sábado, 30 de abril de 2011

No tengas miedo… y vete a verla

Se acaba de estrenar esta semana una de esas películas de las que se hacen muy pocas en el cine español. Iba a decir: “buenas”, pero no quiero empezar este post siendo tan perversete, diablillo o hijo de perra. Así que diré “una de las pocas películas sensibles, delicadas, inteligentes, sutiles” que se hacen en el cine español. Se trata de No tengas miedo, la última película de Montxo Armendáriz. Y ya sabéis que trata un tema muy chungo: el abuso a menores desde dentro de la propia familia. Bueno, que lo he dicho de una manera muy críptica y fina, y ese no es mi estilo: va de que Lluís Homar se zumba a su hija Michelle Jenner desde que era niña, y su esposa Belén Rueda o no se entera o no se quiere enterar. Claro, como es ciega… (ah no, que eso era en Los ojos de Julia. Aquí están casados pero ella ve).
Bueno: pues ésa es precisamente la grandeza de la película: que pudiendo contar la historia con el gañanismo y poco cuidado del que yo acabo de hacer gala, Armendáriz lo hace a lo Lubitsch: sin mostrar, sólo sugiriendo, tú nunca ves lo que pasa, lo imaginas, llevas el abuso al grado que tú decidas, porque la cámara se sale del lugar de los hechos, se le interpone una puerta, se desvía a un primer plano del rostro , un cambio de plano
Michelle Jenner, sin sonreír, como se pasa casi toda la película y como es casi imposible pillarla en la vida real.
Esta semana he tenido la suerte de compartir con el equipo de No tengas miedo momentos varios. Es una doble suerte: por un lado porque estar con ellos es una delicia porque la película me gustó mucho y ellos me gustan más, y por otro lado porque sobrellevo mejor el playoff éste entre el Madrid y el Barça. Desde hacerles las entrevistas para CANAL+ hasta compartir con ellos el momento de la cañita y los nervios antes del preestreno.
Y como son todos tan majetes, pues me dijeron cosas como estas (cito de memoria, las frases no son textuales, pero las ideas sí):
“El miedo que se ve hay en esta película es mucho peor que el de mis títulos de terror recientes  (Los ojos de Julia, El orfanato…), porque este terror no es inventado, es real” (Belén Rueda).
“Montxo me dijo que con este personaje igual me insultaban por la calle, pero el guión era tan maravilloso que lo acepté” (Lluís Homar).
“Gracias por decirme que he hecho el mejor papel de mi carrera, no sé si será así, pero me han dicho que me va a abrir muchas puertas” (Michelle Jenner).
“Estoy muy satisfecho con la película, pero a ver ahora cómo funciona, porque esto del cine es un misterio” (Montxo Armendáriz).
“Hombre, qué tal, qué alegría veros, que hacéis por aquí” (Javier Cámara, que no está en la película pero se estaba tomando una caña en el mismo bar en el que quedamos el segundo día).
“El papel de Michelle es durísimo, nosotros somos los amigos que la ayudamos, y teníamos una frase de coña para definir su tristeza en el rodaje: ‘¿qué la pasa?’” (Núria Gago y Javier Pereira).
“Cómo está Michelle Jenner de tremenda” (José María Clemente).
“Sólo de pensar cómo se trataría este tema en un programa de televisión de los que se hacen ahora, se me ponen los pelos de punta” (Belén Rueda).
Michelle Jenner y Belén Rueda. No lo parece, pero quizá sea la escena más dura de la película.
“Montxo me lo ha puesto muy fácil: en la película soy un monstruo, pero no tengo que escenificarlo: pude ser amble, sonreír… cualquiera puede ser un abusador” (Lluís Homar).
“En la película sólo sonrío dos veces, la gente que la ve, después me dice que da gusto verme reír luego” (Michelle Jenner).
“Me he hecho de Twitter para promocionar la película, y me parece un invento, eso sí, no me ha cabido la “z” y mi nombre es Montxo Armendári” (Montxo Armendári[z]).
“La película es buenísima, nos ha gustado mucho” (Mis cuñados).
“Gracias por las facilidades que me has puesto estos días” (Yo a María Guisado, que ha llevado la prensa de No tengas miedo”).
“¿Por qué no dejas de escribir sobre cine y me haces un poco de caso y nos tomamos unas cervezas y unos cachueses, que es puente?” (Teresa, mi chica).

P.D. En la puerta del cine en el que se celebraba el preestreno para CANAL+, se me acercó un señor mayor a preguntarme qué pasaba, por qué había tanta gente mirandoy haciendo fotos. Pensé: “vaya, un ancianete con tiempo y ganas de hablar”, pero le di conversación porque yo soy así con los ancianetes. Resulta que el hombre había sido el chófer de Luis Buñuel durante el rodaje de Belle de jour. Me contó anécdotas del rodaje (alguna de ellas encajaban perfectamente conlo que he leído en la autobiografía de Buñuel “Mi último suspiro”), de Catherine Deneuve, de Ángela Molina, de su padre Antonio cuando iba al rodaje, de la ya enferma genialidad de don Luis… Moraleja: nunca desdeñéis las historias de vuestros mayores, queridos niños.

miércoles, 27 de abril de 2011

Una boda real de cine

Que se nos casan, señores, que se nos casan. Que se nos casa el Guillermo con la Catalina, o el William con la Kate (es que eso de Guillermo con Kate es como contradictorio, ¿no?). Y os preguntaréis todos con vuestras cristalinas vocecillas semejantes a la de Joaquín Sabina: “¿y qué hace una eminencia de la sabiduría cinematográfica como José María Clemente hablando de un tema tan mundano como la boda real británica, como si fuera María Patiño, o peor aún, como si fuera… bueno no sé?” Pues porque a mí me gusta mucho imaginar cómo sería una boda así si estuviéramos en el mundo del cine. O dicho de otra forma, qué películas habría contratado la familia real británica de haberles fallado el plan A.
LA FAMILIA. Todos sabemos que la familia Middleton – Goldsmith no tiene ni pizca de sangre azul en sus venas. Qué fuerte. Estas diferencias me recuerdan a las disputas de El padre de la novia (Vincente Minnelli, 1950). Pero aquí el problema del Señor Middelton no es precisamente el que tenía Spencer Tracy (que su hija se fuera de su casa), sino asumir a la casa de locos a la que se va.
El mejor padre de la novia, Spencer Tracy.
LAS DESPEDIDAS DE SOLTERO. Las de Kate y William han debido de ser supersosas. Guillermo la celebró con 20 amigos, y creo que no hubo ni pilinguis ni nada. Y la de ella la organizó en una casa su hermana Pippa (¿en qué momento decides que tu hija se va a llamar Pippa?), y creo que tampoco hubo boys, o al menos no llamaron a los de mi empresa. Una despedida como la de Resacón en Las Vegas (Todd Phillips, 2009) les habría preparado yo, con el príncipe Guillermo en la azotea y con Tyson y un tigre dando por saco por ahí.
EL VESTIDO. Dicen que el vestido de Kate cuesta 434.000 dólares (como soy de letras, me da un poco de pereza pasarlo a libras esterlinas, que lo haga Montoro, ya si eso), y que ha encargado tres diferentes para que nadie sepa antes de tiempo cuál se va a poner. Qué tensión, yo estoy en ascuas. Tenía que haber hablado con la dama de honor protagonista de 27 vestidos (Anne Fletcher, 2008), porque a mí tres opciones me parecen pocas…
EL BANQUETE. Lo primero que voy a hacer, por supuesto, es remitiros a mi blog vecino Nada importa, y como segunda opción, le voy a pasar el marrón a la gente de El banquete de boda (Ang Lee, 1993), para sorprender con una fusión de platos orientales y neoyorquinos. Eso sí, tendrían que emplearse a fondo, porque primero hay un almuerzo para 600 personas y luego una cena para 300. De postre  parece que van a sacar una tarta con pasas, nueces, guindas, brandy y huevos de corral. Pero yo sacaría la enorme tarta francesa de El pastel de boda (Denys Granier-Deferre, 2010), ésa que se cae al principio de la película. Para que se fastidien, básicamente.
LOS INVITADOS. Ojo, que son nada menos que 1.900. Lo que no sé es por qué de esos 1.900 solo comen y cenan 900, pero ese no es mi problema. En la lista están Guy Ritchie, David Beckham, Elton John, Mister Bean (que fue el cura de Cuatro bodas y un funeral, yo lo utilizaría también para esta boda)… pero también irán los Príncipes de Asturias, el Rey Juan Carlos I, la Reina Sofía y Constantino de Grecia. Así que, viendo a estos dos últimos, tambien podríamos pedirles consejo protocolario a la gente de Mi gran boda griega (Joel Zwick, 2002).
La mítica boda oficiada por Rowan Atkinson en "Cuatro bodas y un funeral".
LA MÚSICA. De esta parte os hablará mucho mejor que yo el maravilloso Fermín Zabalegui, gurú musical donde los haya de la blogosfera mundial, pero yo, hortera hasta la médula, recurriría a la playlist de La boda de Muriel (P.J. Hogan, 1994), así, a saco, todo con canciones de Abba. Seguro que la reina Isabel se vuelve loca en el centro de la pista cuando suene Dancing Queen.
LA NOCHE DE BODAS. ¿Y cuando se vayan ya los tortolitos para casa, dispuestos a consumar después de consumir? ¿Eh? Pues allí se podría dar una situación muy parecida a la de Julia Roberts en Novia a la fuga (Garry Marshall, 1999), en cuanto Kate descubra que van a vivir, sí, en la misma casa de Clarence House que el príncipe Harry. También puede suceder que huya porque haya alguna foto de Camila Parker Bowles.

¡Vivan los novios! O como se dice en inglés, ¡living the boyfriends!

domingo, 24 de abril de 2011

Pasos de Semana Santa

Es muy habitual volver despistado al trabajo después de unas vacaciones. Vuelves a la rutina y no sabes si Yemen se habrá comido a Siria, si Sergio Ramos habrá sido costalero en Sevilla y habrá derribado al Cristo bajo las ruedas de un autobús, si Aznar habrá calificado a Zapatero como “una ceja extravagante”… Y si además eres aficionado al cine y la televisión (os recuerdo que este blog trata a veces de estas dos cosas)  ya ni os cuento. La pregunta más habitual en las oficinas los lunes de retorno tras la Semana Santa es: “¿Qué habrá pasado mientras yo comía torrijas junto a quince costaleros sudorosos que portaban al Cristo que perdió el gorro?”  Y para eso estoy yo, criaturas, para contaros por encima lo que ha sucedido en nuestro mundillo durante estas Santas Pascuas.
  • Para empezar, una mala noticia para el cine y para Valencia: han cerrado los cines UGC del Mercado del Campanar. Eso supone que desaparecen 2.100 butacas, y muchas de ellas para ver películas en V.O.S. Un duro golpe. Lo sentimos, valencianos.
  • Una buena noticia para el buen gusto: en Semana Santa han caído las audiencias de DEC (7,6%) y Sálvame Deluxe 12,5%. ¿Estamos entrando en razón o ha sido una mera casualidad?
  • Se va cerrando el reparto sobre un proyecto cinematográfico un poco friki: el biopic de Hervé Villechaize, ese actor enano que se hizo muy famoso en España a finales de los 80 porque era clavadito a Felipe González, y Javier Gurruchaga se lo trajo un día a su programa de televisión para parodiar una entrevista de Victoria Priego al Presidente. En principio, le interpretaría  Peter Dinklage, el actorazo (enano) de Vías cruzadas, Un funeral de muerte o la serie Nip/Tuck. Le acompañaría o Ryan Gosling o James McAvoy (el reparto está sin cerrar, aunque Gregorio Belinchón apostaba este fin de semana por el segundo). Si el proyecto se hiciera en España, yo votaría por Emilio Gavira, otro actor enano y enorme.
Herve Villechaize, el enano de azarosa vida que se parecía a Felipe González mucho
  • El Partido Socialista de Madrid asegura que si gana las elecciones promoverá un Festival Internacional de Cine en la capital que contribuya al fomento de la industria audiovisual. No sé si me parece bien, mal o me la suda: hay tantos festivales… pero desde luego, si el concepto de Tomás Gómez de potenciar el cine vía festivales tiene que ver con su idea de hacer carteles basados en películas (por favor… ¡ese artel de Invictus!), soy capaz de votar al PP. Bueno, no.
  • La Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE) de Nueva York ha elegido a También la lluvia como mejor película, a Icíar Bollaín como mejor directora, a Javier Bardem como mejor actor por Biutiful y a Mario Casas como actor revelación por Tres metros sobre el cielo. Mientras tanto, también en Nueva York, tenía lugar el Festival de Cine de Tribeca, donde Paco Cabezas ha presentado en EE.UU. su película Carne de neón. Por cierto, a Paco, que es amiguete, le he dado una cámara de vídeo para que se grabe estos días en Nueva York con Mario Casas y Macarena Gómez. Veremos qué ha hecho en breve en el programa de tele que dirijo con una clarividencia pasmosa, Nos gusta el cine, en CANAL+.
  • Y las siempre tristes noticias que nos llegan cuando nos dejan las personas que en algunos momentos nos hicieron felices: durante estos días han muerto Kevin Jarre, ganador del Oscar y guionista de ‘Tombstone’; Sol Sacks, el creador de la mítica serie Embrujada (¡tenía 100 años!) y Aitzol Aramaio, joven director de cine y autor de Un poco de chocolate,  de cuya muerte me entero sobrecogido por el twitter de Bárbara Goenaga. Tenía sólo 40 años.


miércoles, 20 de abril de 2011

Dennis Quaid y la rayita

Hace poco se estrenaba Sin límites, una película sobre un escritor (Bradley Cooper) que tomaba una droga mágica  para tener más éxito en su trabajo, como si fuera un ciclista. En esta línea temática, Dennis Quaid declaraba hace unos días que en los 80 la cocaína estaba incluida en los presupuestos de las películas, y que él estuvo al borde de la autodestrucción por su adicción a esos mágicos polvillos que dan tanto subidón (la verdad es que esta metáfora de la cocaína podría utilizarse también para la adicción que en los 80 confesó Michael Douglas).
A Dennis Quaid le ha dado por airear su pasado como si fuera un loco, sin sacar un libro de memorias como haría Justin Bieber. A mí me parece bien que confiese estas cosas, quién no ha tenido de joven algún amor sonrojante, algún vicio inconfesable o se ha zumbado a una cabra joven (bueno, quizá me estoy excediendo en mis confesiones). Pero yo matizaría unas cuantas cosas en esta historia de Dennis Quaid y las cabras. Digo, las drogas.
Dennis Quaid, ahí como diciendo: "Sí, yo me metía lo que me daba la gana, qué pasa".
1. Él dice que en las películas de los 80 había una partida del presupuesto destinada a la cocaína para los artistas, en concepto de “otros gastos”. Los técnicos se jodían o la pillaban por su cuenta. Eso explicaría, por ejemplo, el elevado presupuesto de Salvador, con John Belushi en el reparto. O que a veces Gerard Depardieu tuviera problemas para trabajar: no es que tuviera fama de complicado, es que con esa nariz podía destrozar el presupuesto de cualquier superproducción. Es como si Adrien Brody hubiera trabajado en los 80. Imaginaos la cara de pánico del encargado de “otros gastos”: “Oye, que ese tío no se acerque al cajón de las papelas”.
2. Estas declaraciones podrán haber impactado mucho en EE.UU., pero que no se lo cuenten a los madrileños que vivieron los 80 o a los que, aunque fuéramos demasiado jóvenes, teníamos hermanos mayores. Alguien dijo que si recuerdas lo que hiciste en los 80, es que no los viviste. No quiero ni imaginar el presupuesto de “otros gastos” de ciertas películas españolas (madrileñas) de los 80, de los conciertos de algunos grupos de la movida (eufemístico, este “algunos”) o el de algunos programas de televisión.
3. Y conviene aceptar que esto fue normal, no es cuestión de decantarse ahora sobre si drogas sí o drogas no: esto fue así y ya está, y si lo sigue siendo, pues perfecto. Si Easy rider tuviera que haber salido distinta porque no había drogas de por medio, pues por mí como se pasan el rodaje con la cabeza metida en el plato de harina.
4. Como lo platos de la maravillosa Boogie nights, que reflejaba el cine porno de los 70. O como Al Pacino hundido su careto en una montaña de cocaína en El precio del poder (más que Scarface parecía Snif-face). O como El hombre del brazo de oro, con ese Frank Sinatra soportando el mejor mono de la historia del cine, con permiso de Tarzán. Y en España, la droga ha sido leit motiv en Bajarse al moro, Qué he hecho yo para merecer esto, Todo sobre mi madre… Es que entonces la vida era así.
La mesa de cristal de "Boogie nights". Como para estornudar cerca...
5. Cuentan que Martin Sheen en Apocalypse now tuvo sus momentos lisérgicos (y mira tú a Charlie Sheen, cómo ha salido luego de moderado). Que Scorsese no lo pasó bien con las drogas (o que se lo pasó genial, según se mire)). Que Errol Flynn era adicto a ser adicto. Que Bela Lugosi necesitaba a un Pascua Ortega para aguantar los últimos rodajes. Y mira qué películas nos dejaron entre todos.

Que parece que esté yo aquí defendiendo la droga… no por Dios! Lo que sí defiendo es que no nos escandalicemos de lo que cuenta Dennis Quaid. Porque él simplemente, se ha atrevido a contarlo. Y al que le haya sorprendido es más iluso que un pájaro en mano al que Dios le ayuda.

viernes, 15 de abril de 2011

Almodóvar y su idilio con Cannes

Ayer nos enterábamos de que Pedro Almodóvar estará presente en el Festival de Cannes (11-22 de mayo) con La piel que habito. Es una buena noticia, que una película española compita en un festival internacional siempre es una buena noticia, sobre todo en esta época en la que el Festival de Eurovisión nos da tan pocas alegrías. Y Pedro, o como le llama Penélope Cruz, Pedroooooo, puede tener posibilidades por varios motivos. Pedro es muy admirado en Francia, más que aquí, mucho más, y por eso su relación con Cannes es una especie de idilio. En estas breves horas que han pasado desde que se hizo el anuncio, mis amigos más cercanos, mis seguidores de Twitter y un enano negro de Tarancón me han hecho repetidas veces las preguntas que a continuación voy a tratar de responder.
- ¿Por qúé se dice que Pedro tiene un idilio con Cannes?  Pues porque ya ha sido seleccionado cuatro veces para la sección oficial, y eso es muy difícil. Porque ya ha ganado los premios al mejor guión (Volver), mejor actriz (todo el reparto de Volver) y dirección (Todo sobre mi madre). Porque estrenó allí La mala educación, y porque también compitió con Los abrazos rotos. Y porque ha sido miembro del jurado. Por eso es.
- ¿Y podría ganar el premio gordo, la Palma de oro? Pues es un premio que se le resiste. Y aún no la hemos visto, pero parece difícil que La piel que habito vaya a superar a Volver o Todo sobre mi madre, y estas películas sonaron como favoritas pero no ganaron. Va a tener enfrente a rivales como, Aki Kaurismäki, Lars von Trier, los hermanos Dardenne y Nanni Moretti, y los tres últimos han ganado ya la Palma de oro.
- Cuando un director gana el Oscar se dice que es Oscarizado. ¿Si ganas la Palma se dice que está empalmado?  Pues no.
- ¿Va a estar bien “La piel que habito”, o va a ser otra vez como “Los abrazos rotos”?  Bueno, con Pedro nunca se sabe. Después del fracasete de La mala educacion se marcó Volver, que es una de sus mejores películas, en la humildísima opinión de este soberbio periodista que os habla desde el olimpo. En su contra se podría decir, porque eso es innegable, que Pedro dirige mejor a las mujeres que a los hombres, y aquí el protagonista es Antonio Banderas, que ha perdido en EE.UU. parte de su antigua frescura y ahora es mucho menos moldeable, acordaos de su papel en Conocerás al hombre de tus sueños, de Woody Allen. Pero a favor está la confianza que tengo en Elena Anaya, poque es una gran actriz y porque a poco que hayáis leído este blog ya sabréis que me gusta más que a un tonto una tiza. Pero insisto, no opinemos sin verla. Pedro es grande, y la película podría ser grande.
"La piel que habito". Hasta así me gusta Elena Anaya, oye.
- ¿A los tontos les gustan las tizas?  Debe ser. Y a los listos Elena Anaya.
- ¿Y qué ha dicho Pedro?  Pues esto: “Voy al Festival de Cannes con la ambición de hacer un buen papel en la cita mundial más importante de cine de autor, pero no pienso en premios. Me interesan sobre todo la reacción del público, la prensa y los distribuidores que se ocuparán de la película en el mundo. Estoy muy contento con el resultado de “La piel que habito” y tengo una enorme curiosidad por ver cuál es la reacción en el variado seno del festival. Por eso he aceptado la invitación de formar parte de la Competición Oficial. Además, Cannes siempre supone un estímulo para ponerse a dieta.”  Que  a ver, no es que me lo haya dicho a mí, ni que lo haya yo copiado, es la declaración oficial que ayer nos hizo llegar mi querida Deborah Palomo, de El Deseo.
- ¿Cuándo se estrena La piel que habito en España? El 2 de septiembre. Almodóvar solía estrenar sus películas antes del verano, pero esta vez lo van a hacer al tiempo en todo el mundo, para evitar la piratería. Para ellos no es bueno, pero no tienen otro remedio.
- ¿Por qué han vuelto los hermanos Almodóvar a la Academia? ¿De verdad que era un regalo de despedida a Álex de la Iglesia? Bueno, es difícil de saber, el regalo habría sido que volvieran durant… ¡eh! ¡un momento! ¡esto no tiene nada que ver con Cannes!

Y como las preguntas se ponen impertinentes y esto empieza a parecer una rueda de prensa de Mourinho, me levanto airado de la mesa y ya volveré a hacer declaraciones después del partido.