Mota este año fue que o no estaba inspirado o que se ha guardado el ingenio que demostró el año pasado para el programa que va a empezar este año en TVE. Se ve que dicho ingenio no da para tanto, aunque se agradece, eso sí, que vuelva sin su compañero Juan Muñoz. No por nada, es que como juntos tampoco cuajaban…
José Mota. A pesar de todo, es mejor verle en solitario que con Juan Muñoz, lo cual tampoco es un gran piropo
En fin, que a mi juicio la parodia de ¡Qué bello es vivir! derrochó en ambientación y se olvidó del guión, los números musicales subtitulados - por si no entendemos el español - se me hacían eternos, el gag de la reportera al estilo de REC (que no era mala idea, en vez de zombies en la famosa casa había agentes bancarios) se estiraba en el tiempo y en el espacio de una manera irritante, una imitación de Zapatero en la discoteca yo creía que era de Enrique del Pozo (os lo juro), etcétera, etcétera. Lo del año pasado fue un espejismo, creo. Josema, Millán… ¡cuánto os echo de menos!
El mensaje del Rey.  En serio: también es un miniespacio de humor. Yo creo que el Rey se imita a sí mismo, pero si sólo hay que verle, si es que pone la misma voz que Manel Fuentes. Su mensje de este año me pareció más cómico que otros, especialmente cuando habló de la crisis y del tema del empleo y del paro… ¡qué jodío! Aunque mirándolo bien, este año su familia también ha notado la crisis y el paro, y han tenido que pescindir de un 10% de la plantilla, mira a Marichalar, que se ha quedado tan fuera del ambiente monárquico que hasta en el Museo de Cera de Madrid le han quitado de la Sala Real y le han metido entre el público de una plaza de toros (en serio). Pero cuando yo de verdad me troncho es cuando el Rey dice eso de “me llena de orgullo y satisfacción”, “en estas fechas quiero acordarme de los que están fuera de España” y “quiero enviar un saludo a lo soldados que ahora mismo están fuera del país”. Espero estos momentos con ilusión y regocijo, como cuando te sabes el final de un chiste y le dices al que está contigo: “verás, verás ahora lo que viene…”, como cuando repiten en TVE lo de las benditas empanadillas (pero con imágenes de archivo, no vale la versión “Josema y Flo”) o como cuando Chiquito de la Calzada decía por sorpresa “cobarde… fistro pecadorrr”. Y yo me meaba de la risa. Viva el Rey.

(P.D: ¿La reciente frase del Papa “hace falta una ecología que salve a las personas normales de la amenaza de los homosexuales, igual que hacen falta políticas que protejan las selvas” es humor? No sé. Uno ya no sabe.)

lunes, 5 de enero de 2009

Si aún no has elegido tus Reyes… (elogio del DVD)

Por una vez en la vida, y sin que sirva de precedente, vamos a colgar en este blog una entrada útil, práctica, provechosa, beneficiosa, eficaz, utilizable, funcional y disponible (este último adjetivo no me cuadra, pero los he sacado todos del diccionario de sinónimos de Word, así que si a vosotros tampoco os encaja, quejaos a Bill Gates o al joven que le traduce sus programas al español).
El caso es que, a unas horas de que se cumpla el plazo para acabar con los Reyes (con los de Oriente, no estoy lanzando una cruzada antiborbónica, ahora mismo), os sugiero una serie de ideas basadas en las últimas novedades en DVD. Es lo típico: nos falta Fulanita y no sabemos qué regalarle, o al menos no nos queda tiempo y la blusa que le estábamos buscando no nos gusta cómo queda puesta. Dios, qué horror. Pues entonces nos acercamos a la FNAC, El Corte Inglés o el VIPS, o si somos de Madrid, a Madrid Rock, y de repente vemos que ya no está la tienda y alguien nos dice “¿es usted imbécil? ¡si lo cerraron hace dos años!”, y nos vamos al Carrefour, que también vale.
Pues bien: allá va una lista de DVDs que han salido hace poco al mercado, que pueden valer para cualquier persona porque son sencillamente buenas películas y que nos pueden solucionar los Reyes de última hora. ¿Cómo dices? ¿Que aún crees en los Reyes y que no te cuadra lo que estoy diciendo? Esto… ejem… quiero decir que si aún no sabes cómo completar tu cartita para Melchor, Gaspar y Baltasar, pues que puedes elegir una peliculita de entre las siguientes (uf, qué mal trago, joder, señora, pero qué hace el niño leyendo este blog). En fin: allá vamos.
  • 4 meses, 3 semanas y 2 días. La mejor película del año pasado según el crítico de El País Javier Ocaña y la redacción del programa de televisión para el que trabajo. Cuenta la historia de un aborto ilegal en la Rumanía de Ceaucescu, pero de fondo nos transmite lo angustiosos que tuvieron que ser esos años, el miedo a hacer algo inapropiado, la sospecha de que hasta el recepcionista de un hotel puede ser un confidente del sistema. Si la vas a regalar, no lo hagas a alguien embarazado (o embarazada) ni a un/a antiabortista, aunque la película sólo muestra, no juzga. Es magnífica, de verdad.
"4 meses, 3 semanas y 2 días". No veais qué mal rollo da el tipo de la izquierda, que es el que practica los abortos.
  • Juno. La sorpresa independiente del año. La calificaron como “la Pequeña Miss Sunshine de 2008? (una película que también es un regalo infalible), y aunque no llega ni de lejos a su calidad, sí que transmite un buen rollo parecido. Ésta sí se la podéis regalar a un antiabortista y a una embarazada, porque apuesta por la vida sin (¡milagro!) destilar ningún tufillo en contra del aborto. Otra que muestra pero no juzga, cosa muy difícil de encontrar, oiga.
  • No es país para viejos. Poco más se puede añadir de la ganadora del Oscar a la mejor película, mejores directores, mejor Javier Bardem, mejor guión adaptado, peor corte de pelo… Lo último de los Hermanos Coen está a la altura de sus mejores obras. Aciertas seguro a no ser que se lo pienses regalar a ese amigo gañán que todos tenemos.
  • Seda. Según unas páginas web ya está en DVD y según otras no. Yo iba a proponer que regalarais la película con el libro de Alessandro Baricco, porque la película está bien pero no es sublime, y si la regalas con el libro quedas como superculto y encima subes el nivel del regalo. Si no está a la venta todavía, acompaña el libro de un gusano de seda o de un pañuelo de ídem, a elegir.
  • Shine a light. El concierto de los Rolling Stones versión Martin Scorsese. Esto no se lo regales a alguien que le gusten los Pecos, porque a casi nadie que le gustan los Pecos le gustan también los Rolling, excepto a mí, que tengo cerca de 40 discos de los Rolling y 2 CDs con lo mejor de los Pecos. Hay una edición de lujo fantástica (ya vuelvo a hablar de Shine a light) que yo le regalé a mi amigo Luis hace poco y se quedó contentísimo, pero aún asi sigue diciendo Martin “Scorzese”.
  • Antes que el diablo sepa que has muerto. La última película del genio Sidney Lumet. Si la vais a regalar, hacedme un favor: poned con rotulador en la carátula la palabra “de” entre las palabras “Antes” y “que”. Yo creo que los traductores, por no cometer un “dequeísmo”, han cometido una gilipollez. Con esta película vuelvo a coincidir con mi amigo Javi Ocaña en que es una de las mejores del año. Y encima con Philip Seymour Hoffman en estado de gracia (como casi siempre) y con una Marisa Tomei que está guapa incluso en la escena en la que copula con Phillp Seymour Hoffman, que es que no hay derecho, hombre.
"Antes que el diablo sepa que has muerto". Sí, ya sé, aquí tenía que ir una foto de Philip Seymour Hoffman, Ethan Hawke o Albert Finney. Pero es que Marisa Tomei me gusta desde su Oscar por "Mi primo Vinny". ¡Chata!
  • Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. No es la mejor de Indi, ni mucho menos, pero yo creo que es el típico DVD que no te importa que te regalen. Pasa algo parecido con Mamma mía!
  • Gente de mala calidad. Una película española muy agradable y divertida, aquí coincido con Cristina Iglesias, la productora con la que más a gusto he trabajado en mi vida. La han olvidado injustamente en los Goya, igual que ha pasado con Los años desnudos, El rey de la montaña o Aparecidos. Éstas también las recomiendo, aunque aún no han salido todas al mercado.
  • Kung Fu Panda. Con quien coincido aquí es con mis familiares y asiduos Teresa, Rosa y Julio. Os estoy citando a más gente porque como a estas alturas del blog muchos pensaréis que soy un cretino, pues así doy más empaque a las recomendaciones. Yo no sé si es la película que más me ha gustado en 2008, pero sí con la que más me he reído. Y Florentino Fernández está muy contenido en el doblaje, no dice jarrrrl ni nada.
"Kung Fu Panda". La película más cachonda del año. Lástima que el Oscar de animación se lo va a birlar Wall-E.
  • Wall-E. También es de animación, pero ya es otra cosa, es como un nivel superior, se está casi una hora sin palabras y aún así hipnotiza a los niños. Es que la Pixar lleva ya un tiempo instalada en ese nivel superior. Mi hermana Susana se la compró el otro día y está tan contenta con ella.
  • También os iba a recomendar Los girasoles ciegos para que hicierais un pack con el libro, igual que con Seda, pero ¡sapristi! aún no ha salido en DVD. Bueno, pues cuando salga se la regaláis a quien sea, pero siempre y cuando el regalado no sea demasiado fachita. El libro del tristemente desaparecido Alberto Méndez en el que se basó el guión del tristemente desaparecido Rafael Azcona por supuesto que está a la venta, y tiene dos historias que no cuenta la película.

Y ya no os recomiendo más cosas, que esto es un post, no un catálogo on-line. Feliz noche de Reyes y suerte con el regalo del roscón, que hay que ver, cada año son más absurdos. A mí lo último que me tocó fue una figurita que es como un aspa enana que no sé si era un payaso que daba una voltereta o qué. Se la di a mi cuñada Rosa y la puso encima de la tele. Aunque a lo mejor es suya porque le tocó una igual y la mía todavía merodea amenazante por mi casa…

viernes, 2 de enero de 2009

2009 no será lo mismo sin…

No quería que el primer post del año fuera triste, pero tampoco quería comenzar 2009 sin despedirme de unas cuantas personalidades del cine y la televisión que se nos fueron en los últimos días de 2008. Que se marche gente siempre es triste, pero estos cuatro grandes se habrán ido con la seguridad de que los que nos quedamos aquí abajo (o arriba) esbozaremos una sonrisa de admiración cada vez que les recordemos. Porque en las últimas semanas del año se nos han marchado:
  • Robert Mulligan, o sea, el genio que dirigió Matar un ruiseñor, el tipo que convirtió al abogado Atticus Finch (Gregory Peck) en el personaje de la historia del cine más querido por el público americano según una encuesta de la AFI. Robert Mulligan, cuyas películas nos hacen pensar que era mucho mayor de lo que era (pasa lo mismo con Sidney Lumet porque también dirigió muy temprano su primera obra maestra, Doce hombres sin piedad), también es el autor de Verano del 42, El otro o El próximo año a la misma hora. Además, tenía un hermano que se llamaba Richard que, para los que devorábamos series en los últimos 70 y primeros 80, siempre será el Burt Campbell de Enredo, uno de los vecinos de Las chicas de oro o el patriarca de Nido vacío. Ya no hay comedias como éstas de Susan Harris. Y muy pocas filmografías como las de Robert Mulligan.
Atticus Finch (Gregory Peck) y el pobrecito señor negro al que defendía en "Matar un ruiseñor"
  • El nombre de Elsa Fábregas no dice gran cosa. Pero ella pronunció frases como “A Dios pongo por testigo de que nunca volveré a pasar hambre”, o “Ya todos saben lo que soy”, o “Él nunca te amará, asi que ¿para qué seguir viviendo?”. En efecto: Elsa Fábregas era la actriz de doblaje que puso la voz en español a Scarlatta O’Hara, a Gilda y al ama de llaves de Rebecca, pero también fue la dobladora habitual de Katharine Hepburn, Judi Dench, Doris Day, Anne Bancroft, Sofia Loren, Anouk Aimée, Julie Christie, Jeanne Moreau o Shelley Winters. No soy un gran fan del cine doblado, pero voces como la de Elsa Fábregas (pincha aquí: ¿a que la has oído mil veces?), Rogelio Hernández (Paul Newman, Michael Caine, Jack Nicholson, Marlon Brando, Gene Wilder…) o José María del Río (Tom Wilkinson, Dustin Hoffman, Billy Bob Thornton…) me hacen disfrutar del difícil arte de ponerle la voz a un actor que no eres tú. Elsa Fábregas también apagó su voz estas Navidades.
  • También se ha ido Robert Prosky, que sólo nos sonará a los que veíamos Canción triste de Hill Street (qué lamentable traducción de Hill Street Blues, título original en el que “blues” era un juego de palabras entre la música y el color de los uniformes de los polis, ¿veis por qué defiendo en general las versiones originales?). Prosky era el Sargento Jablonsky, o sea, el jefe de Furillo, pero no el que decía “tengan cuidado ahí fuera”, sino el otro, el soso. Pero también fue un eterno secundario que aparecía en Matrimonio de conveniencia, El mejor, Gremlins 2, Pena de muerte, Hoffa, El último gan héroe, Señora Doubtfire papá de por vida… Amigo Prosky, tenga cuidado ahí arriba (o abajo).
  • El último en irse ha sido Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura en 2005, dramaturgo excepcional, activista político y mosca cojonera del poder establecido. Pero este Premio Nobel también dejó su improntita en el mundo del cine con guiones como La huella (versión de 2007), La mujer del teniente francés, El sirviente, El último magnate (de Elia Kazan, una película grande, grande, grande)…

2009 no será lo mismo sin ellos. Pero habrá que seguir adelante, ¿no?