Bueno: pues ésa es precisamente la grandeza de la película: que pudiendo contar la historia con el gañanismo y poco cuidado del que yo acabo de hacer gala, Armendáriz lo hace a lo Lubitsch: sin mostrar, sólo sugiriendo, tú nunca ves lo que pasa, lo imaginas, llevas el abuso al grado que tú decidas, porque la cámara se sale del lugar de los hechos, se le interpone una puerta, se desvía a un primer plano del rostro , un cambio de plano
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Michelle Jenner, sin sonreír, como se pasa casi toda la película y como es casi imposible pillarla en la vida real. |
Y como son todos tan majetes, pues me dijeron cosas como estas (cito de memoria, las frases no son textuales, pero las ideas sí):
“El miedo que se ve hay en esta película es mucho peor que el de mis títulos de terror recientes (Los ojos de Julia, El orfanato…), porque este terror no es inventado, es real” (Belén Rueda).
“Montxo me dijo que con este personaje igual me insultaban por la calle, pero el guión era tan maravilloso que lo acepté” (Lluís Homar).
“Gracias por decirme que he hecho el mejor papel de mi carrera, no sé si será así, pero me han dicho que me va a abrir muchas puertas” (Michelle Jenner).
“Estoy muy satisfecho con la película, pero a ver ahora cómo funciona, porque esto del cine es un misterio” (Montxo Armendáriz).
“Hombre, qué tal, qué alegría veros, que hacéis por aquí” (Javier Cámara, que no está en la película pero se estaba tomando una caña en el mismo bar en el que quedamos el segundo día).
“El papel de Michelle es durísimo, nosotros somos los amigos que la ayudamos, y teníamos una frase de coña para definir su tristeza en el rodaje: ‘¿qué la pasa?’” (Núria Gago y Javier Pereira).
“Cómo está Michelle Jenner de tremenda” (José María Clemente).
“Sólo de pensar cómo se trataría este tema en un programa de televisión de los que se hacen ahora, se me ponen los pelos de punta” (Belén Rueda).
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Michelle Jenner y Belén Rueda. No lo parece, pero quizá sea la escena más dura de la película. |
“En la película sólo sonrío dos veces, la gente que la ve, después me dice que da gusto verme reír luego” (Michelle Jenner).
“Me he hecho de Twitter para promocionar la película, y me parece un invento, eso sí, no me ha cabido la “z” y mi nombre es Montxo Armendári” (Montxo Armendári[z]).
“La película es buenísima, nos ha gustado mucho” (Mis cuñados).
“Gracias por las facilidades que me has puesto estos días” (Yo a María Guisado, que ha llevado la prensa de No tengas miedo”).
“¿Por qué no dejas de escribir sobre cine y me haces un poco de caso y nos tomamos unas cervezas y unos cachueses, que es puente?” (Teresa, mi chica).
P.D. En la puerta del cine en el que se celebraba el preestreno para CANAL+, se me acercó un señor mayor a preguntarme qué pasaba, por qué había tanta gente mirandoy haciendo fotos. Pensé: “vaya, un ancianete con tiempo y ganas de hablar”, pero le di conversación porque yo soy así con los ancianetes. Resulta que el hombre había sido el chófer de Luis Buñuel durante el rodaje de Belle de jour. Me contó anécdotas del rodaje (alguna de ellas encajaban perfectamente conlo que he leído en la autobiografía de Buñuel “Mi último suspiro”), de Catherine Deneuve, de Ángela Molina, de su padre Antonio cuando iba al rodaje, de la ya enferma genialidad de don Luis… Moraleja: nunca desdeñéis las historias de vuestros mayores, queridos niños.