lunes, 11 de enero de 2010

El humor que vimos en Navidad

Tradicionalmente, las televisiones emiten en Navidad muchos programas que son para mearse de la risa, algunos a propósito y otros no. Sobre todo en Nochebuena y Nochevieja, fechas en las que históricamente hemos visto desde las maravillas de Martes y Trece hasta las ordinarieces de Los Morancos. Y a mí, desde que era así de pequeñito, me ha gustado estar pendiente de estos programas autocalificados “de humor”, y por segundo año voy a proceder a contaros mis impresiones, para ver si coinciden con las vuestras o si por el contrario pensáis que soy un gilipichis y que en Menstyle me deberían retirar este blog.
Para mí el humor de las Navidades empieza el día 24 a las 21:00 horas, con el Mensaje de S.M. Juancar. Este año ha estado menos sembrado, porque lo ha repetido casi todo, aunque le dio más por la unidad de España. Eso sí, me partí con la coña socarrona de que para salir de la crisis tenemos que trabajar todos juntos. Je, je, je… “trabajar juntos”… qué jodío… Lo mejor de su programa fue el dato de que la televisión autonómica que más lo vio fuera la del País Vasco, en el debut de ETB retransmitiendo el mensaje. Yo creo que muchos vascos ni sabían como era el Rey, y por eso pusieron la tele.
El programa que TVE1 puso a continuación fue el de Josema y Flo. ¿Y ahora qué?, se llamaba otra vez. Que dan ganas de contestarles: lo que queráis menos más programas vuestros, por Dios. El especial fue peor que el del año pasado, si esto es posible. Josema Yuste sigue sin recuperar ni un ápice de la maestría que exhibía con Millán, y Florentino Fernández sigue como siempre: es un buen humorista de acompañamiento, un colaborador, pero no una estrella que pueda llevar el 50% de un programa de gags, y mucho menos el 99% al que le obliga Josema. Las presentaciones que hicieron en plató fueron terribles, el gag de Falete (Filete) muy flojo y mil veces visto, la pareja de Papá y Mamá Nöel previsible y facilona…
Florentino Fernández y Josema. Yo creo que quedaría más gracioso Josema con Florentino Pérez.
Me hizo gracia la idea de un gag de Instinto básico en la que era Lina Morgan la que cruzaba las piernas con su absurdo estilo de retorcerlas, y el detective era Paco Martínez Soria. Me hizo gracia la idea, pero el gag era malísimo. Y también sonreí en el gag de una concursante de OT10 que se cree que es famosísima, pero el empleado de una tienda no tiene ni idea de quién es. Pero me hizo gracia porque hace poco me pasó a mí lo mismo con Tessa, de OT2. Estuvo bien la entrevista de Jesús Quintero (el de verdad) riéndose de sí mismo y ya de paso de Aznar (del de mentira), y fueron espeluznantes los villancicos que cantaron con temas de actualidad, y un gag de Gila y Eugenio en el cielo, en el que Eugenio parecía un catalán cualquiera, pero ronco… ¿dónde quedaron las dotes de imitador de Josema Yuste? Antes era buenísimo imitando, ¿verdad?
La Sexta se ha dedicado todas las Navidades a emitir refritos de Wyoming y Buenafuente. “The very best de El intermedio” y “BFT, el montaje del becario”. No me gustan los programas de refritos, pero hay que reconocer que los dos showmen tienen gracia y que había muchos momentos en los que me tenía que reír, las cosas como son.
Al que nunca le he cogido el punto es a Pablo Motos. En Nochebuena se marcó el especial “El hormiguero Flashforward”. Los invitados eran Luján Argüelles, Paula Vázquez y Jesús Calleja. Se ve que nadie que no fuera de Cuatro se prestaba a pasar la Nochebuena con Motos y Flippys. Porque en El hormiguero, la palabra “invitado” significa “personaje que está de promoción por algún motivo y que pasa a convertirse en una puta marioneta para que Pablo Motos se ponga delante de él y le obligue a hacer experimentos y a bailar como Marron”. Y claro, así gratis, sin una promoción de por medio, pues no se presta cualquiera. Ante sus tres colegas de cadena, Pablo lo pudo hacer todo el prímer: representar una escena de no sé qué película, hacer un desfile de moda en el que había que andar hacia atrás… Yo creo que Cuatro se ha fusionado (o lo que sea) con Telecinco para tener más sitio donde guardar el ego de Pablo. También se metieron en una piscina de pirañas y pescaron pilas con estropajo. Es posible que algo de lo que os cuento no tenga sentido, pero es que no puedo con El hormiguero y a veces no atiendo del todo.
Trancas y Barrancas tienen que ir siempre de invitadas a El Hormiguero por contrato.
La gran sorpresa (agradable) de las Navidades me la dio José Mota, con el especial de fin de año que lleva ya varios años haciendo, solo o en compañía de otros. Hace dos años ya me sorprendió (porque vaya por delante que a mí Cruz y Raya nunca me hicieron gracia), pero el pasado, con un monográfico de la crisis, volvió a dejarme claro que no me gusta, porque hizo un especial más deprimente y repetitivo que gracioso.
Pero este año no ha sido así. El especial Con el vértigo en los talones debe de ser lo mejor que ha hecho Mota en su vida. No se puede comparar a lo que hacían los maestros Martes y trece, pero fue digno, muy digno. Magnífica la parodia de mi admirado Bear Grylls (El último superviviente), que encontraba en el bosque una hamburguesa de Burguer y resultaba ser lo más asqueroso que había probado en su vida, o el sketch del Rey antes de dar el mensaje de Navidad, que en la complicidad con el equipo de televisión comenzaba a imitar a Gila y Pajares, pero pidiéndoles silencio, no se enterara la Reina. Y genial el Collejeros: Enganchados al libro, una recreación de Callejeros en el que los jóvenes se escondían y no querían que sus padres se enteraran de que por las noches salen a pillar libros y a leerlos, podéis verlo en Youtube. Echadle también un vistazo a de Larry King entrevistando en un inglés inventado “a bulto” a Michelle Obama (Edu Soto), porque éste sí que estuvo a la altura de los de Martes y Trece. También coló José Mota sus típicas canciones subtituladas, cansinas como siempre (menos una de Carlos Baute), pero en general, y al contrario que el año pasado, le doy un notable alto.
José Mota imitando al Rey imitando a Gila. Gracioso gag.

Y termino ya con el festival del humor que soltaron en Nochebuena: especial homenaje a Nino Bravo (¿Nino Bravo? ¡qué actual! ¿para cuando una serie conmemorativa de Bruno Lomas o Cecilia?), un concierto de Raphael desde Las Ventas (al menos no hizo duetos con Bisbal, Bunbury o Alaska) y el show del Papa, que este año fue el despiporre. A mí el show del Papa me encanta desde siempre, porque me hace mucha gracia ver a un señor hablando tan en serio con un sombrero tan enorme. Pero es que este año, además, hizo el infalible número de la caída: una extra vestida de rojo saltó de entre el público para tirarse al Papa (en el buen sentido) (mejor dicho, en el malo) y el Papa respondió al gag arrojándose al suelo, no se ve claro si motu propio, si le tira la mujer o si se engancha con el guardaespaldas. Pero el detalle de meter slapstick en la misa del gallo me pareció buenísimo. El año que viene a ver si se anima alanzarle un tartazo a algún cardenal. Todo sea por la audiencia. O por la parroquia.

jueves, 7 de enero de 2010

El capitalismo y Michael Moore

¡Hola, gordis! (perdón por esta súbita confianza, pero es que hay mucha gente que se llama entre sí “gordi” sin estar ni gordi ni flaqui, y quería probar qué se sentía. Y no se siente nada, os lo aseguro). ¿Qué os han traído los Reyes? A mí nada, porque soy más de Papá Nöel, aunque el día 25 tampoco me trajeron nada porque por aquél entonces yo era más de los Reyes.
Una vez hechas las presentaciones, me gustaría que repararais en que mañana es viernes, y que es el primer día de 2010 en el que se renueva la cartelera de cine (la pasada semana, como cayó en día 1, los estrenos se adelantaron al miércoles 30). Y entre ellos, me apetecía a mí hablaros de uno: Capitalismo: una historia de amor, lo último de Michael Moore (mira, entre lo de Papá Nöel y Michael Moore ya empieza a cobrar más sentido la palabra “gordis”).
Ya sabéis cómo son los documentales de Michael Moore: un poco tramposillos pero muy clarificadores. Moore intentará siempre manipularte, pero también te aporta unos datos estadísticos apabullantes. Si no te dejas cegar por sus trucos, acabas coleccionando una cantidad de datos suficientes como para sacar tus propias conclusiones, que no son necesariamente las que quiere imponerte Michael Moore, aunque a veces coincidan.
Fragmento del cartel de "Capitalismo: una historia de amor".
Bien, este último párrafo que acabáis de leer lo he plagiado. De mí mismo, eso sí, porque lo escribí en abril cuando se estrenó Sicko. Pero es que vale exactamente igual para hablar de Capitalismo: una historia de amor. Porque los documentales de Michael Moore ya no sorprenden con su forma (al menos a mí), como me sucedió cuando se estrenó en España Bowling for Columbine, que hizo que saliera del cine con la sensación de haber descubierto una nueva manera de contar las cosas. Pero eso sí, aunque “Capitalismo…” ya no me sorprenda y me haga poner a veces cara de “ya está Michael Moore demagogizando” (creo que este verbo no existe), te cuenta unos hechos que son impepinables, aunque a algunos les parezcan manipulados y a otros no.
Y Michael Moore vuelve a conseguir testimonios estremecedores de las personas más desprotegidas, que le abren sus puertas y sus corazones para contar cómo en EEUU te embargan la casa porque no puedes pagarla porque los bancos han subido los intereses hasta unas cifras desorbitadamente impredecibles cuando fueron compradas (eso empezó a pasar en España cuando el euríbor se disparó en mayo del 2008, por suerte la cosa se arregló pronto). O casos de gente que han perdido a familiares queridos y que se ven sin un seguro de vida… que sí cobran las empresas en las que trabajaron los difuntos, que se cuidaron mucho de crear esos seguros sin avisar ni por supuesto incluir a las familias. Gracias a algunas de las cosas que cuenta Moore, entiendes mejor el origen de esta gran crisis mundial que aún estamos padeciendo (y lo que nos queda). Y luego, a mí me encanta cómo Moore es capaz de montar sus películas con imágenes que a priori no tienen nada que ver con lo que están contando. Me río con ello.
Eso sí, las demagogias de Moore me hacen más gracia en “Capitalismo…” que por ejemplo en Sicko, porque creo que hasta él ha comenzado a reírse de sí mismo. Como cuando va a Wall Street con un altavoz y empieza a decir a sus inquilinos que están detenidos por robar el dinero del pueblo. O cuando precinta algunos bancos como escenas de crimen, o como cuando intenta entrar en ellos por las buenas con un saco para recuperar el dinero de la gente. No le dejan, claro. Ya no te intenta manipular, directamente está creando un gag,
Michael Moore a las puertas de un banco, intentando recuperar el dinero de los ciudadanos.
Por todas estas cosas, yo recomiendo echarle un vistazo a Capitalismo: una historia de amor. Pero sin dejaros influir, con inteligencia, de ésa que sin duda derrocháis vosotros, pese a estar leyendo este blog. A Michael Moore hay que verle en plan “vale tío, suéltame  tus datos pero las interpretaciones déjamelas a mí”. Y luego ríete con (o de ) las suyas, pero no las asumas. O asume las que quieras, pero por tu propio pie. O cabeza. O nabo, no sé, con lo que tú pienses, qué diablos.
Y ahora vamos a contar lo peor de esta historia y lo peor de Michael Moore. Aparte de la película, y de Sicko, y de Farenheit 9/11, y de Bowling for Columbine (reconozco que vi muy placenteramente las cuatro), casi nadie piensa que Moore es un tío solidario y coherente al 100% con sus mensajes. A ver, pobre hombre, que igual luego es un santo que acoge en su casa a niños que han sido disparados por compañeros del colegio, o ayuda a la gente que no se puede pagar la seguridad social, o les pagó el alquiler a los desahuciados de Capitalismo…, no lo sé, no conozco tanto a Michael Moore. Sólo digo que no da esa impresión. Y durante en el pasado Festival de Venecia, saltó una polémica bastante incómoda para Michael. Durante la rueda de prensa de “Capitalismo…”, un periodista noruego se quejó de que su agente (el de Moore, los periodistas noruegos no tienen agente) (ni los españoles, no os vayáis a creer) le pidió 2.000 euros si quería concertar una entrevista personal. Éste respondió a la acusación bromeando, pero al ver que la cosa se ponía seria, negó los hechos. Entonces, los corresponsales de Inglaterra, Brasil y Alemania dijeron que a ellos también les pasó con los distribuidores de sus países. Michael Moore pidió pruebas, y un periodista de Londres aseguró tener guardados esos mails. No sé cómo acabó el tema (pues vaya periodista de mierda, pensaréis con razón), pero la verdad es que olía a podrido en Dinamarca, o mejor dicho en Noruega.
Así que no sé, allá cada cual con su conciencia. Si os parece fatal todo esto, pues mejor alquilaos en DVD Fofita, una foca la mar de salada.


lunes, 4 de enero de 2010

Regalar cine

En su afán por cumplir una labor de servicio público, que no de servicio mingitorio, Elegí un mal día… comienza el año 2010 con una serie de ideas para los remolones, lentos, despistados, olvidadizos, rezagados, dejados, descuidados y verdaderos hijos de perra (huy perdón, ya me he crecido, qué pronto empiezo este año a descontrolar mi carácter). En fin, que si aún no le has comprado tu regalito de Reyes a algún ser querido y te queda poco tiempo (bueno, eso ya te lo digo yo: te queda poco tiempo), una buena opción es regalar cine. Echándole un vistazo a las novedades en DVD, he seleccionado 20 títulos que, curiosamente, forman además un magnífico resumen de lo que ha sido el año cinematográfico que acaba de terminar.
Así que os he dividido las películas en tres grupos:
1. PARA AMANTES DE HOLLYWOOD…
…o aquellos que disfrutan de los estrenos que suelen llegar entre enero y marzo, los meses en los que aparecen las películas que acaparan las nominaciones a los Oscar.
EL INTERCAMBIO. Otra demostración de Clint Eastwood de que la jubilación anticipada no debería estar permitida. Ya que hablamos de Eastwood, también podéis regalar GRAN TORINO, aunque yo soy una de las pocas personas a los que no les pareció una obra maestra y que prefieren El intercambio.
LA DUDA. Aunque no me parece redonda, las actuaciones de Phillip Seymour Hoffman y Meryl Streep (haciendo un papel serio, como debería hacer siempre, por el amor de Dios) son indiscutiblemente soberbias. Pero el final me dejó con muchas dudas, creando en mi interior un ingenioso juego de palabras con el título de la película.
MI NOMBRE ES HARVEY MILK. En inglés se llamaba a secas “Milk“, pero aquí se le cambió el título por si acaso los españoles pensábamos que iba a ser un biopic sobre los señores Pascual y Lauki. A mi juicio muy sobrevalorada, pero les encantó a todos los gays y a muchísimos no gays. Una vez más, soy de los pocos a los que Sean Penn les pareció un poquito sobreactuado, pero la película merece la pena y ojalá se pudiera tratar así muchas veces el tema de la homosexualidad.
Su nombre es Harvey Milk.
AUSTRALIA. Película para pasarlo bien y punto. Las fans de Hugh Jackman se derretirán un poco y los de Nicole Kidman buscarán en su jeta los restos arqueológicos de su antigua belleza.
SLUMDOG MILLONAIRE. Cuanto más tiempo pasa, peor recuerdo tengo de ella, pero cuando la vi me resultó agradable y (manipuladoramente) fermosa. Se llevo demasiados Oscar, pero tampoco sé decir que otra película habría merecido llevarse más.
EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON. Desde luego, ésta no. Pero es una película enorme, y como además es eterna, pues supongo que en DVD será más fácil de soportar porque te puedes ir al baño a hacer popó. Ya sabéis, un personaje cuya vida anda hacia atrás, como Michael Jackson (que en paz descanse).
ENEMIGOS PÚBLICOS. La mejor película de cine negro del año. La historia de un atracador de bancos en plena Depresión del 29. Johnny Depp, cada vez que le dejan salirse del puto papel de Jack Sparrow, se sale de la pantalla.
THE READER. Una historia predecible desde el principio, pero también una buena película. Y sí, lo mejor de ella es Kate Winslet.
2. PARA AMANTES DEL CINE EN GENERAL…
…porque los títulos que paso a citar, si bien no fueron los más famosos, para mí son los mejores del año.
UP. Pixar riza su rizo, como David Bisbal, y crea una de sus mejore películas. Aunque la parte “de los perros” nos aburrió un poco a todos los que la vimos, su arranque es una delicia, y lloras como una magdalena o como una concursante de Operación triunfo. El DVD incluye el cortometraje de las nubes que fabrican a los animalitos bebés que luego reparten las cigüeñas.
DÉJAME ENTRAR. La película de terror más diferente, original, inquietante y bonita que he visto en mi cortísima vida. Sin efectos especiales, sustos innecesarios, sangre de bote, etc, etc. Es que es sueca, como Abba o Ikea, y eso deja huella.
Aunque la niña os dé mal rollo, hacedme caso y dejadla entrar.
THE VISITOR. Otra pequeña maravilla. Del director de VÍAS CRUZADAS, otra joyita que si encontráis en DVD también podéis regalar (y que por cierto, hoy emite la 2). El actor Richard Jenkins (el padre de A dos metros bajo tierra) estuvo nominado al Oscar, pero yo creo que no se lo dieron porque los académicos no vieron la película.
VALS CON BASHIR. Es un documental de animación, aunque no te deja precisamente muy animado. Hacía mucho que no veía una película que me hipnotizara tanto, y digo película en general, no un documental o una de de dibujos. Es dura, eso sí, os aviso.
LA OLA. Es que las mejores películas del año no son necesariamente las más conocidas. Aquí un profesor alemán de instituto intenta demostrares a sus alumnos que los totalitarismos están siempre latentes, y que en cualquier momento pueden resurgir. Y vaya si lo demuestra. En serio, si no la regaláis y no la habéis visto, buscadla.
GÉNOVA. Y acabo ya con las películas éstas tan exquisitas que me he puesto a recomendar. Por fin un papel en el que Colin Firth no me da vergüencita. Claro, porque es de Michael Winterbottom. Un drama que podía ser una tragedia, pero Winterbottom no es así. Y si no conoces Génova, pues la película te sirve como guía turística.
EL LUCHADOR. Por fin una que os sonará más. Mickey Rourke, o Mickey Mouse, como le llama Cándida Villar, renunciando también al Oscar en aras de Sean Penn. Y renunciando al estilista, porque hay que ver en lo que ha mutado el protagonista de Nueve semanas y media. Película sencilla pero entretenida y agradable de ver. Y dura también.
(SI LA COSA FUNCIONA, de Woody Allen, aún no ha salido en DVD, pero estad atentos porque es de lo mejorcito del 2009).
3. PARA AMANTES DEL CINE ESPAÑOL…
…porque, se pongan como se pongan, cada año se hacen en España muchas películas buenas (las más sonadas, como Ágora, Gordos o Celda 211 aún no han salido en DVD).
LA VERGÜENZA. La película sobre la adopción que ganó en el Festival de Málaga merece la pena. Se la puedes regalar a tus amigos, pero guarda el ticket, porque tiene su mensaje y su cosa, pero divertida, lo que se dice divertida, no es.
PAGAFANTAS. Ésta sí que es divertida, aunque siempre digo que lo que más gracia me hace es el concepto del título, pero con Gorka Ochoa la verdad es que eché bastantes risas, y con el documental a trocitos que va estructurando la película, también. Regálese a gente de risa fácil, no obstante.
Gorka Ochoa, nacido con cara de Pagafantas.
UN NOVIO PARA MI MUJER. No es española, pero es argentina y hablan en castellano, así que la he metido aquí. También es para echar unas risas, aunque menos fáciles (= más inteligentes) que las de Pagafantas.
AMANECE QUE NO ES POCO. Es de hace 20 años, ya lo sé, pero precisamente por eso han sacado un DVD conmemorativo. La película más surrealista del cine español. Una gozada.
Mientras escribo este post, escucho en televisión un anuncio que dice que ha salido en DVD la primera temporada de Águila roja. Si quieres putear a una cuñada, adelante. Pero si no, yo este título como que no lo recomiendo, mira tú por dónde.

Feliz noche de Reyes. Que empiezo a sospechar que no son ni los de Oriente ni los padres, sino los suegros. Este año voy a estar pendiente y si descubro algo nuevo, os lo cuento.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Predicciones para 2010

Para este último día del 2010, tenía pensado hacer un resumen del año como hacen los telediarios y los periódicos. Pero luego he pensado dos cosas: “¿sería esto original?” y “¿no es una pena desaprovechar esas dotes de adivino con las que Dios nos obsequió a Aramis Fuster, a Rafael Francisco Payá Pinilla (Rappel) y a mí?”. Y entonces decidí que es mucho mejor lanzar unas predicciones sobre 2010, eso sí, solamente referidas a los temas de cine y televisión, nada de cuestiones personales. Y son éstas:
CINE
  • Penélope Cruz ganará dos Oscar: mejor actriz de reparto y mejor corto documental. Se los dedicará a la gente de Móstoles, Parla y Fuenlabrada. Paz Vega no será nominada porque la Academia aún sigue deliberando sobre el idioma que habla en Triage.
Penélope Cruz en "Nine". La primera predicción va para ella, con un par de estatuillas.
  • La gran triunfadora de los Goya será Fuga de cerebros, porque para democratizar los premios este año podrá votar todo el mundo por Internet, tras pagar una pequeña cantidad a la SGAE en concepto de derechos de sufragio.
  • A finales de año, la plataforma “Cineastas contra la orden” se denunciará a sí misma, con lo que provocará que el cine español no pueda producir películas españolas durante siete años.
  • Aún así, Félix Sabroso y Dunia Ayaso rodarán una película sobre la Guerra Civil de temática gay.
  • Ángeles González Sinde conseguirá que descargarse de películas en español sea definitivamente ilegal, con lo cual ya nadie se podrá bajar lo que rueden Jaime Rosales, Javier Rebollo y José Luis Garci, que esto ya era un abuso, hombre.
  • Un día después de aprobarse la ley antidescarga, el Gobierno la rectificará por la presión de los internautas, y en un ejemplo de buena voluntad Pepín Blanco se descargará a sí mismo, insólito acto por el que la SGAE le cobrará un canon por haberlo hecho en día festivo, impar y pasa.
  • Para intentar repetir el éxito en taquilla de 2009, a finales de año comenzarán los rodajes en España de Rec 3, Celda 212, Spanish movie 2, Ágora o nunca (el retorno de Hipatia) y Mentiras de cerebros: la fusión de los cretinos.
  • Mientras tanto, en EEUU, el género de las spoof movies explotará definitivamente con el estreno de Australian movie, Jean Claude Van Damme movie, Porno movie, Bollywood movie y Teenager Vampyrs movie.
  • También se estrenará Milennium 4: La reina que quemaba a los hombres y después se los zumbaba, que no está basada en ninguna novela pero la gente ya se ha perdido y así la productora aprovecha el filón.
  • Woody Allen y Clint Eastwood rodarán sendas películas que serán calificadas como “obras menores”, pero que serán mejores que el 99,9% de las que se estrenen en 2010.
  • Robert Zemeckis y James Cameron empezarán a desarrollar la tecnología 4D, para la cual el espectador deberá insertarse dos lentillas fucsias y bivalvas en los ojos y una tercera albiceleste en el ano. Serán películas de animación, pero los movimientos se captarán a partir de las convulsiones de actores reales previemente eloctrocutados.
La tecnología de "Avatar": una mierda al lado de lo que nos espera en 2010.
  • Sylvester Stallone rodará Rocky 13 y Rambo 11. Le faltan algunas en medio, pero Sly está mayor y ya ha perdido la cuenta.
  • A Roman Polanski le concederán la libertad definitiva, pero volverá a ser detenido en Liechtenstein durante su retorno a Francia, acusado de flirtear hace 50 años con un cigoto menor de edad.
TELEVISIÓN
  • El nuevo panorama televisivo quedará así: TVE no emitirá anuncios y se financiará a través de concursos fraudulentos de llamadas al 905, AntenaSexta hará programas a base de comentar los mejores momentos de ella misma, y CincoCuatro emitirá programas del corazón, pero hechos por reporteros callejeros en Pekín.
  • En noviembre, AntenaSexta iniciará conversaciones con CincoCuatro para fusionarse y emitir en TDT por PPV la liga de fútbol, que será captada por tecnología HD a través de un puerto USB, que necesitará un nuevo descodificador con HDMI que lea JPG. Y mientras tanto, las televisiones de pago seguirán sobreviviendo gracias a que las series y programas de estas nuevas teles continuarán siendo una mierda.
  • El desembarco definitivo de Berlusconi en la televisión de España se notará en que los telediarios serán presentados por jóvenes velinas en tetas, y el tiempo lo dará Florenci Rey con dos Mamachichos al lado, una vestida de nube y la otra directamente de fulana. En los debates de Jordi González, Maria Antonia Iglesias irá en top-less, y los contertulios se podrán lanzar impunemente a la cabeza reproducciones del Duomo de Milán, o en su defecto de la Giralda de Sevilla.
  • Manuel Torreiglesias volverá a las mañanas televisivas de TVE con un programa sobre la igualdad de sexos. Lo abandonará en septiembre, al descubrirse que se quedaba un porcentaje de la publicidad, a pesar de que en TVE ya no hay. Qué maestro.
  • Florentino Fernández y Josema Yuste se fusionarán con José Mota y el Moranco menos grimoso. Aún así, no conseguirán rodar un solo sketch gracioso.
  • Sé lo que hicisteis… no podrá emitir imágenes de CincoCuatro ni de TVE, porque como ya no hay anuncios sólo emitirán La señora y Amar en tiempos revueltos. De Antena 3 sí que podrá emitir cosas, pero sería antropofagia. Así que el programa duplicará los gags de Miki Nadal y Dani Mateo, si es que es posible duplicar lo que ya se ha triplicado previamente.
  • Desaparecerá el programa El último superviviente, porque Bear Grylls decidirá en el último capítulo ingerirse a sí mismo.
Bear Grylls degustando un pintxito.
  • El Mundial de fútbol lo dará CincoCuatro y lo ganará España, con récord de audiencia el día de la final contra Trinidad y Tobago. El minuto de oro coincidirá con el gol decisivo de Raúl, que volverá a la selección sustituyendo a Xavi, Iniesta y Torres. Por cierto, envía la palabra “selección” al 4554 y gana 10.000 euros.
  • La Fórmula 1 la dará AntenaSexta en TDT PPV. Fernando Alonso ganará el mundial con Ferrari, Michael Schumacher quedará segundo y Niki Lauda  volverá a la competición con el equipo Sor Citröen y quedará tercero, cuarto y quinto. Sete Gibernau también probará en Fórmula 1, pero en la primera carrera se caerá del coche y será descalificado.
  • Belen Esteban se operará la operación y le dará la exclusiva a Iñaki Gabilondo, que pasará a presentar los domingos en CincoCuatroSálvame de autor“.
  • TVE1 comenzará el rodaje, sin anuncios, de tres teleseries sobre Ramón García (La capa y la uva), Leopoldo Calvo Sotelo (Qué breve fuiste, hijo) y Letizia Ortiz (De Urdaci a La Zarzuela).
  • Se estrenarán los remakes de las series El gran héroe americano (que ahora es negro), Vacaciones en el mar (ahora van en patera) y Dalas (con una sola “l”, porque ahora es una docuserie sobre la violencia de género). Esto igual no es coña, visto lo qua ha pasado en 2009 con V, El equipo A y El coche fantástico.
  • AntenaSexta sacará el reality show definitivo, en el que unos granjeros tendrán que convivir en una casa de Pekín durante 21 días, aprendiendo a bailar mientras Risto Mejide les insulta. Se llamará Operación Gran Granjero: a bailar y a chingar si puedes.
  • España, por fin, enviará a Eurovisión al dúo formado por Massiel y Salómé. Cantarán La, la, la ¡hey! y ganarán por delante de Estonia, Letonia, Lituania, Ucrania, Freedonia, Colonia y Sonia. Así acabaremos con 41 años de sequía.
Y esto último no es una predicción, sino una súplica: por favor, seguid conmigo en 2010. No por cuestiones de audiencia, o como se llame en un blog, sino porque sin vosotros ahí y sin vuestros comentarios, a mí no me merece la pena jugar a esto.

Miles de besos y Feliz 2010.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Inocentadas

No me gustan las bromas. Me paso la vida diciendo y escribiendo gilipolleces (qué os voy a contar), y me encanta escuchar a las personas que consiguen hacerme reír, aunque las puedo contar con los dedos de la mano y como mucho con la ayuda del pitilín. Pero las bromas elaboradas no me gustan. Me parece tan fácil engañar a alguien – empezando por mí – o hacerle explotar un petardo o una bomba de neutrones en la cara, que estas chanzas terminan no haciéndome gracia. Por supuesto que disfruté con aquellas películas de Manuel Summers (To er mundo e güeno y To er mundo e mejó) y con algunas de las primeras performances de Inocente, inocente (Maribel Verdú, Catherine Fulop), pero en general lo paso mal con las bromas, me dan vergüenza ajena, apago la tele cuando las hacen… Y eso que colaboro en dos programas de radio en los que se lo pasan pipa con estas guasas, pero también trabajo en una cadena que emite cine porno y en mi vida he visto una película X (N. del E: en este último párrafo el autor del blog ha mentido como un bellaco e incluso como un onanista, averigüe el inteligente lector en qué frase ha sido).
Dios mío, se me acaba de venir a la cabeza una “inocentada” en la que le hacían creer al desaparecido José Luis Coll que el chófer que le llevaba a la tele perdía el control del coche  y le acababa estrellando contra un muro que al final era una lona. Qué juerga, ¿no?. La bromita podía haber terminado con un infarto de miocardio de José Luis Coll, que por aquel entonces no era precisamente un chaval, pero como habría dicho Gila: “me habéis dejado sin Coll, pero lo que me he reído…”
Juan y Medio, que presenta las galas de Inocente Inocente que antes presentaba Iturriaga.
Tampoco me gustaba una tradición (hoy en vías de extinción) que tenían los periódicos y los telediarios el día 28 de diciembre: introducían una noticia falsa y al día siguiente la desvelaban con dicha. Por ejemplo: Felipe González nombra ministro de cultura a Emilio Butragueño (año 1986, cuando Felipe gobernaba y Butragueño era el héroe nacional porque le metió 4 goles a unos daneses). Y al día siguiente decían en el mismo periódico: “La noticia de Butragueño era una inocentada, nuestra centralita se colapsó de llamadas, ja já – ja já, pero qué geniales somos”.
Seguramente por esta animadversión mía a las inocentadas, el destino me reservó para mis últimos días laborales del año dos situaciones dignas de Inocente inocente. Y eso es lo que os voy a contar hoy.
Inocentada 1: la caída tonta.
Con motivo del estreno de Fama (os hablé de ella en el último post), en mi programa de tele decidimos visitar los estudios del reality de Cuatro, para que los profes nos hablen de la película. Intuimos que nos van a dejar hacer las entrevistas en el plató, pero cuando llegamos nos dicen que mejor nos habilitan una caracola. No sé lo que es una caracola, pero no digo nada para que no descubran que, pese a dirigir un programa, no sé nada de televisión. Pues bien: una caracola es un barracón como el que montan los obreros, feo, frío y vacío, que se ubica al lado de un generador de energía que suena como un poseso y que se coloca etratégicamente al lado de las caracolas para que no se oigan las entrevistas que se hagan dentro de ellas. Pensaréis que esa era la inocentada. Pues no, la inocentada consiste en que, buscando una alternativa por los alrededores, alguien colocó unas placas de hielo en el suelo para que yo resbalara con furia y me dislocara la muñeca. Carlos y Cristina, que iban conmigo, entendieron que estaba intentando emular a Sergio Alcover en un número de breakdance y prefirieron dejar que me incorporara  solo. Como todo aquel que se cae en público, intento hacer como que no ha pasado nada y sigo trabajando como si nada. Yo creo que quien puso allí las placas de hielo fue Ada, que fue jefa mía hace unos años y que ahora es la productora delegada de Fama, a bailar. En mi caso de Fama, a darse una hostia del copón.
Tres horas más tarde llego a la oficina y bajo al servicio médico porque me duele la mano. Me atiende una enfermera. Está buena, caramba. Me dice que como el “accidente” ha sido en horario laboral, tengo que ir a la mutua a que me hagan una radiografía. Pero si yo sólo quería que me vendara la mano la enfermera y si acaso cenar con ella. Pues no, pues no. Vete a la mutua, que está aquí al lado. Como yo no conduzco y vivo en el centro de Madrid, para mí “aquí al lado” significa que se puede ir andando. Para la enfermera, “aquí al lado” significa “a unos 70 kilómetros, aproximadamente”. Durante el penoso trayecto a pie, a la dirección de Inocente, inocente se le ocurre generar un chaparrón de agua-nieve. Llego a la mutua empapado, agotado, con dolores en la mano y buscando la dichosa cámara oculta. Este post lo estoy escribiendo con la zarpa embutida en una muñequera ortopédica, que me aprieta como si le fuera la vida en ello.

Inocentada 2: el taxista esquirol.
Al día siguiente tengo que asistir a la entrega de los Premios El ojo crítico, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Salgo desde la oficina y pido un taxi. Me encuentro con Patricia, que es una periodista que ha hecho estupendos programas de teatro, cine y música y que ahora hace un programa sobre cine porno. Además, es la mujer del director de cine (no porno) Paco Cabezas. Se viene en mi taxi. Pero el taxista, misterioso y asustado, me incita a sentarme delante. “¿Por qué?” “Ahora se lo explico, ¡cuidado! ¡Siéntese y cállese! ¡Caución, caución!”. Me dan ganas de decirle “¡Siga a ese coche, ¡A rassss!”!”, pero me contengo. Resulta que es el día de la gran huelga de taxis, así que es ilegal, o mejor dicho, está mal visto, que este señor esté trabajando. “Si nos para un piquete, eres mi hermano. – No voy a poner el taxímetro ni encender la luz para que no vean que estoy trabajando. – Págame ahora, ¿te parecen bien X euros?” Dios mío, qué peligroso me parece todo.
De pronto, la radio del taxista empieza a mandar mensajes nada tranquilizadores: “¡Están rompiendo las lunas de los que trabajan! ¡Le han roto el espejo a Luismari! ¡No entres por Atocha ni Plaza Castilla, los piquetes están allí!” Y cada vez que oía un mensaje de éstos, el taxista decía “¡¡¡Cagoen diossssss!!!!” Y se encogía y se asustaba mucho, pero ni se paraba no nos decía: “mirad, os dejó aquí y a mamarla, no nos vayan a romper la luna por una tontería”. A mí, insensato, me entraba la risa.
Al final llegué a tiempo de ver cómo le daban el premio a la actriz Bárbara Lennie y de ver actuar a Enrique Morente, que es de lo que se trataba.
Y tampoco encontré la cámara oculta en el taxi, aunque ahora que lo pienso, no le he preguntado todavía a Patri si la llevaba ella. Al día siguiente el bueno de Buch me contó que a él le pasó una cosa parecida… Así que o no era una broma o están haciendo un programa especial sobre inocentadas con los que aparecemos en este blog.
Esta noche Antena 3 emite la Gala Inocente inocente. Yo ya he tenido bastante y no la voy a ver.

Y una última apreciación: hay una cosa que sí me gusta del día 28, y es que cada año felicito a una persona muy querida por mí, gracias a la que (o por culpa de la cual) hago este blog. Yo la felicito y envío muchos besos desde aquí. Vosotros no sé si deberíais denunciarla…