A ver, os pongo en situación. Hará cosa
de dos meses vinieron a casa unos amigos a tocar rock’n’roll, ingerir
sustancias tóxicas y beberse unas cervezas, concretamente 21 por cabeza. Esto
que acabo de decir y que suena a coña, es totalmente cierto. Mi chica huyó para
no asistir a tamaño espectáculo. El caso es que a la mañana siguiente, sábado
era, me desperté con una resaca del nueve. Sólo pude sentarme en el sofá y
encender la tele. Puse Cuatro. Y me
encontré con el programa de un tipo caminando por la selva en condiciones
precarias, comiendo lo que se le ocurre y acompañado por un cámara que va en
las mismas condiciones que él pero cargando con un bicharraco en el hombro que
lo graba todo. Hipnotizado por este aventurero total, me quedo viéndole cerca
de una hora. Qué cosa más entretenida. Luego he probado a verlo sin resaca y el
asunto también funciona.
Llego el lunes al trabajo y comento mi descubrimiento con Eva Díaz de Cuatro, con la que como veis
mantengo elevadas conversaciones en los cafés matutinos (Eva es una pedazo de
profesional de la televisión y de las tendencias que está desaprovechadísima,
aunque en la web de Cuatro seguro que piensan que no hay nadie a quien puedan aprovechar
mejor). Y Eva me desvela, para mi
regocijo, que es ella la que está haciendo el site de este programa que nos
tiene a los dos anonadados, y que en realidad se llama El último superviviente. El individuo es Bear Grylls y sus aventuras se emiten
los sábados y domingos de 12:20 a 14:20.
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¿Es UmaThurman en "Kill Bill"? ¿Tom Cruise en "El último samurai"? NO. Es Bear Grylls, el último superviviente. |
12.17. Todavía no.
12:18.
Tengo un poco de gusa, me voy a por un trozo de queso.
12:21. Mierda, ya ha empezado. Un helicóptero lleva a Bear Grylls a un sitio lleno de hielo y
le suelta en paracaídas con sus dos cámaras (así empieza el programa todas las
semanas, qué hijos de puta los del helicóptero). Insisto: para mí los
verdaderos héroes son los cámaras, pero no vamos a romperle la magia.
12:26.
Debe de estar en Siberia, aunque también podría ser el microclima de los
pingüinos de Faunia, pero me parece demasiado grande y no veo pingüinos.
12:34.
Dice que tiene que recorrer 200 kilómetros para coger el transiberiano y
que si no se muere. O sea que sí que está en Siberia, y decíais vosotros que
no.
12:41.
Para demostrarnos el frío que hace, decide coger un objeto que esté húmedo para
que se congele y se le pegue a la mano. Por ejemplo, un cuchillo. Con lo fácil
que hubiera sido pegarse un termómetro y mirar la temperatura. Una vez unido
para siempre al cuchillo, dice que la única manera de quitárselo sin sangrar es
orinar sobre él, y va y lo hace. A un amigo suyo, cuenta, se le pegó un
tornillo en los labios y se lo tuvo que arrancar a lo bestia y sangró mucho
porque no podía mearse en la boca. Pues yo lo hubiera intentado, agachándome y
apretándome fuerte el pito para llegar lejos, yo qué sé, puestos a hacer el
cerdo… Pero si voy a Siberia lo que haré será no pegarme cuchillos.
12:48. De repente, sin previo aviso, se come un trozo de oso
muerto que se encuentra por ahí. La dieta del aventurero total es lo mejor del
programa. Eva me cuenta que sus hits son
un ojo de cordero y un testículo de cabra. Que digo yo que sería de cabrón.
Luego le quita la piel al oso y se hace una cazadora majísima. Y con los restos
va y se fabrica un trineo. Qué apañado es el último superviviente éste…
12:54.
Empieza a estresarme, porque cada cosa que hace te dice que si no la haces
tú, te mueres. Yo ni jarto de vino me meo en las manos, me como un oso y
me fabrico un abrigo, así que en 12 minutos me habría muerto ya tres veces, el
superviviente me habría comido (le daría para un par de pinchos morunos) y se
habría hecho un pareo con mi piel.
13.03. Ay, me he despistado, pero creo que se ha comido un
mosquito. Bear
Grylls, ¿era necesario? Yo creo que esto ya
es vicio, si un mosquito no debe de llenar nada.
13:08. De repente decide
cruzar un lago helado y se queda en gallumbos. Hace un agujero en el hielo y se
mete en el agua sin ropa. Me parece como lo de los mosquitos innecesario, pero
acojona. Eso sí, no deja de aconsejarte que tú no lo hagas, como Flippy a los niños que
ven El hormiguero: “eh, no hagáis esto en casa, ya lo hace todo Pablo Motos”.
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Bear Grylls metido en una gruta helada. Imaginaos al pobre cámara, que debe de ser el penúltimo superviviente. |
13:23 Ahora empieza a hablar de unas ardillas asesinas que un día se comieron a un perro, como el conejo de Monty Python. Así que, por supuesto, decide cazar una para comérsela. Coño, ¿no te podías comer otro mosquito para matar el hambre? La caza, la pela y se la come. Dice que está deliciosa y que quiere más. Esta misma noche me voy a un restaurante y pido un solomillo de ardilla a la pimienta. Sigue con hambre y se come el cerebro crudo y dice que es como paté congelado. Así que pediré el solomillo y luego un micuit de foie (ver el vídeo de lo de la ardilla frita).
13:30.
Al final el muy gilipollas casi pierde el tren y lo coge de un salto. Los
cámaras perecerán en la nieve, supongo, porque graban esta escena desde fuera.
13:36. Se baja en la siguiente parada y dice que “si se le sale un moco de la nariz
se quedará congelado al instante”. Me muero de
asco de pensarlo. De pensar en el suyo, en uno de otra persona o mío me da más
igual, pero es que él seguro que se lo come.
13:45. De repente, un tumano
(ya sabéis, los tumanos, no me hagáis explicaros ahora quiénes son los tumanos)
le invita a “una morcilla con intestinos
hervidos de oveja y sangre”. ¡Por fin, algo que prueba y que dice que no
le gusta! Pero se lo acaba, el tío. Ya nos avisó al principio: “en el siguiente capítulo comeré cosas que os harían
vomitar”.
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Bear Grylls degustando una espuma de saltamontes y una araña camello deconstruida. |
13:58. Sin previo aviso, se desnuda por completo y se baña. Le pixelan la cola, supongo que porque con el frío que hace se le habrá quedado chica. O igual se la pixelan para que no la vea y se la coma, el omnívoro éste.
14:03. Como no se ha visto la cola y tiene más hambre, se
encuentra un yak y le saca un ojo (“yak”
de animal, no yak de nicholson).
Y se lo come. Es asqueroso, le sale líquido de la boca cuando lo muerde. Y
tampoco era necesario lo de ojo, tenía al yak entero. Es como tener delante a Angelina Jolie y comerle un juanete (ver
el vídeo de lo del ojo del pobre yak).
14:12.
Felizmente saciado, da por terminada su aventura en Siberia.
En
serio, estoy enganchado a este tío. A su estilo. A su peligrosa locura. A sus
dotes de comunicador. A su asquerosa dieta. Es que yo creo que lo más asqueroso
que he comido en mi vida son los espaguetis carbonara del comedor de Sogecable,
o unas hormigas en Tailandia, que luego no me parecieron tan asquerosas.
¿Vosotros qué es lo más asqueroso que habéis comido? Digo en la mesa, no en la
cama.