Ayer por la
tarde saltaba la noticia de la muerte de Peter
Falk. Las redes sociales se inundaron de despedidas
nostálgicas, de trozos de infancia que morían con Peter Falk, de homenajes
espontáneos, de recuerdos… Porque ayer moría Colombo, el Teniente Colombo. Ayer se nos
moría más un personaje y un icono que un actor.
Porque Peter
Falk participó en varias películas de John Cassavettes, y era
amigo suyo, claro que sí. Peter
Falk hizo varios secundarios (algunos memorables) en los 80 y
90, por supuesto… Pero Peter
Flak era Colombo, y ayer el que se murió fue Colombo, igual que
cuando murió Christopher
Reeve se nos fue Superman,
y no Monseñor.![]() |
Ayer murió Peter Falk. Colombo. |
Para los que tenemos más de 30 años (vale, o más de 40), Colombo está perfectamente definido en las siguientes estrofas.
Se busca, que hay un caso y tiene tongo
al teniente Colombo.
El pobre tiene cara de aburrío
y llega con colilla y encogío,
pregunta por el dueño de la casa
y luego que le cuenta lo que pasa,
no queda convencío.Se pone a rastrear que
no se fía
igual que un perro en una cacería,
se mete por el ojo de una aguja,
se fija en una simple tontería
y da con el granuja.
A mí es que este Colombo me empepina,
me gusta, me entretiene y me domina,
y pienso, como muchos ciudadanos,
pa’ verle trabajar sin gabardina
ya llegará el verano.
Meter esta copla en una necrológica es muy poco sentido,
lo sé. Su autor es Pepe
da Rosa, un humorista que en 1976 nos salió a los
españoles por peteneras y por sevillanas, las de “los 4 detectives” (Kojak, Colombo, McCloud y Banachek),
que fueron número 1 en las listas de ventas. Era otra época.Pero los que hayan vivido alguna porción de los 70 y ayer leyeran la noticia de la muerte de Peter Falk, habrán canturreado estas sevillanas, aun sin recordar del todo la letra.
Se ha ido Peter Falk y se ha llevado con él a Colombo. Y esta vez, cuando atraviesen la puerta del más allá, no se girarán para decirnos: “Por cierto, sólo un cosa más…”.