miércoles, 31 de diciembre de 2008

¡Feliz 2009! (Mira el lado bueno de la vida)

No es la primera vez que felicito un año enviando esta secuencia a modo de christma, ni seguramente será la última. Y lo hago por varios motivos:
  1. Porque si algún día creo en un dios, será en uno que haya sufrido una pasión como la de La vida de Brian, y no como la de Mel Gibson.
  2. Porque Monty Python son un poco Dios.
  3. Porque el mensaje, aunque utópico, es alentador: Mira siempre el lado bueno de la vida.
  4. Porque la forma ideal de acabar un año y empezar otro es sonriendo. Y aunque no siempre es posible, o no siempre apetece, a mí esta secuencia me provoca una sonrisa, sea cual sea mi estado de ánimo.
También vosotros me habéis hecho un poco más feliz durante el tramo final de 2008 con vuestras visitas, ocurrencias y comentarios. Gracias a todos.

¡Feliz 2009! 

lunes, 29 de diciembre de 2008

The Spirit y Australia

El pasado jueves se estrenaron varias películas en España, pero de entre ellas destacan dos. Bueno, no sé si destacan, las destaco yo y por eso ya me creo que destacan. Son The Spirit y Australia. En este blog ya había hablado de sus actores/trices, pero no de las películas en sí, así que allá voy. Ah, y voy a ir insertando fragmentos de villancicos para que este post me quede supernavideño.
Cuando me invitaron al pase de prensa de THE SPIRIT (hace ya casi un mes), nos pidieron a todos los asistentes que no publicáramos críticas de la película hasta por lo menos el 18 de diciembre. Esto no es una crítica, porque yo no soy un crítico, pero nadie podrá decir que no he esperado hasta el día 18. Si me descuido me dan las uvas, y nunca mejor dicho. Pero hicieron bien en pedírmelo, porque yo no puedo hablar bien de The Spirit. Puedo hablar regulín regulán e incluso mal. Porque tiene varios problemas.
  • Está basada en uno de los mejores cómics de la historia, el creado en los años 40 por Will Eisner, “el Orson Welles de la historieta”. En los años 40, The Spirit revolucionó el mundo de las viñetas con su luz y sus encuadres. The Spirit ni siquiera tenía ni un logotipo fijo: Will Einser lo escribía de una manera distinta en cada aventura (en la ilustración de más abajo, por ejemplo, la valla en la que está apoyado es la que dibuja su nombre). Pues bien: la película no se acerca a la calidad del cómic ni de lejos. Ya vienen los Reyes con el aguinaldo.
The Spirit, de Will Eisner, que si levantara la cabeza...
  • Está dirigida por Frank Miller, otro gran dibujante… pero no tan gran director. Frank Miller codirigió maravillosamente con Robert Rodríguez la versión en cine de su novela gráfica Sin City. Pero se ve que sin Robert al lado la cosa no resulta tan fácil.
  • El principal problema de la película es que si la comparas con el cómic, sale perdiendo. Si la comparas con Sin City, sale perdiendo. Y si no has visto Sin City ni conoces el cómic, que es lo más probable, te aburres como una mona (y esta afirmación me la corroboró Isabel Lapuerta, directora del programa de CANAL+ Boyero y Cia, con quien tuve el gran placer de verla). Pero mira cómo beben los peces en el río.
  • Eso sí, gracias a la película y a SONY Pictures, días más tarde tuve otro gran placer: el de entrevistar a las “chicas Spirit”: Scarlett Johansson, Eva Mendes y Paz Vega. Aún me depierto sudoroso algunas noches recordando ese día en el que, por una vez, creí en Dios. Y Dios era mujer.
Si mal no recuerdo, fue esa misma noche cuando me invitaron a ver AUSTRALIA. Fui solito con mi chica, a la que la película le gustó menos que a mí y Hugh Jackman bastante más que a mí (por cierto, Menstyle ha publicado un especial sobre el actor cuya visita recomiendo). Pampanitos verdes, hojas de limón. A mí Australia me pareció que no iba a ganar muchos Oscar (de hecho, la han obviado en los Globos de Oro), pero me gustó que pareciera una película hecha a la antigua usanza. Quiero decir, rodada a la manera clásica en el mejor de los sentidos, y eso que el director, Baz Luhrmann, no fue precisamente clásico en Moulin Rouge!  Australia es de aventuras, de acción, de amor, sale un niño que es medio héroe, un héroe que es medio niño, una heroína (o sea, un héroe hembra, no estoy hablando de droga ahora mismo), un malo que es malísimo y un malísimo que ya pasa a ser un hijoputa, dura dos horas y media que se te pasan volando, la musica es bonita, la fotografía también… ¿qué más se puede pedir? Ya sé, que sea una película sublime. Vale, pues no lo es. Y que Hugh Jackman salga de la pantalla en plan La rosa púrpura del Cairo y bese a las espectadoras. Bueno, pues eso tampoco pasa. Pero para mí no le hace falta. Me lo pasé pipa con Australia. María, María, ven acá volando, que el chocolatillo se lo están fumando (esto igual no es así).
Por cierto, Hugh Jackman (de quien también hablé en este blog, y de una manera tal que muchos de vosotros me tachasteis de ser un poco gay) va a presentar la gala de los Oscar. Qué raro ¿no? No es un humorista, ni un showman… es un actor que se aprenderá un guión, lo soltará y difícilmente improvisará si hay algún imprevisto. Es raro, pero seguro que funciona mejor que humoristas como Chris Rock o David Letterman. Y es tan guapo y está tan mazas… No sé, ya lo veremos y aquí lo hablaremos. Fum, fum, fum.

P.D. Hace unos años, en CANAL+ hacíamos un programa maravilloso que se llamaba Código Cine. Lo presentaba Juan Zavala, y comenzaba siempre con un editorial que escribía Tony Partearroyo y montaba Jorge Ortiz. A Tony le perdí la pista hace dos años y pago recompensa a quien me dé alguna noticia de él, incluso se la pagaría a él mismo. Pocas veces he admirado tanto a una persona. Y Jorge sigue trabajando conmigo, de hecho es mi jefe, a pesar de lo cual también le admiro y además le aprecio. Ambos explicaron en el siguiente “editorial” quiénes eran Will Esiner y The Spirit mucho mejor que yo. Disfrutadlo.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Historias de la radio (y de la Navidad)

Resulta que yo colaboro en dos programas de radio, dando por teléfono desde casita, o desde donde esté, unas recomendaciones cinematográficas semanales muy breves para los (muchos) oyentes que tienen Javier Cárdenas (Atrévete, Cadena Dial) y Tony Aguilar (Internight, 40 Principales). Sí, ya sé, qué dos cadenas más poco cinéfilas, pensaréis. Pues ahí están los dos, abriendo un rinconcito al cine en sus programas, y sobre todo haciendo la obra benéfica de acogerme unos minutos a la semana, que ya hay que ser buenos amigos, ya.
El caso es que un día de la pasada semana ambos coincidieron en la misma idea, y en unas horas recibí sus dos llamadas para que, con motivo de su(s) último(s) programa(s) del año, me personara en sus sendos programas para, por una vez, hablar en vivo y en directo (que era el título de un programa de Emilio Aragón, fíjate, se me acaba de venir a la cabeza su sintonía, que friki que soy). Su sola llamada me hubiera bastado para acudir como un perrico, porque anda que no me gusta a mí ni nada entrar en un estudio de radio (al de Cárdenas ya lo había hecho alguna vez, y bueno, hace algunos años lo hacía semanalmente, no digo cuántos para que no calculéis mi edad) (venga va, desde 1987 hasta 1991 y desde 1994 hasta 1998). Pero no sólo es que los dos me llamaran. Es que los dos me argumentaron unos motivos irrechazables.
A las 19:00 estaba sentado en un auditorio que Javier Cárdenas, MJ Aledón, Roberto Alcaraz e Isidro Montalvo habían convertido en un enorme estudio de radio con público, en el Hospital La Paz de Madrid. Cómo vas a negarte a ir a un programa que hacen para que los niños enfermos del hospital pasen un rato entretenido viéndoles hacer radio en vivo, disfrutando de Sergio Dalma, Amaral, Carlos Baute, actuaciones infantiles, etc. Ver las caras y las sonrisas de esos niños durante el programa-show te compensa cualquier cosa, y te quita malos y absurdos rollos de la cabeza. Mi misión ahí arriba fue contarles a todos qué películas pueden ir a ver al cine, con papás o sin papás. Ojalá todos los niños que estaban allí esa tarde pudieran ir estas Navidades a ver una película. Por programas como éste, Atrévete tiene un Premio Ondas a la innovación radiofónica. Aunque lo del otro día me parece que tiene mucho más valor.
Javier Cárdenas con Amaral y Sergio Dalma en el Hospital de La Paz.
A las 22:00 estaba sentado en el estudio McCartney de 40 Principales, en Gran Vía (se llama así porque Paul McCartney lo inauguró en 1989), con Tony Aguilar, compañero de juergas, viajes y otras chorradas, aunque también alguna vez hemos puesto en marcha alguna cosa productiva, con sus escuderos David, María y con… ¡Iker Casillas! También era el último programa de Tony antes de las fiestas. Iker ponía en cierto modo el toque solidario del programa, y no porque nos solidarizáramos con él por la marcha del Real Madrid y de su portería, que también, sino porque Iker y Tony hablaron de ese partido contra la malaria que organizaron la semana pasada el cancerbero y Rafa Nadal (me encantan los términos que usan los periodistas deportivos para no repetir otros: “cancerbero”, “ariete”, “esférico”…), y en el que Tony participó en el apartado musical. Qué raro, yo ahí pidiéndole autógrafos a Iker Casillas como una adolescente en celo, la última vez que estuve tan cerca de un futbolista yo creo que fue de Amancio. Pues es un tío muy majete, Casillas, le echó un partidico a Sergio Alcover de Fama ¡a bailar! en la X-Box (que no sé muy bien lo que es) y todo. Y ahí estuve yo, hablando de cine y de todo aquello sobre lo que me dejaron meter baza. Nos hicimos una foto con el equipo de “Internight“, del que Tony es el capitán, Iker el portero y yo debo de ser el utillero.
El equipo de Internight al completo, con Iker Casillas, Tony Aguilar, Sergio Alcover, Joseba, David, María y Servidora.
Y como se supone que este blog está para hablar de cine (o tele), y no de radio y de mí (y esto último es lo que más hago, es lo malo que tiene darle un blog a un tipo que no escribe un diario íntimo), pues voy a aprovechar algunas de las recomendaciones cinematográficas que di en Internight (algunas para bien y otras para mal) para informaros aquí de algunos de los títulos que llegan estas fiestas. Son:
  • Di que sí
  • Australia
  • Pérez, el ratón de tus sueños 2
  • The Spirit
  • Desperaux
  • El lince perdido
  • Personas (la película)
  • Rockanrolla
Hala, a elegir una/s película/s para esta/s fiesta/s, y a pasarlo/s bien/es.

P.D. Ya que le he puesto un título tan pretencioso a este post, os dejo con uno de los mejores sketches de la maravillosa Historias de la radio, que además es uno de los favoritos de mi amigo Ignacio Giménez-Rico. Feliz Navidad.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Los Goya: me gusta / no me gusta

Hace 17 años, Jean Pierre Jeunet, uno de los directores de Delicatessen, rodó un corto que se exhibía precisamente antes de Delicatessen: Foutaises (en España, Tonterías). En él, Dominique Pinon, uno de los tíos con la cara más extraña que he visto en mi vida junto con Joe Rígoli, enumeraba cosas que le gustaban y cosas que no. Así de sencillo y así de genial. No viene mucho a cuento, pero yo ahora voy y os casco el corto, ni ídem ni perezoso, por si lo queréis ver. Pero este post no va de Jeunet.
¿Por qué me he acordado de Foutasies? Pues porque el viernes pasado la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas de España (¿os he dicho ya que me encanta decir entero este nombre?) hizo oficial la lista de Nominados a los Goya. Y a mí me han empezado a venir a la cabeza cosas que me gustan y cosas que no me gustan de esa lista. Igual que a Dominique Pinon, y no se crean que con una cara mucho más ortodoxa. Y así de paso, entronco con los dos últimos posts del blog (yo antes no hablaba así, os lo juro), que iban dedicados al Goya de Honor de este año, Jesús Franco.
Antes, eso sí, tal vez queráis echar un vistazo a la LISTA OFICIAL DE LOS CANDIDATOS A LOS GOYA. En fin, allá voy:
  • Me gusta Manuela Velasco, que fue quien leyó la lista de nominados con José Luis Torrijo, que también me gusta, pero en otra dimensión.
  • No me gusta cómo habla la presi Ángeles González Sinde, ni la chorrada ésa de eliminar este año la palabra “nominados” y sustituirla por “candidatos”, porque la primera es un anglicismo. También es un anglicismo “condemor”, y se usa en el cine español (este dato tengo que verificarlo). Además, justo este año la RAE ha aceptado la palabra “nominado” con el significado de “candidato”. Qué cosas.
  • Me gusta que Los girasoles ciegos tenga 15 nominaciones. No es la mejor película española de la historia (¿cuál es la mejor película española de la historia?), pero sí creo que es la mejor del  año. Me caen bien Cuerda, Javier Cámara y Raúl Arévalo, es increíble el trabajo de Maribel Verdú y adoro al desaparecido maestro Azcona (un día le di la mano y de los nervios casi se la disloco).
  • No me gusta que Los crímenes de Oxford tenga tantas nominaciones (6) . No entendí la película, como para entender que la nominen tanto.
  • No me gustó nada que Elijah Wood se comiera unos espaguetis con tomate sobre las perolas de Leonor Watling. Las perolas de Leonor Watling son sagradas, y Elijah Wood para mí siempre será un jodido gnomo, hombre. Sólo por eso deberían no nominar a Los crímenes de Oxford.
Leonor Watling a punto de permitir que Elijah Wood cree en mi mente una imagen erótica lamentable
  • Me gusta que nominen a Agustín Díaz Yanes porque me cae bien.
  • Pero no me gusta que Sólo quiero caminar tenga 11 nominaciones, porque si ésta es la segunda mejor película del año, mal vamos.
  • Me gusta que nominen mucho a Camino (7) por Javier Fesser Emilio Gavira, que es uno de mis amigos más grandes y porque así el Opus está nominado a algo bonito en su vida. Hay que tocarle los huevos al Opus de vez en cuando, que en esta vida no hay nada sagrado (y nunca mejor dicho), excepto las perolas de Leonor Watling.
  • No me gusta que Raphael tenga un especial en Nochebuena y que Josema Yuste y Florentino Fernández tengan otro en Navidad.
  • Me gusta que nominen como directores noveles a Nacho Vigalondo, porque es un cachondo, y a Belén Macías, proque es amiga de Javier Ocaña y los amigos de mis amigos digo yo que algo bueno tendrán.
  • Pero no me gusta que Los cronocrímenes y El patio de mi cárcel le estén quitando el puesto a otras buenas películas noveles, como El rey de la montaña o Aparecidos, que no figuran en la lista. Qué porra.
  • Me gusta que Retorno a Hansala tenga 3 nominaciones. Es una película sencilla, pequeña, solidaria y bonita.
  • Me gusta que Rafael Azcona opte al Goya al mejor guión adaptado. Lo siento por sus contrincantes, porque este año no tienen nada que hacer.
  • No me gusta que Sangre de mayo y La conjura de El Escorial sumen 12 nominaciones entre las dos, aunque la mayoría sean técnicas.
  • Me gusta que Alberto Iglesias opte al Goya por enésima vez. Es el mejor músico que tenemos, y además es el más majo. Los habrá quienes prefieran a Bebe, pero no es lo mismo.
  • Me gusta que ésté nominada 3 veces Mortadelo 2, pero otra vez porque sale Emilio Gavira. La película me pareció un horror, o casi.
  • No me gusta la lombarda, y mi madre la pone siempre en Nochebuena.
  • Me gusta que esté nominada Verónica Echegui. No creo que tenga mucho que hacer este año ante Maribel Verdú, pero es un pedazo de actriz con mucho futuro.
  • No me gusta el criterio de selección de los actores revelación. No lo entiendo. El año que lo ganó, José Ángel Egido me explicó que era porque, aunque ya era mayorcito, había abordado su primer papel de peso. Ana Wagener, gran actriz, está nominada este año, pero su papel en El patio de mi cárcel no me parece que tenga mucho más peso que los de, por ejemplo, El bola o Los años desnudos, creo. Me lo reexpliquen, por favor, que si no el año que viene voy a proponer a Fernando Chinarro para esta categoría.
  • Me gusta que cuatripita como nominada Elvira Mínguez, una actriz capaz de salir airosa del mayor desastre jamás filmado.
  • Porque no me gustó nada Cobardes. No es el mayor desastre jamás filmado, pero no me gustó nada.
  • Y me gusta mucho que haya vuelto la categoría de Mejor Película Europea. Y que este año no haya habido dudas ni polémica con los cortometrajes. Y escribir este blog. Y que lo leáis. Y los polvorones de toda la vida. Y los panchitos con cerveza antes de comer.

En fin, que esto es todo, que no es poco. Abrazos y felices fiestas, prosperidad, y paz y amor a los hombres y a las mujeres de buena voluntad, jou jou jou. Pero qué poco espíritu navideño tengo, Dios mío.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Un café con el Tío Jess (y II)

Decíamos ayer… muchas cosas de Jesús Franco Manera, el Goya de Honor de este año. Pero no citamos algunas de sus películas, tal vez porque son demasiadas (cerca de 200). Si queremos recordar las más importantes, podríamos hablar de Gritos en la noche, Rififí en la ciudad, Killer Barbys, Sexo caníbal, Vampiresas 1930, Justine, Maciste contra la reina de las Amazonas, La hija de Drácula, Drácula contra Frankenstein, El sexo está loco, El castillo de Fu Manchú, Justine, El secreto del doctor Orloff…
Si queremos echar unas risas con el sentido del humor con el que tituló su etapa erótica (bueno, no fue una etapa, es una constante), podríamos citar Falo Crest, Phollastía, Las chicas del tanga, Las chuponas, Entre pitos anda el juego, El mirón y la exhibicionista, El Ojete de Lulú (y El chupete de Lulú), Para las nenas leche calentita, Un pito para tres, Una rajita para dos, Mil sexos tiene la noche, Macumba sexual, Gemidos de placer, La casa de las mujeres perdidas, Confesiones íntimas de una exhibicionista, La noche de los sexos abiertos, La chica de las bragas transparentes, Aberraciones sexuales de una mujer casada o Experiencias eróticas de Frankenstein. Genio y figura. Él solito se hace un ranking como los dos que ya hemos publicado en este blog (uno y dos). 
Jesús Franco. Pero firmó películas como Jess Franco, Jess Franck, Joan Almirall, Rosa Maria Almirall, Clifford Brown, Juan G. Cabral, Betty Carter, Candy Coster, Terry De Corsia, Rick Deconinck, Raymond Dubois, Chuck Evans, Toni Falt, Dennis Farnon, A.M. Frank, Adolf M. Frank, Anton Martin Frank, Jeff Frank, Wolfgang Frank, Manfred Gregor, Jack Griffin, Robert Griffin, Lennie Hayden, Frank Hollman, Rick Deconinck, James Lee Johnson, David Khune, Lulu Laverne, Franco Manera, Jeff Manner, Roland Marceignac, A.L. Marioux, John O'Hara, Preston Quaid, P. Querut, Dan L. Simon, Dave Tough, Pablo Villa, Joan Vincent, Robert Zinnermann, Cole Polly y un largo etcétera
Pero también decíamos ayer que Jesús Franco era un magnífico contador de anécdotas, para lo cual ha tenido que ser antes un gran vividor de las mismas. De anécdotas como éstas que os avancé en el anterior post:
  • Orson Welles llegó a España buscando un ayudante para el rodaje de Campanadas a medianoche. El productor, Emiliano Piedra, le mostró una lista de candidatos, entre los que se encontraba un joven Jesús Franco, pero sólo se lo mencionó de pasada, en plan “éste no, que es un cutre”. Pero Orson Welles insistió, vio Rififí en la ciudad  y el Tío Jess fue el ganador de esta especie de Operación Triunfo de cine.
  • Orson Welles hablaba castellano como tú y como yo”, dice Jesús. “Pero lo hacía con un terrible acento de Córdoba, que es donde lo aprendió”. Eso sí, con Jesús Franco hablaba en francés, primero porque era un idioma más distinguido y segundo, para que no se enterara el resto del equipo de lo que hablaban. Vaya dos.
  • Orson Welles se cabreó porque el montaje del último rollo de Campanadas a medianoche (que supervisaron Jesús y Emiliano Piedra) no le gustó nada. No quería que la película viera la luz. Pero los dos la presentaron de estrangis al Festival de Cannes, y allí ganó el Premio Especial. Entonces Orson dijo que qué era su opinión al lado de la de todo un jurado, y permitió que la película se estrenara. A todo esto, Jesús Franco habla de Orson Welles con tal admiración, que se emociona y se le humedecen los ojos. Y a mí, que soy medio idiota, también, pero de escucharle.
  • Un día estaba Jesús Franco tomando café con Miguel Mihura y Antonio de Lara “Tono”, dos de los más grandes genios del humor que ha dado el teatro en particular y la vida en general (como bien saben mi hermana Bea y Enrique y Sergio Catá, bueno, y mucha más gente, pero son ellos los que se me han venido a la cabeza). Unas mesas más para allá, se encontraba el actor José María Rodero charlando con un autor de teatro famoso por escribir obras con un solo personaje (Jesús no me supo decir su nombre ni yo deducirlo). Mihura les dijo: espera, que les voy a tocar un poco la moral. Se les acercó y les dijo: “Hola, cómo estáis. Qué, ¿planeando entre los dos una obra para medio personaje?”. Jesús Franco admira más a Mihura que a Tono. Pero sólo con mencionarlos le entra la risa, igual que a Neville y a Azcona. Qué envidia haberlos conocido.
  • Dice que le dan el Goya porque el año pasado, la Mediateca francesa le dedicó una retrospectiva parcial de su obra, compuesta por… ¡¡¡69 películas!!! ¡¡¡Parcial!!! Es que según la IMDB, Jesús Franco ha dirigido 189. Récord mundial. Yo creo que por eso le dan el Goya. No por la calidad, sino por la cantidad, que aquí se traduce en tesón y amor al cine. Cuando le digo que al final la Academia se ha rendido a su antiacademicismo, se ríe como un niño, hace un gesto con cierta y mano y cierto dedo y dice por lo bajinis: “Siiií… ¡¡¡¡Tooooooma!!!!”. Pero al momento aclara que le hace mucha ilusión.
El Tío Jess me siguió contando algunas anécdotas para mi deleite, que no sé muy bien lo que es, y después mantuvo esa charla que veremos en televisión con Pedro Temboury, en la que hablaron del cine español, del cine que hacen los dos, de las subvenciones, de los nuevos y viejos directores… Yo estoy seguro de que el discurso de Jesús Franco el día que recoja el Goya de Honor será mejor y más divertido que el surrealista (¿o dadaísta?) que pronunció su antecesor Alfredo Landa, gran actor pero que lamentablemente ha sacado a relucir una especie de vena “Aquí hay tomate”.
Una maravilla de café, ése al que invitamos a Jess Franco, por eso lo quería compartir con vosotros. Fue en Casa Manolo, frente a ese Teatro de la Zarzuela en el que he visto unas cuantas óperas, y algunas zarzuelas también.

Ya me voy con mantón de Manilaaaaaa.