jueves, 24 de febrero de 2011

Los Oscar: las 10 mejores películas (y 2)

Vamos con la segunda parte (y última, como en los partidos de fútbol) de las nominadas al Oscar a la mejor película. Antes que nada os diré que, desde el año pasado, a este premio optan 10 títulos. 10 es un número par, así que es divisible entre dos. Si divides 10 entre dos, da 5. Es por eso que el otro día hablamos de 5 películas y hoy de otras 5. Tíos, es de cajón. Y tías. Vamos al lío:
6. 127 HORAS. 6 nominaciones. Entre ellas las de película, claro, y mejor actor (James Franco). Sorprendió en su momento que el director Danny Boyle no estuviera nominado, él, que fue el gran triunfador de hace dos años y que a mí me recuerda un poco al llorado Terenci Moix (este último dato es insustancial). Pero luego no sorprende tanto: la película está entre las 10 mejores, pero no descartemos que no se lleve ninguna estatuilla. James Franco, que parece favorito para no ganar (tiene por delante a Colin Firth y ojalá que a Javier Bardem), presenta la gala, así que tendrá que enfrentarse a un subidón o a un bajón. Eso si a estas alturas ha conseguido ya salir de la puta grieta en la que pasa 127 horas.
James Franco intentando salir de la grieta para presentar la gala.
7. CISNE NEGRO. 5 nominaciones: Película, director, actriz (Natalie Portman), fotografía y montaje. Ésta sí que es de las grandes, de las que también habrían estado nominadas si sólo hubiera 5 candidatas. Ya sabéis que el de Natalie Portman parece seguro. De los demás, ninguno parece probable. El montaje, quizá, pero andando por ahí Origen, por ejemplo, se antoja complicado. La película es brillante, salvo un giro a otro género que da en algunos momentos y a que a mí no me pega mucho. Pero yo no soy nadie, aunque os rogaría que no pregonéis demasiado esta afirmación.
8. TOY STORY 3. 5 nominaciones: película, película de animación, guión, canción y banda sonora. Bueno, el de animación lo tiene seguro, porque una vez más, PIXAR ha hecho una de las mejores películas del año: divertida, emotiva, de acción, con parodias cinéfilas… una gozada. No ganará porque las de animación nunca ganan, y porque tiene la rémora de tripitir los personajes de hace 16 años. Y si no ganaron Up! o Wall-E, no lo hará Toy Story 3, pero es mejor que el 90% de las películas que optan a esta categoría.
Toy Story 3. La maravilla del año de Pixar.
9. LOS CHICOS ESTÁN BIEN. 4 nominaciones: película, guión original, Annette Bening y Mark Ruffalo. Otra película que entra en esta categoría para sumar 10, no tiene ninguna opción. Es carne de Globo de Oro a la mejor comedia, pero no al Oscar a la mejor película. Mark Ruffalo ha hecho su mejor papel, pero tiene rivales más fuertes. Annette Bening compite con Natalie Portman. Hay mejores guiones. Los chicos están bien supone una experiencia agradable, pero es fácil que los chicos vuelvan a casa con el casillero vacío.
10. WINTER’S BONE. Tengo un problema con Winter’s bone: ya sé que es la “tapada” de la categoría, la indie, la profunda, la que representa “otro cine” (“otro cine” que normalmente me gusta)… pero es que a mí me aburrió un poco, y como dice mi amigo Carlitos, “de repente va, y se acaba”. Tiene 4 nominaciones: película, guión adaptado, actriz (Jennifer Lawrence) y actor de reparto (John Hawkes). Total, que creo que Winter’s bone tampoco se va a llevar nada en el saco… pero no os fiéis de mí, en serio, yo aposté a favor de Malta el día del 12-1.

Pero próximamente, os invito a reiros de mis patéticas apuestas. Cuidarse, hermosos.

lunes, 21 de febrero de 2011

Los Oscar: primera tanda de películas

Entramos en la semana de los Oscar, esa semana en la que todos engalanamos nuestro corazón para darle un tinte de celuloide; en la que todos repasamos las películas que hemos visto y las que no para bajar al cine a ver las que nos faltan, o para no bajar a verlas, sino bajárnoslas y verlas; en la que todos hacemos apuestas, quinielas y nos jugamos nuestras haciendas, tierras y cabezas de ganado o reses; esa semana que culmina con los cinéfilos buscando dónde ver la ceremonia… y conmigo currando toda la noche, ah, cabrones.
Bueno, pero no me importa porque voy a estar esa noche rodeado de compañeros de CANAL+, porque un año más retransmitimos la gala, dando ánimos a Cristina Teva, que estará un año más en la alfombra roja, y a Juan Zavala, que entre otros estará en el plató que se monta en Madrid (con Pepe Colubi, Antonio Muñoz de Mesa, Ana García Siñeriz…). Yo estaré cubriendo la fiesta que organiza el Plus en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, y recibiendo a los famosotes con David Broncano y mi compañera Elena Pascual, rodeado de otros compis como Carlos, Gonzalo, Jorge, etc., esperando ver a la gente de GQ y de Vanity Fair, que estarán por la fiesta, a amigos como la productora Cristina Iglesias que se pasará por allí, o mi chica y mi hermana, que irán con sus amigas para controlar que no me emborrache, porque yo borracho no trabajo bien, lo digo por experiencia.

Bueno, pues a lo tonto ya os he contado cómo será la retransmisión en la tele de esa noche. Promete. Pero yo lo que yo quería hacer en los próximos días es hablar de las películas más nominadas, y como da la casualidad de que las más nominadas son precisamente las 10 que son candidatas a mejor película, pues nos viene que ni pintado. Si os parece, voy a empezar de arriba abajo. De la que tiene más nominaciones a la que menos. Hoy cinco y el próximo día otras cinco. No hagáis rimas con hincar nada: yo no soy de esos.
James Franco y Anne Hathaway, que presentan la gala, en el spot de la cadena ABC para anunciar la noche de los Oscar.
1. EL DISCURSO DEL REY. Tiene 12 nominaciones, entre ellas las principales: director (Tom Hooper), actor principal (Colin Firth), actor de reparto (Geoffrey Rush), actriz de reparto (Helena Bonham Carter), guión original, dirección artística, fotografía, montaje, vestuario, banda sonora y sonido. Ya os hablé de ella en este blog, concretamente el día que os hablé de ella en este blog. Me parece una buena favorita, es más, creo que va a ser la gran ganadora. Colin Firth ganará a Javier Bardem (lástima), Geoffrey Rush no ganará, pero bien podría hacerlo, y yo creo que se lleva también el de mejor película. El de mejor director ya no sé.
2. VALOR DE LEY. Tiene 10 nominaciones, y entre ellas película, director, actor (Jeff Bridges), actriz de reparto (Hailee Steinfeld) y guión adaptado. Podría ser una de estas películas con muchas nominaciones que luego no se llevan ningún premio.  Ya sabéis que es un remake (léase “rimeic”) de una película por la que John Wayne (léase Yon Güein) ganó su único Oscar, pero no parece que jeff Bridges vaya a poder emularle (léase como Emule, pero cambiando “e” por “arle”). Además, los Coen ya arrasaron hace tres años, y la Academia no suele premiar películas del mismo director tan seguidas. Y por cierto, para  los Globos no rascaron ni una sola nominación. Curioso caso, como el de Benjamin Button.
3. LA RED SOCIAL. Tiene 8 nominaciones. Para muchos es la mejor película del año. El ritmo, cómo te engancha la historia, cómo te cuenta el nacimiento de Facebook, cómo dibuja al personaje de Jesse Eisenberg (maravilloso y nominado), cómo narra unos hechos que sucedieron hace dos días y que siguen sucediendo hoy… todo eso consigue que El discurso del rey pueda tartamudear de miedo. La gloria está entre esas dos películas. El discurso tiene a favor el academicismo. La red social, la originalidad.
Los chicos de "La red social". ¿Ganará esta película el gran premio? ¿Sí? ¿No? ¿Sí? ¿No? ¿Sí? ¿No? ¿Sí? ¿No? ¿Sí? ¿No? Vaya, me he metido en un puto bucle.
4. ORIGEN. 8 nominaciones. Es una de esas películas que están nominadas porque hay 10 candidatas. Si hubiera 5, no habría entrado. Un detalle: su director Christopher Nolan no lo está, y tampoco ninguno de sus actores. La mayoría son categorías técnicas, porque casi todos habéis visto Origen: impecables efectos especiales, una historia envolvente y onírica y un argumento bien narrado, pero que parece un proyecto del Gondry de Olvídate de mí pasado por la túrmix del Spielberg de Minority report. Y esas películas no ganan los Oscar.
5. THE FIGHTER. Ésta sí que estaría nominada a la mejor película si sólo fueran 5. Tiene 7 candidaturas, entre ellas películas, director y actor de reparto (Christian Bale, que seguramente se lo lleve). La historia del luchador (Mark Whalberg) al que le roba el protagonismo su hermano, ex-luchador en el ring, en la vida y en la droga, te atrpa y como diría Carlos Boyero, te inquieta y perturba.

Me comunican por el pinganillo que de las otras 5 películas nominadas hable otro día, que la gente se cansa y quiere ver el fútbol. Pues así sea.

viernes, 18 de febrero de 2011

Los niños y los premios

A raíz de los últimos Premios Goya revelación, que han ganado los dos niños de Pa negre, Marina Comas y Francesc Colomer, he mantenido durante la semana una serie de conversaciones sobre la conveniencia o no de que los niños ganen premios. No voy a decir nombres, porque a lo mejor no les apetece que yo vaya por ahí aireando sus opinines sobre el tema, y porque una vez me denunció una persona porque la mencioné en este blog sin mi permiso: mi chacha Vilma. Pero os juro que este tema lo he hablado, y coinciden bastante conmigo, con:
  • Un actor que ha trabajado con Javier Fesser, Carlos Saura, etc.
  • Un actor que ha hecho series deTV de gran éxito y películas de menos éxito, pero de éstos a los que todo el mundo califica como “un gran actor”.
  • Una actriz que ha estado nominada a revelación, que es muy guapa y que estrena película en breve.
  • La jefa de prensa de una de las películas que más nominaciones tenía a los Goya.
  • Gente de la profesión, no famosos pero sí inteligentes y admirables.
  • Mi chica.
  • Un político casi retirado que fue presidente de la Xunta y que se bañó en Palomares cuando era ministro de Franco. Bueno, lo de este último es mentira. Pero lo de los demás es verdad de la buena.
Los niños de "Pa negre". Ay, los pobres, y yo ahora voy a defender que no les premien, me siento fatal.
El caso es que he llegado a la conclusión de que el Goya revelación no es del todo justo, y poniéndonos incluso un poco macarras, podría incluso eliminarse y así aligerar la ceremonia. Estas son las razones, algunas discurridas por mi cerebelo pocho y otras por el de estas personas que os decía.
- Hace un año, en una entrevista muy larga, Ana Torrent me confesaba que cuando rodó El espíritu de la colmena y Cría cuervos, no actuaba. Hacía lo que le decía Víctor Erice, y como ella era tan natural, pues lo hacía así. Pero actuar, lo que se dice actuar, no actuaba (insisto, son palabras suyas). Supongo que nadie dudará que de haber existido los Goya cuando se estrenó El espíritu de la colmena , Ana Torrent se habría llevado el de mejor actriz revelación. Pero según ella, no actuaba.
- Históricamente, los Goya revelación existen desde 1994. A partir de entonces, y si las cuentas no me fallan, en 9 de las 17 ediciones en las que se ha entregado, ha habido niños nominados. Y lo han ganado 6 de esos 11. No ganaron ni los niños de Los otros (que hablaban en inglés), ni el de La lengua de las mariposas, ni el de El Orfanato, ni Clara Lago en El viaje de Carol. No sé si es mucho o poco, con este párrafo sólo pretendo dar datos y ya está.
- Pero… no me parece justo poner a competir a actores de 30 ó 40 años con niños. Los niños todavía no son actores y que tal vez luego lo sean (como Clara Lago o Juanjo Ballesta, pero no como Andoni Erburu). Y son niños que hacen de niños. Es como si a mi gran amigo Emilio Gavira le dieran un Goya por hacer de enano (esto os sonará a burrada, pero es un tema que hablo con él con toda naturalidad). No. Que se lo den por hacer bien papeles de Shakespeare o de James Whale, como los hace siempre, o por hacer bien de un juez que, por estar en su piel, es enano. Es como si premiamos a un negro por hacer bien de negro.
- Aquí podría ser más políticamente incorrecto aún y hablar de la nominación del año pasado de Pablo Pineda, con síndrome de down. Pablo hizo un gran trabajo, merecía un premio. Pero… ¿el de mejor actor revelación? No lo sé, ¿va a hacer más películas, Pablo, como ocurrió con el niño de La lengua de las mariposas? ¿Es Pablo un actor, o un chico con sindrome de down que nos dio una lección espectacular demostrando que puede interpretar un papel puntual?
Pablo Pineda en "Yo, también", con la gran Lola Dueñas.
- Y si pasamos al premio al mejor director novel, nos encontramos con que Alejandro Amenábar, el año de Tesis, no pudo competir como mejor director porque era debutante (en esa categoría sí que ganó). Tesis fue la gran triunfadora del año: película, guión, actores… y así hasta 7 premios. Pero el de director no lo ganó.
- ¿Tiene sentido que Soledad Villamil, José Ángel Egido, Saturnino García, Lolita Flores… ganen el premio al actor revelación? ¿Revelación para quién?
- Total: que yo quitaría las categorías de novel y revelación. Toma. Que compitan todos juntos y que el mejor actor del año pueda ser un debutante. Y que no compitan niños, démosles cuando lo merezcan un premio especial, un Goya de chocolate o un yo qué sé de caramelo.
Y… creemos una categoría, o unos premios especiales para esas interpretaciones meritorias, para los no profesionales, para los que nos sorprenden como los niños de Pa negre, para los que que nos emocionan y conmueven como Pablo Pineda. Pero me parece una putada para Alberto Amman competir con Pablo. Y para Pablo hacerle competir (y perder) contra Alberto.
No sé, llamadme excéntrico, o radical, o si queréis incluso llamadme churri…
P.D. Ha muerto Forinda Chico. Cuánto nos ha hecho reír, cuánto nos ha hecho disfrutar, cuántos Goyas a la mejor actriz de reparto podría haber ganado en los 60 y 7… Descansa en paz.


martes, 15 de febrero de 2011

Los Goya de “Pa negre”: yo estuve allí

Que sí, que estuve en los Goya, que nos había engañado ni me ha dado un ataque de vagancia progresiva, que en cierto modo sí que me ha dado, pero no ahora, sino cuando nací.
El caso es que esa crónica que os prometí la escribí el lunes muy tempranito, pero en lugar de hacerlo exclusivamente para los lectores de este humilde y extraño blog, decidimos por una vez colgarla para todos los lectores de GQ,COM, la maravillosa revista digital que acoge este blog, qué sé yo si por caridad o por penitencia de algo. Así que, por si queréis comentarme algo aquí o no os fiáis de mi palabra, os dejo con este enlace a modo de prueba judicial. 

MARAVILLOSA CRÓNICA DE LOS GOYA EN GQ.com

Como colofón, os dejo con una de esas fotos de mi mítico cogote trabajando, en este caso en ansiosa espera de que Nora Navas, ganadora al Goya a la mejor actriz, me hiciera un poco de caso. La foto se la debo a mi amigo, realizador y dealer Carlitos, y todavia me pregunto cómo consiguió hacerla sin estar presente en el Teatro Real.


viernes, 11 de febrero de 2011

Los Goya y la polémica

Este domingo son los Goya. En la noche de los Premios Goya se podría hablar de muchas cosas, como por ejemplo de los Premios Goya. Pero este año va a ser una excepción, porque los Goya llegan con un aura de polémica absurdamente creada por la propia Academia y por el propio Ministerio de Cultura. Porque en los meses, semanas y días (como en la película rumana de Christian Mungiu que, por cierto, ganó un Goya) previos a la “fiesta del cine”, el protagonismo lo han acaparado:
- La ley Sinde.
- Álex de la Iglesia mediando con los internautas y volviéndose loco twitteando las reuniones.
- El pique entre el presi y la vicepresi Icíar Bolláin. Por cierto, creo que es la primera vez en la historia en la que presi, vicepresi, pareja del presi y pareja del vicepresi están nominados a algo. Eso sí, me parece más justa la nominación de Paul Laverty que la de Carolina Bang.
- La baja cuota de taquilla del cine español, aunque Primos acaba de hacer unos números cojonudos.
- El anuncio de la supresión de subvenciones a miniseries de televisión como si fueran películas. A mí esto no me parece mal, porque las teles se han vuelto locas con las miniseries y han dejado de producir cine. Casi prefiero que no se subvencione nada a subvencionar “Alakrana”, “Karabudjan” o “La loca historia del príncipe Felipe y Juanjo Puigcorbé” (o como se llamara esa miniserie).
- La dimisión de Álex de la Iglesia: que si antes de la gala, que si después, que si me espero a las elecciones… hombre, que pareces Hosni Mubarak (olvidad esta desafortunada comparación, es digna del twitter de Bisbal).
Los 4 directores nominados. Yo creo que en esta foto aún no se había peleado nadie.
Buenafuente es un genio. El domingo va a entrar al trapo, estoy seguro. Debe hacer bromas con el presi, el twitter, la vicepresi y su pugna fuera y dentro de la competición (no olvidemos que Balada triste de trompeta opta a 15 Goyas y También la lluvia a 13, y como convidado de piedra, Pa negre opta a 14). Si no las hace nos decepcionará a todos. El miércoles precisamente hablaba de este tema con dos grandes cómicos, uno de ellos ya ha hecho sketches en una gala de los Goya, Joaquín Reyes, y al otro dadle tiempo, David Broncano, y los dos opinaban que la obligación del cómico es entrar al trapo, aunque no hace falta llegar a las cotas de Ricky Gervais.
  • Posibles chistes malos que se pueden hacer en la gala:
  • Invitar a Álex de la Iglesia a que no estrene su próxima película en los cines, sino que la vaya twitteando.
  • Sugerirles a Icíar y Álex que estrenen en años alternativos, así sólo se pican por temas extra-cinematográficos.
  • Proponerle a la Academia que cambie a la directiva y ponga a Almodóvar de presi y a Amenábar de vicepresi. Me consta que ya se han reconciliado un poco, pero así, a bote pronto, da morbo el plantel.
Pero a lo que íbamos: no os creáis que esta es la primera gala de los Goya con polémica. Os recuerdo 7 momentos controvertidos o tensos que han “animado” los 25 años de estos premios.
1986. En la primera edición, Pilar Miró estaba nominada a la mejor dirección por Werther. Manuel Gutiérrez Aragón entregaba el premio, y dijo: “Y el mejor director… ¡o directora! es…” y añadió: Fernando Fernán Gómez por El viaje a ninguna parte”. Pilar Miró interpretó que ese “o directora” fue una broma innecesaria que le dio falsas esperanzas en ese momento de tantos nervios. En cuanto tuvo un micrófono a mano, dijo: “eso no se hace, Manolo”.
1991. Los premios se presentaban como un duelo entre Átame  y Ay, Carmela,  con 15 nominaciones cada una. La Academia saldó la cosa con un 13 – 0 a favor de Ay, Carmela. Al acabar la ceremonia, Carlos Saura dijo: “me habría gustado que estuviera más repartido”. Y Carmen Maura, que ya estaba enfadada con Almodóvar, respondió: “yo creo que han estado muy bien repartidos”.
Gabino, Carmen y Andrés. Los tres ganaron un Goya.
1998. El Presidente, José Luis Borau, hizo un discurso anti ETA y acabó mostrando sus manos blancas. O sea, sus palmas pintadas de blanco. Era su respuesta al repugnante crimen del concejal sevillano del PP Alberto Jiménez Becerril.
1999. En la segunda ceremonia que presentó la mejor anfitriona de los Goya, Rosa María Sardà (el mejor, ex-aequo, sería Buenafuente), se presentó el clásico vídeo homenaje a los cineastas desaparecidos el año anterior. Se les olvidó Margot Cottens. La actriz María José Goyanes preguntó por ella con un grito y llanto desgarrador desde el patio de butacas. Rosa María Sardà no supo qué contestar y optó por un silencio en cuyo rostro se leían las disculpas de la Academia.
2003. A partir del discurso de la Presidenta Marisa Paredes, que dijo aquello de “a lo que hay que tenerle miedo es a la guerra”, la gala se convirtió en la del “No a la guerra”. Casi todos los premiados lo decían, y ponían muy nerviosos a los ministros del PP presentes. Pero ojo, no fue mérito de Animalario: los presentadores Alberto San Juan y Guillermo Toledo no habían conducido su guión por ese lado, aunque al final aparecieran con unas camisetas pintadas (muy cutremente, y en el momento) con el lema “GUERRA NO”.
Willy Toledo y Alberto San Juan con sus camisetas serigrafiadas contra la guerra.
2000. No fue un momento polémico, pero el discurso de Marisa Paredes en el que se le fue la pinza y pidió un vaso de agua y se lo derramó con soltura sobre el vestido rosa de Sybilla y acabó el  speech con dos lamparones acuosos sin darse cuenta, a mí me encanta.
2008. Lo mismo digo del Oscar honorífico a Alfredo Landa. Se puso tan nervioso que soltó un discurso entrecortado y surrealista que yo no podía parar de ver en Youtube (ya lo he explicado muchas veces: no fue un brote de demencia senil, en tal caso no me haría ninguna gracia: un minuto más tarde, Alfredo Landa nos recibía a los periodistas lúcido, extrañado por este ataque de anti verborrea, y ligeramente antipático).

Y ya el siguiente año tenso es 2011.